La CHG mantiene que el Plan Hidrológico fijará el futuro "de toda la cuenca"

  • El nuevo presidente de la Demarcación del Guadalquivir dice que los "grandes objetivos" siguen dependiendo del Estado

El nuevo presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), Pedro Rodríguez Cantero, quiso ayer "desterrar los temores y los recelos sobre la unidad de la cuenca" tras el traspaso el 1 de enero a la Junta de Andalucía de la gestión de las aguas que discurren por la comunidad. Rodríguez Cantero defendió las competencia de planificación, que el Estado se ha reservado a través de la CHG, para mantener que "las grandes decisiones de gestión" siguen en manos del Ministerio de Medio Ambiente. El nuevo Plan Hidrológico del Guadalquivir, que debe estar concluido a principios de 2010, será la herramienta que aclare el futuro de la gestión de la principal cuenca andaluza.

"La política de aguas de España no puede ser la suma de 17 políticas autonómicas", argumentó el nuevo presidente de la CHG. Éste aseguró que el Ministerio y la CHG, tras escuchar a todas las partes interesadas, establecerán en el Plan Hidrológico "los grandes objetivos". "Determinaremos la dotación de aguas que le corresponde a las cuatro comunidades autónomas afectadas por la cuenca, los recursos de los que dispondrán y los objetivos que deberán cumplir. A partir de ahí, la Junta de Andalucía podrá decidir sobre determinados usos", mantuvo el presidente de la CHG. "Pero las grandes decisiones de gestión vendrán determinadas por el Plan Hidrológico", quiso matizar el presidente que lamentó que "hasta ahora" no haya tenido suficiente fuerza la planificación en la política de aguas.

Rodríguez Cantero mostró su convencimiento de que la transferencia realizada a Andalucia es Constitucional y que se respeta el principio de unidad de cuenca. Además, consideró como el gran reto en su Presidencia corregir el déficit hídrico que arrastra el Guadalquivir, "no podemos seguir engañándonos a nosotros mismos diciendo que con los mismos recursos podemos atender a más demanda". La mejora de la gestión, añadió el presidente de la CHG, es una obligación de todas las administraciones del agua "ya que la disponibilidad de agua al ciudadano es un derecho, no un servicio".

Una de las novedades que trae el nuevo traspaso a Andalucía es que ahora serán dos las mesas de desembalse para fijar el agua que puede dedicarse a la agricultura, una del distrito hidrológico (sólo Andalucía) y otra de la demarcación (con todas las comunidades afectadas). Aun así, Rodríguez Cantero mantuvo que la colaboración entre las administraciones evitará que se produzcan conflictos. El conjunto de la cuenca se encuentra actualmente en estado de prealerta, lo que significa que está garantizado el abastecimiento del consumo urbano tres años y el del riego un año al 100% y dos años al 80%.

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