PSOE e IU empiezan a negociar con una defensa a ultranza de las políticas sociales

  • Ambas formaciones insisten en que aún es prematuro concretar algún acuerdo, pero coinciden en la creación de empleo y en no aplicar recortes en sanidad, educación y dependencia como puntos de partida.

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Socialistas e Izquierda Unida deberán pisar a fondo el acelerador en las negociaciones que iniciaron ayer para alcanzar un acuerdo de gobernabilidad para la próxima legislatura. Y no levantarán el pie del pedal, porque no tienen mucho tiempo: el 19 de este mes se constituye el Parlamento salido de las urnas el pasado 25-M. Sabedores de esa urgencia, las dos delegaciones de PSOE-A e IU-CA han emprendido una carrera contra el reloj que ya no parará y que tendrá su continuación desde hoy mismo de forma permanente con el intercambio de documentación a través de internet sobre el calendario de ulteriores reuniones y la metodología a seguir.

La reunión de ayer, la primera de esta ronda entre ambas delegaciones, no arrojó concreciones sobre propuesta alguna. Lo que sí fijaron los negociadores fue un punto de partida claro: defensa de las políticas socialistas sin aplicar recortes, creación de empleo, cambio del modelo productivo y fomento de lo público. Estos fueron los pilares esenciales del primer encuentro, que IU-CA basó en la reivindicación de su "programa, programa, programa", como se encargó de repetir el portavoz de la comisión que representa a la coalición de izquierdas, José Luis Centella. La palabra que más repitió la secretaria de Organización del PSOE-A, Susana Díaz, que encabeza la delegación de su partido, con una insistencia similar a la de su interlocutor, fue "estabilidad".

Esa preservación a ultranza de las políticas sociales acordadas por socialistas e IU-CA en su toma de contacto inicial -en la que intercambiaron sus respectivos programas electorales con el objetivo de encontrar puntos en común- responde también a una estrategia de dique contra el modelo que está aplicando el Partido Popular desde el Ejecutivo central y en las comunidades autónomas en las que gobierna. "Ahora más que nunca es muy importante para Andalucía un Gobierno de izquierdas", subrayó Díaz, convencida de que el 60% de los andaluces les "mandataron" para formar un Ejecutivo que dé estabilidad a la comunidad desde la "protección" de los derechos sociales.

En esta misma línea, aun manteniéndose a distancia de concretar cualquier acuerdo tras el cónclave de ayer -como el de mencionar el nombre de José Antonio Griñán como indiscutido próximo presidente autonómico con el apoyo de IU-CA-, Centella dejó claro que su formación política no consentirá una Junta de Andalucía en manos de los populares. "El agua y el aceite no se mezclan", volvió a sentenciar, repitiendo la máxima ya utilizada por el coordinador y candidato Diego Valderas. "No hay margen para otro camino que el que hemos iniciado hoy, es decir, que Izquierda Unida no contempla de ninguna manera que el PP gobierne en Andalucía". Pero no ofreció más detalles acerca de cómo será la contribución de su formación a ese acuerdo con los socialistas. No fue más allá el portavoz de la delegación de IU-CA en este asunto, al ser preguntado sobre qué se visualizará en el Parlamento el próximo día 19. "Eso no se ha concretado", respondió.

De la reunión celebrada en un hotel sevillano y que duró algo menos de dos horas no salió materializado ningún acuerdo, de manera que el abanico de fórmulas sigue abierto: un Ejecutivo en el que tendrían cabida consejeros con el carné de IU-CA, un pacto que se circunscribiría únicamente al respaldo a Griñán en su investidura y acuerdos puntuales durante la legislatura.

Los socialistas se decantan claramente por la primera opción, si bien su secretaria de Organización prefirió recalcar ante los periodistas al término de la reunión que "nosotros queremos un gobierno de estabilidad y éste puede ser con una fuerza o con dos, y lógicamente esa es una opción. La otra es un acuerdo de legislatura. Vamos a concretar y a profundizar en los próximos días porque hoy no hemos hecho más que empezar".

El representante de la coalición de izquierdas insistió en esta circunstancia, al sostener que en la sesión de estreno de esta ronda de negociaciones lo que se ha hecho ha sido hablar de los programas de ambas formaciones políticas. Según Centella, a IU-CA "no le preocupa en este momento quién va a ser consejero, sino cómo se pueden cambiar las cosas". Y la vía que ha elegido la coalición de izquierdas dista mucho de la defendida por uno de sus dirigentes más carismáticos, Juan Manuel Sánchez Gordillo, que ayer repudió estas negociaciones con los socialistas. Sobre este asunto, tampoco se mostró el portavoz de IU en el Congreso demasiado explícito. "Lo que importa es el programa", repitió por enésima vez Centella, quien restó importancia al desmarque y las críticas de Sánchez Gordillo diciendo que en IU-CA "hay voces libres para opinar".

Por el PSOE-A, junto a Díaz, participaron en la reunión los consejeros en funciones de Presidencia, Mar Moreno, y de Economía, Innovación y Ciencia, Antonio Ávila, y el portavoz del grupo parlamentario, Mario Jiménez. Por parte de IU-CA, al lado de Centella, formaron la delegación el eurodiputado Willy Meyer; el secretario de Organización, José Luis Pérez Tapia; el parlamentario electo por Málaga José Antonio Castro y la parlamentaria electa por Almería Rosalía Martín.

Horas antes del primer encuentro entre PSOE e IU-CA, el secretario general de los socialistas, José Antonio Griñán, mantuvo una reunión con los secretarios provinciales del partido para informarles de la naturaleza de esas negociaciones y de la estrategia que seguirán los comisionados del PSOE-A. Fuentes socialistas informaron a Europa Press de que el objetivo de la reunión era abordar el marco de esas negociaciones que culmine con la formación de un "Gobierno de izquierdas". Griñán quiso analizar con los dirigentes territoriales del partido en Andalucía las prioridades de su formación política.

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