Petición de 24 años para una banda que se hacía pasar por la Policía

  • Seis personas serán juzgadas el día 18 por dos robos cometidos en 2006

La Fiscalía de Granada solicita en sus conclusiones provisionales penas de hasta 24 años de cárcel para cada uno de los seis miembros de una banda que serán juzgados por robar en dos viviendas de Granada, a cuyos propietarios golpearon y retuvieron tras hacerse pasar por agentes de la Policía.

En total, el Ministerio Público, según su escrito de acusación, les imputa dos delitos de robo con violencia, dos de allanamiento de morada, dos de usurpación de funciones públicas, dos de tenencia ilícita de armas, dos de daños, tres de detención ilegal, uno de atentado y una falta de lesiones.

El fiscal precisa que el 13 de junio de 2006, la acusada María Ángeles S.M. alquiló en Fuengirola (Málaga) un todoterreno para entregarlo al resto de acusados, Miguel Francisco M.N., Alejandro G.B., Francisco Javier M.R., Mihhail M. y Hayat B., para facilitarles así las labores de vigilancia que hicieron sobre una vivienda de la urbanización Los Chopos, en Las Gabias.

Sobre las 14.15 horas del día 21 de junio de 2006, cuando el propietario de la casa regresaba a su domicilio y mientras aún permanecía dentro de su vehículo, Miguel Francisco se le acercó y le dijo que era policía, exhibiendo una especie de placa y portando en la mano una pistola simulada.

El escrito de la acusación pública precisa que le sacó entonces por la fuerza del coche y le introdujo en el garaje de la casa, que había abierto con el mando a distancia, donde le golpeó en la cabeza con la pistola, momento en el que la víctima pidió ayuda, a lo que acudió su esposa.

Los imputados Francisco Javier, Mihail y Alejandro cogieron entonces a ésta por el cuello, exigiéndole que les abriera la caja fuerte o de lo contrario le cortarían un dedo a su esposo, apoderándose de distintos efectos de la casa valorados en un total de 65.000 euros y joyas por valor de 20.000 euros.

A continuación, los acusados, que llevaban gafas de broma para evitar ser reconocidos, procedieron a arrancar el cable del teléfono y maniataron al matrimonio, diciéndole que si avisaban a la Policía antes de diez minutos volverían para matarlos y, además, pondrían una bombona de butano debajo de la casa para explosionarla.

Por otra parte, sobre las 16.00 horas del día 22 de julio de 2006, el imputado Miguel, acompañado de Francisco Javier, Alejandro y Hayat, se personó en un domicilio de Benamaurel, donde se identificaron ante su dueño como policía con un carnet, mientras portaba una pistola.

Cogieron entonces al propietario a la fuerza y lo llevaron hasta el salón de su domicilio, donde le indicaron que iban a registrar la vivienda y, tras atarle las manos con una cuerda, le metieron un melocotón en la boca, tapándosela con cinta aislante.

Tras indicarle a la víctima que no eran policías, la golpearon, por lo que perdió el conocimiento, situación que aprovecharon los acusados para salir de la vivienda con numerosos efectos. En su huida fueron sorprendidos por la Guardia Civil, cuyo vehículo oficial embistieron de forma violenta, lo que provocó lesiones a tres agentes.

El fiscal relata que los imputados continuaron su marcha a gran velocidad y colisionaron durante la huida con otros tres coches que se encontraban aparcados, antes de ser detenidos.

En concreto, el Ministerio Público solicita para cada uno de los acusados, que serán juzgados el próximo día 18 en la Sección Primera de la Audiencia, penas que oscilan entre tres y veinticuatro años de prisión y multas de hasta 7.200 euros, a lo que se suma la responsabilidad civil.

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