Protesta por no poder amamantar a su bebé en el Museo Picasso

Su bebé le pidió el pecho en mitad de la visita al Museo Picasso de Málaga y ella no dudó en darle de mamar sentada en una de las sala de exposiciones. Sandra no pensó que fuera un problema pero inmediatamente una vigilante de la pinacoteca le impidió seguir con la lactancia, lo que provocó que el niño de 13 meses empezara a llorar y tuvieran que abandonar el museo dejando el recorrido a la mitad. Este hecho, según informó ayer la Cadena Ser, motivó una carta de queja al centro malagueño. La pinacoteca respondió que no se permite comer y beber en las salas donde se exhiben las obras de arte por motivos de conservación.

"En la entrada nos avisaron de que si el bebé quería comer o beber nos tendríamos que ir a la cafetería, lo que no me supuso ningún problema porque no pensaba darle de comer allí dentro", relató la madre. "Pero cuando estábamos en una de las salas mi hijo me pidió teta. Me senté en un lugar cómodo y enseguida vino una vigilante y me dijo que eso no lo podía hacer allí, que había una norma que prohibía comer y beber. Nos tuvimos que ir, el peque estaba nervioso, llorando y tuve que abandonar el museo, me dejé la exposición a medias".

La asociación Lactancia en Libertad censuró al museo y recordó que en otros centros como la National Gallery de Londres está permitido dar de mamar en las salas.

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