Relevo en el liderazgo socialista

Los barones del PSOE ligan su futuro al éxito de Susana Díaz

  • El Comité Federal aprueba el calendario de las primarias, con la oposición de los 'pedristas', que queda reducida a seis votos

  • La presidenta se lanza a una primera batalla para conseguir el mayor número de avales: "Esto tiene muchísimo valor para mí"

  • Si pierden, los partidarios de Pedro Sánchez volverían a dar la batalla en las primarias para elegir candidato a las generales

Susana Díaz hace señales a los miembros de la gestora, ayer en Ferraz. Susana Díaz hace señales a los miembros de la gestora, ayer en Ferraz.

Susana Díaz hace señales a los miembros de la gestora, ayer en Ferraz. / juan carlos hidalgo/efe

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No hubo temporal ni mariachis como en el Comité Federal del 1 de octubre, pero sí persiste algo de marejadilla, aunque se desconoce si ésta obedece a un mar de fondo, al malestar de la militancia o a los titánicos esfuerzos de los pedristas por soplar en contra de la corriente. El PSOE ha aprobado el calendario de sus elecciones primarias, los candidatos tendrán desde el 20 de abril al 4 de mayo para recoger los avales equivalentes al 5% de la militancia: unos 9.000. Durante este período, y como en otras ocasiones, los candidatos, que son en realidad precandidatos, no tendrán acceso al censo de militantes, el listado se les entregará después, cuando pase esa primera fase. Y eso fue lo que motivó una primera revuelta en el comité de ayer. Los pedristas Alfonso Gómez de Celis; Andrés Perelló, que es el jurídico de la campaña, y José Luis Ábalos, secretario local de Valencia, solicitaron que se redujesen los plazos para que se conociese el censo en el momento de buscar los avales. Un escarceo más que, por propuesta de Pepe Blanco, se votó: sólo consiguieron cinco votos, el resto de los 180 se puso al lado de la gestora. La elección en sí será el 21 de mayo.

Estos escarceos dan buena cuenta de cuál es el clima dentro del PSOE; los partidarios de Pedro Sánchez van a marcar muy de cerca el proceso. Los susanistas sostienen que son manotazos de perdedores, pero los pedristas juegan a una estrategia de tensión contra todo lo que signifique aparato. Ayer consiguieron que, al menos, les dijesen cuál es el censo actual, que son 177.902 militantes, pero faltan por contar los de Juventudes Socialistas, las personas que se han afiliado directamente sin pasar por agrupaciones y recibir las nuevas notificaciones, ya que el listado se cerró a las 00:00 del pasado sábado. Para los pedristas saber la cifra es importante, porque desconfían de que la lista pudiese terminar sospechosamente abultada. El 17 de abril ya habrá una cifra real, y el 28 de abril estará el censo final. Como explicó el portavoz de la gestora, Mario Jiménez, durante el período de recogida de avales, el censo sólo sirve para comprobar que las firmas sean de militantes inscritos.

Los 'susanistas' quieren señalar con la recogida de avales que su candidata es la primera

A partir del 20 de abril y hasta el 4 de mayo se recogen los avales, no es un puro trámite, los partidarios de Susana Díaz quieren dar esta primera batalla, apabullar, de tal modo que el efecto caballo ganador se determine decantando hacia su candidata. A la entrada en Ferraz, la presidenta dijo lo siguiente: "Ese nivel de compromiso que es el aval es un instante en el proceso de primarias de muchísimo valor para mí; es muy importante que alguien diga 'yo avalo a Susana'; le doy un valor enorme y voy a comprometerme al máximo con los compañeros para tener esa confianza, para que me den su aval primero y después el voto en la urna".

Los partidarios de Susana Díaz se van a lanzar a esa recogida de firmas para superar con creces las 9.000 necesarias y llegar a las 40.000. La presidenta recibió ayer respaldos de otro calado: barones que se comprometen con su futuro, de tal modo que se comienza a transmitir la idea de que una victoria de Pedro Sánchez sería letal para el PSOE. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, fue el más explícito: su futuro como secretario general de la comunidad y como presidente estarán en riesgo si pierde Susana Díaz. "Estas primarias -señaló- van a determinar, y mucho, las perspectivas y seguramente la agenda personal de muchos, también la mía. Por tanto, pospongo cualquier planteamiento personal y mi propia decisión sobre qué haré en los próximos años hasta que acaben estas primarias".

El órdago que ha lanzado es mayúsculo, y Page aseguró que ese mismo se piensa en "otros territorios, de manera coherente o incoherente". El presidente de Aragón, Javier Lambán, también se expresó en ese sentido, pero no fue tan rotundo. Ahora, es cierto que una victoria de Pedro Sánchez pondría en serios apuros a los presidentes socialistas de comunidades, todos ellos con Susana Díaz, a excepción de la balear Francina Armengol.

Susana Díaz estará hasta el lunes por la mañana en las Islas Canarias, donde tiene diversos actos con militantes. Ayer, Máximo Díaz Cano, que es su secretario general de Presidencia, se reunió con los cargos que le apoyan en Madrid: Antonio Miguel Carmona, David Lucas, Miguel Ángel Ferrero, Purificación Causapié, Maru Menéndez y José Cepeda. Una de las integrantes de la reunión, Maru Menéndez, señaló que la candidatura ya empieza a conseguir ilusión "desde diferentes ámbitos del partido" con "un equipo muy plural". Asimismo, explicó que "cientos de compañeros de partido" están con una "ilusión enorme ante el proyecto "ganador de Susana Díaz" para el PSOE. Desde la dirección del equipo de Susana Díaz son cautos a la hora de pronosticar el porcentaje de los apoyos, pero su objetivo es conseguir algo más del 50% de los votos el día 21 de mayo, eso sería algo más que una victoria clara.

Pero si desde el susanismo se comienza a alertar de grave riesgo de existencia para el PSOE que supondría una victoria de Pedro Sánchez, los pedristas parecen organizados para largo tiempo, no sólo para el 21 de mayo. Uno de ellos explicó que, tras estas primarias para elegir al secretario general, deben celebrarse otras para nombrar al candidato a la Presidencia del Gobierno. Si así fuese, el nuevo líder tendría que estar, constantemente, expuesto a pruebas de favor ante la militancia. Si Mariano Rajoy convocase elecciones en 2018, o en 2019, lo normal sería que la dirección del PSOE abriese el período de primarias, porque es preceptivo de acuerdo con los Estatutos, aunque sólo hubiese un candidato: el secretario general. Es lo que le ha ocurrido a Pedro Sánchez en las dos ocasiones: como secretario general no tuvo que presentarse a primarias en las urnas para ser elegido candidato a Moncloa.

Buena parte de estas incertidumbres se van a despejar con el resultado que las urnas den el 21 de mayo. Una victoria amplia dejaría fuera de juego a los más críticos y provocaría la integración de los otros contrincantes de cara al congreso del 17 y 18 de junio.

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