El fiscal cifra en 1,6 millones lo que Roca blanqueó en Crucero Banús

  • Las defensas de los procesados tratan de desvirtuar los informes policiales sobre la cuantificación del 'pelotazo'

Una reina loca persiguiendo por el tablero a un peón ciego es la imagen que resume las dificultades que están teniendo las partes para centrar el delito de blanqueo de capitales en la operación Crucero Banús, un fleco menor que ahora se juzga dentro del macrojuicio por el caso Malaya contra la corrupción política y urbanística en el Ayuntamiento de Marbella. El fiscal precisó que el montante blanqueado en Crucero Banús no son ni 10 ni 6 millones de euros, cantidades barajadas por la Policía, sino 1,6 millones.

Dieciséis jornadas después de que comenzaran los interrogatorios a acusados y testigos para determinar si existe delito fiscal y blanqueo de capitales en un negocio urbanístico en el que participó Juan Antonio Roca y que generó seis millones de beneficios que nunca se declararon a Hacienda, el fiscal Anticorrupción Juan Carlos López Caballero se vio obligado a intervenir fuera de guión para aclarar a las defensas dónde está el blanqueo de capitales en esta operación.

Los abogados de los procesados y los testigos de la Policía hace días que están enredados tratando de demostrar unos y rebatir otros si los seis millones en plusvalías que generó el pelotazo urbanístico se pueden considerar lavado de dinero negro. López Caballero, sin embargo, precisó que el presunto delito de blanqueo no hay que buscarlo en los beneficios que arrojó aquel fabuloso negocio, en el que sí observa fraude fiscal, sino en las aportaciones iniciales que hizo Roca y que en su opinión "no procedían de fuentes lícitas". También sospecha que Roca no llegó a poner todo el dinero que le correspondía para participar al 15% en un negocio que precisó una inversión inicial de 4,3 millones, sino que sus socios se vieron en la necesidad de asumir al menos parte de su desembolso.

Anticorrupción acusa a los socios -Pedro Román, Juan Hoffmann y Florencio San Agapito- de lavado de capitales porque presumiblemente se prestaron a asociarse con Roca a sabiendas del origen de su patrimonio, utilizando sociedades interpuestas y testaferros que permiten "afirmar que existía una organización dedicada a ocultar los bienes y determinadas inversiones". Crucero Banús es uno de los ejemplos de la "modalidad de operaciones en común", en las que presumiblemente el cerebro de la trama se involucraba en negocios de riesgo a cambio de garantizar que el Ayuntamiento no pondría ningún obstáculo en recalificar suelos y expedir licencias de obra. Además agregó que el letrado Juan Germán Hoffmann no es un socio más del asesor de urbanismo del GIL en esta operación, sino "una persona que forma parte de la estructura y organización de Roca".

No obstante, unos minutos después de que la Fiscalía Anticorrupción hiciera estas aclaraciones, un investigador del grupo tercero del grupo de blanqueo de la Udyco dio cuenta de que el criterio policial que se manejó no coincidía con el expresado por el Ministerio Público.

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