Marta del castillo

Cuatro testigos dejan al Cuco sin coartada durante dos horas

  • Los menores, compañeros de instituto, admiten que el joven estuvo en dos 'botellonas' pero dicen que a la segunda, en Santa Clara, no llegó hasta pasadas las diez de la noche

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Cuatro compañeros de Instituto del Cuco aseguraron ayer en el juicio que el menor se presentó en la botellona que estaban haciendo en el barrio de Santa Clara la noche del crimen pasadas las diez de la noche, por lo que habría casi dos horas en las que el joven no estaría localizado, dado que estuvo hasta las 20:00 o 20:30 con otros jóvenes en las inmediaciones del Polígono de San Pablo.

Los testigos, que fueron propuestos por la Fiscalía de Menores y la acusación particular, explicaron que entre una y otra botellona, el Cuco se cambió incluso de ropa, puesto que primero fue visto con una prenda vaquera y cuando acudió a la botellona de Santa Clara llevaba un pantalón de camuflaje. 

El primero de los testigos que declaró ayer sostuvo que el Cuco estuvo con ellos hasta las 19:30 o 20:00 horas aproximadamente, mientras que los otros cuatro compañeros de clase afirmaron que el Cuco no se encontró con ello hasta pasadas las diez de la noche. De este segundo encuentro con compañeros del instituto, el menor se habría marchado sobre las 00:00, lo que también contradice la propia declaración del menor y la de sus padres respecto a que la noche del 24 de enero de 2009 llegó a casa sobre las 23:00 y ya no salió. Los testigos precisan estas horas en relación con la de cierre del parque o la que tienen fijada para regresar a sus casas.

En ese período de tiempo en el que los testigos dejan al Cuco sin coartada, el menor habría tenido tiempo para acudir al piso de León XIII, situándose en la franja horaria en la que según el juez que instruyó el sumario se produjo la muerte de Marta. El magistrado que investigó la causa llegó a la conclusión, tras analizar los posicionamientos de los teléfonos móviles de todos los imputados, que existen dos franjas en la que no estarían localizados. Uno de estos períodos, en el que ninguno estaría posicionado, se sitúa entre las 01:38 y las 03:35 de la madrugada del 25 de enero, mientras que el juez también advirtió que ni el Cuco ni Miguel Carcaño ni Samuel Benítez están localizados entre las 21:24 y las 23:26 del día 24 de enero.

El abogado del menor, Fernando de Pablo, restó importancia a las diferencias horarias planteadas por los testigos durante la vista oral y consideró que las dos botellonas en las que intervino su cliente son "hechos consecutivos", por lo que en su opinión está claro que el Cuco estuvo en el Polígono de San Pablo y de ahí pasó a estar en un parque con los jóvenes de Santa Clara. El letrado precisó que, en todo caso, los testimonios de estos menores suponen "oscilaciones horarias", por lo que, en su opinión, el Cuco "sí tiene coartada, estuvo hasta las 23:30 ó 00:00, se fue a su casa y se acostó".

La abogada que ejerce la acusación particular en representación de los padres de Marta, Inmaculada Torres, consideró por el contrario que hay dos horas en las que el Cuco "no tiene coartada, no está con nadie y no está con los amigos", y recordó que este grupo de testigos eran compañeros de clase, "son conocidos del instituto y es la única vez que ha salido con ellos". "Las horas son aproximadas, pero no oscilan tanto como dice la defensa", puntualizó Torres.

El padre de Marta, Antonio del Castillo, apuntó que los movimientos del Cuco aquella tarde fueron para "dejarse ver por distintos puntos, buscándose una coartada".

Otro de los testigos que comparecieron ayer dijeron que tan sólo unos días después de la desaparición de Marta del Castillo, el Cuco le manifestó "espontáneamente" que había estado saliendo con Marta durante seis meses, aunque también le dijo que no veía a la joven desde hacía tiempo. Según el testigo, el Cuco se habría referido incluso al barrio de Tartessos "como el de su antigua novia", pero la familia niega este extremo.

El padre de Marta cree que el hecho de que el Cuco comentara que había salido con su hija corroboraría lo que en otras sesiones de la vista oral han afirmado otros testigos respecto a que el menor enjuiciado estaba "obsesionado o encaprichado" con Marta.

La abogada de los padres valoró al término de la octava sesión de la vista oral que, en su opinión, el desarrollo del proceso está acreditando las tesis de la acusación. "Creo que poco a poco se va desenredando la madeja y cuando termine el juicio se verá toda la historia a la que podemos llegar", sentenció.

En la sesión de ayer también declaró un miembro de la pandilla de Marta, que estuvo en el piso de Miguel Carcaño al día siguiente de la desaparición de la joven y que explicó que el asesino confeso no le dejó entrar al mismo. Un último testigo, propuesto por la defensa, no aportó nada a la investigación puesto que afirmó que ni siquiera conocía al Cuco.

El juicio se reanuda el próximo lunes con la declaración de otros nueve testigos, entre ellos una compañera de Miguel Carcaño en el bingo en el que trabajaba.

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