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Juzgan como delito la agresión a una enfermera del servicio de Urgencias
Juzgan como delito la agresión a una enfermera del servicio de Urgencias
Un padre y un hijo se enfrentan a una pena de dos años de prisión por un triste incidente ocurrido dentro de esta zona del hospital a principios del año pasado
Noemí González / Jerez | Actualizado 16.07.2008 - 10:06Un hombre de unos setenta años de edad y su hijo han sido juzgados en estos días por increpar a una enfermera del servicio de Urgencias del hospital del SAS de Jerez mientras se encontraba tratando de atender a una paciente que era familiar directa de los inculpados. La vista se ha celebrado en el Juzgado de lo Penal número 3, donde se sentaron en el banquillo por un supuesto delito de atentado a funcionario público. El fiscal solicita una pena de un año y ocho meses de prisión, mientras que la acusación particular la eleva a dos años. La defensa, ejercida por Francisco Bravo, pide la libre absolución y subsidiariamente que los hechos se consideren una falta.
Los hechos que se les imputan a este padre e hijo se remontan al mes de enero del año pasado, cuando su esposa y madre, respectivamente, acudió al servicio de Urgencias del hospital de Jerez para ser atendida, pues llevaba sangrando por la nariz durante mucho tiempo. Partiendo de ahí, las versiones que fueron dando acusados y testigos de la defensa y los de la propia acusación particular fueron diametralmente opuestas.
Los encausados negaron por activa y por pasiva haber agredido de alguna manera a la enfermera que acudió a atender a su familiar. Simplemente admitieron haber chillado para que alguien acudiera a auxiliar a su familiar, que en un determinado momento comenzó a echar además sangre por la boca. "Creía que mi madre se me moría y yo lo único que hice fue agarrar del brazo a la enfermera al ir a buscarla para que la atendiera", apuntó el hijo de la paciente. Negó en todo momento haber proferido palabras en tono amenazante, "mi madre ya llevaba allí media hora sin que nadie la atendiera y lo único que queríamos era que le prestaran atención, que viniera un médico, porque sangraba como un grifo", dijo el acusado. En cuanto a lo de agarrarla del brazo, negó de forma tajante haberlo hecho con fuerza y sólo con el propósito de que viera a su madre y así buscara un médico.
El otro encausado negó también los insultos o haber intentado golpear a la profesional, así como recalcó que por una media hora su mujer estuvo sola en un cuarto de Urgencias sin que se la auxiliara pese al abundante sangrado. "Era increíble que no apareciera nadie, parece mentira". El inculpado sí reconoció haber chillado para llamar la atención y que así viniera un médico. Cabe señalar que la familia de la paciente presentó una queja por la falta de diligencia de la profesional en cuestión. La propia paciente aseguró en la sala de vistas que tardaron mucho en atenderla (toma de tensión; taponamiento; incluso una pastilla contra la hipertensión).
La enfermera que vivió este desagradable episodio dio otra versión de lo ocurrido. La mujer dijo que acudió cumpliendo en protocolo vigente para estos casos y siempre siguiendo las pautas que le marcaba una doctora que estaba atendiendo a una persona con un dolor torácico. La profesional refirió sentirse coaccionada por la actitud de los familiares de la paciente e incluso amenazada pese a las más de dos décadas de trabajo que lleva en el hospital. La mujer señaló que fue a buscar un aparato para medir la tensión, siguiendo el protocolo y bajo la supervisión de un médico. Mientras trabajaba tuvo que escuchar insultos como "lenta" o "torpe" o un "no sirves para nada". Luego fue agarrada por el brazo fuertemente. "Me sentí muy mal. Tenía miedo". Por un momento confesó que le llegaron a levantar la mano en tono amenazante para pedir un médico. La enfermera afirmó que en todo momento les comentaba lo que le pasaba a la paciente pero que todo era como si nada.
Ante tal guirigay acudieron al lugar una auxiliar y el supervisor de enfermería, así como un vigilante. El supervisor señaló que incluso tuvo que interponerse entre los familiares y su compañera para evitar que la cosa fuera a mayores. La auxiliar llegó a ver cómo el más joven de los acusados le levantaba la mano a su compañera, por eso les pidió que se marcharan de allí, algo que hicieron más tarde. La enfermera perjudicada estuvo una semana muy afectada por lo ocurrido y en esos días acudió con miedo a trabajar.
Los hechos que se les imputan a este padre e hijo se remontan al mes de enero del año pasado, cuando su esposa y madre, respectivamente, acudió al servicio de Urgencias del hospital de Jerez para ser atendida, pues llevaba sangrando por la nariz durante mucho tiempo. Partiendo de ahí, las versiones que fueron dando acusados y testigos de la defensa y los de la propia acusación particular fueron diametralmente opuestas.
Los encausados negaron por activa y por pasiva haber agredido de alguna manera a la enfermera que acudió a atender a su familiar. Simplemente admitieron haber chillado para que alguien acudiera a auxiliar a su familiar, que en un determinado momento comenzó a echar además sangre por la boca. "Creía que mi madre se me moría y yo lo único que hice fue agarrar del brazo a la enfermera al ir a buscarla para que la atendiera", apuntó el hijo de la paciente. Negó en todo momento haber proferido palabras en tono amenazante, "mi madre ya llevaba allí media hora sin que nadie la atendiera y lo único que queríamos era que le prestaran atención, que viniera un médico, porque sangraba como un grifo", dijo el acusado. En cuanto a lo de agarrarla del brazo, negó de forma tajante haberlo hecho con fuerza y sólo con el propósito de que viera a su madre y así buscara un médico.
El otro encausado negó también los insultos o haber intentado golpear a la profesional, así como recalcó que por una media hora su mujer estuvo sola en un cuarto de Urgencias sin que se la auxiliara pese al abundante sangrado. "Era increíble que no apareciera nadie, parece mentira". El inculpado sí reconoció haber chillado para llamar la atención y que así viniera un médico. Cabe señalar que la familia de la paciente presentó una queja por la falta de diligencia de la profesional en cuestión. La propia paciente aseguró en la sala de vistas que tardaron mucho en atenderla (toma de tensión; taponamiento; incluso una pastilla contra la hipertensión).
La enfermera que vivió este desagradable episodio dio otra versión de lo ocurrido. La mujer dijo que acudió cumpliendo en protocolo vigente para estos casos y siempre siguiendo las pautas que le marcaba una doctora que estaba atendiendo a una persona con un dolor torácico. La profesional refirió sentirse coaccionada por la actitud de los familiares de la paciente e incluso amenazada pese a las más de dos décadas de trabajo que lleva en el hospital. La mujer señaló que fue a buscar un aparato para medir la tensión, siguiendo el protocolo y bajo la supervisión de un médico. Mientras trabajaba tuvo que escuchar insultos como "lenta" o "torpe" o un "no sirves para nada". Luego fue agarrada por el brazo fuertemente. "Me sentí muy mal. Tenía miedo". Por un momento confesó que le llegaron a levantar la mano en tono amenazante para pedir un médico. La enfermera afirmó que en todo momento les comentaba lo que le pasaba a la paciente pero que todo era como si nada.
Ante tal guirigay acudieron al lugar una auxiliar y el supervisor de enfermería, así como un vigilante. El supervisor señaló que incluso tuvo que interponerse entre los familiares y su compañera para evitar que la cosa fuera a mayores. La auxiliar llegó a ver cómo el más joven de los acusados le levantaba la mano a su compañera, por eso les pidió que se marcharan de allí, algo que hicieron más tarde. La enfermera perjudicada estuvo una semana muy afectada por lo ocurrido y en esos días acudió con miedo a trabajar.
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terminator tienes toda la razón
Colas en el banco para sacar su dinero, en la puerta de la disco, en teatro, a veces de horas, y no se queja. Todo es ir a un Centro Oficial, sea de la indole que sea, y todo son protestas, insultos e incluso agresiones y no hablo ya de los maestros. Yo desde luego, si trabajo en un sitio de estos, le rompo la crisma, al primero que intente agredirme y es mi derecho a la legitima defensa. Porque encima de humillarte, te dicen que le debes el empleo y que te lo quitaran. Eso lo he oido.
Una es la masificacion de pacientes en urgencias/hospital, que vienen de todas partes, pero ya sabeis, NO es necesario otro hospital. Otra es los protocolos que se aplican, arcaicos y lentos, una sola urgencia para todo, cuando deberia ser por patologias. Dicho esto, en modo alguno se justifica agresiones ni insultos. Pero tambien mejorar un sistema de reclamaciones que es inutil, no llega a ningun sitio. Si fuera efectivo, no te recomiendarian, ellos mismos, que te quejes de ellos.