- Diario de Jerez. Noticias de Jerez
- Opinión
- Apuesta de Ruiz-Mateos por el empleo
Apuesta de Ruiz-Mateos por el empleo
tribuna libre
Apuesta de Ruiz-Mateos por el empleo
José María Moncasi De Alvear / Consultor De Comunicación | Actualizado 18.11.2008 - 01:00Recientemente leí la noticia que José María Ruiz-Mateos, gran empresario y fundador de la expropiada Rumasa, ha llegado a un acuerdo con CAPSA (Central Lechera Asturiana) por la que ésta le alquilaba al empresario de la 'abeja' su fábrica de Sevilla por un periodo de cuatro años, con opción de compra una vez agotado este plazo. El que CAPSA (sindicatos incluidos) hayan elegido a Nueva Rumasa para reactivar, gestionar y poner en valor la olvidada fábrica dice mucho de ésta última. Leo, a su vez, que el empresario de la 'abeja' en visita a dichas instalaciones se comprometió, en reunión con la plantilla y comité directivo, a mantener todos los puestos de trabajo. Me encanta la pasión, fe y espíritu de superación de Ruiz-Mateos en este nuevo proyecto, como en todos en los que está involucrado. Su capacidad de entrega y lucha en la creación de riqueza y creación de empleo me hace pensar que es la misma filosofía en la que se basó la Rumasa expropiada: trabajo, trabajo y trabajo, unido a su voluntad de reinvertir los beneficios conseguidos después de impuestos.
A mi entender es de elogiar la actitud, respeto y la delicadeza con la que este empresario jerezano destaca la preocupación de Gaspar Zarrías (vicepresidente primero de la Junta de Andalucía y consejero de Presidencia) por que Nueva Rumasa mantuviera y creara nuevos puestos de trabajo en todas sus empresas ubicadas en Andalucía. Es un detalle, digo, que ensalce la labor de un político -socialista para más inri- en unos momentos tan delicados por los que la economía española está atravesando.
La palabra crisis vive entre nosotros y entiendo que no hay que recorrer medio mundo para intentar sentarse a una mesa en la que puede que se debata el acierto o desacierto del sistema capitalista. No. Lo que hay que hacer, líbreme Dios de dar consejos a nadie, es estudiar cómo ha llegado esta crisis mundial hasta nuestras familias. Ayer, me llegó un documento '50 propuestas para mejorar la productividad española' que es un estudio realizado por el prestigioso Instituto de la Empresa Familiar y que trata de conocer los índices de productividad de nuestras empresas y el buen hacer de sus directivos o empresarios. Pues bien, este estudio afirma que el debate sobre la productividad es muy antiguo, pero la competitividad de un país exige una revisión constante de los puntos sobre los que se apoya. Me refiero a que uno de los aspectos determinantes de los grandes avances que ha vivido nuestra sociedad está basado en la capacidad de las sociedades modernas en reinventarse. Para ello, habrá que trabajar en aspectos como la formación de las personas, la flexibilidad del mercado laboral, la eficiencia del resto de mercados básicos, las infraestructuras -no sólo en términos de inversión sino también de gestión-, la evolución del mercado legal y la orientación del sector público hacía las necesidades del mundo privado.
Leyendo este estudio me quedo con lo siguiente. La productividad en España, según este estudio, sólo crece en épocas de ralentización económica y pérdida de puestos de trabajo. Segundo, ni siquiera el país con el mejor sistema universitario del mundo puede ser competitivo sin una formación profesional de calidad. En cuanto a la flexibilidad laboral, existen centros de producción con niveles insostenibles de absentismo laboral, superiores al 10%. Según el informe anual The Global Competitiviness Report, en 2007 España ocupaba a nivel mundial las siguientes posiciones: 119º en flexibilidad laboral; 115º en rigidez del marco legal para contratar y despedir y 104º en costes laborales no salariales. Según este informe del IEF, y en cuanto al marco normativo, se debería de reducir el 25% de las cargas administrativas que soportan las empresas antes de 2010.
Usted se preguntará mis motivos para reflexionar sobre estos asuntos a partir de la noticia del compromiso de Nueva Rumasa por mantener los puestos de trabajo de la fábrica sevillana de CAPSA. Pues bien, es fácil. Leyendo este informe del IEF deduzco que las empresas españoles están pasando por momentos complicados al vivir tiempos de gran incertidumbre y desasosiego. Sólo resta aplicar recetas o sentido común a las políticas de gestión o aplicar expedientes de regulación de empleo para así poder salvaguardar a las empresas del declive o desaparición. Pues bien, ante esta lamentable situación, existe un empresario (Ruiz-Mateos) que no sólo se preocupa de mantener los puestos de trabajo de sus fábricas sino que anuncia su firme compromiso y voluntad de incrementar el número de ellos, "especialmente en momentos tan difíciles como los que atravesamos". Y esto no es demagogia. Sólo hay que conocer sus últimos proyectos. La construcción de una planta de platos preparados que generarán más de cien nuevos empleos, procedentes de la antigua Primayor en Jaén, o la de hacerse cargo de la fábrica de yogures de Central Lechera Asturiana en Sevilla, que actualmente se encuentra sin actividad y que ya se encargará Ruiz-Mateos, una vez más, de activarla y mantener todos los puestos de trabajo.
Claro, si uno lee el documento aquí comentado se dará cuenta que lo que prima hoy en día es la "protección y defensa del empresario español" ante tantas amenazadas surgidas por motivos ajenos a su voluntad. Mientras, el de la 'abeja', actúa en sentido contrario: Se deja de lamentar y actúa. ¿Cómo? Pues lo dicho, creando riqueza, apoyando a las instituciones públicas y sindicatos, y en especial manteniendo los puestos de trabajo. Un verdadero ejemplo a seguir. Lo digo por convicción y porque admiro la valentía y el compromiso de Ruiz-Mateos. Ya lo dijo él en su visita a Sevilla: "Aunque el traspaso es a priori por cuatro años con opción de compra, espero que sean al menos 40 veces cuatro años". Con esta frase resumía su intención de quedarse con la fábrica más allá de esos cuatro años. Ahora sólo falta que cunda el ejemplo.
A mi entender es de elogiar la actitud, respeto y la delicadeza con la que este empresario jerezano destaca la preocupación de Gaspar Zarrías (vicepresidente primero de la Junta de Andalucía y consejero de Presidencia) por que Nueva Rumasa mantuviera y creara nuevos puestos de trabajo en todas sus empresas ubicadas en Andalucía. Es un detalle, digo, que ensalce la labor de un político -socialista para más inri- en unos momentos tan delicados por los que la economía española está atravesando.
La palabra crisis vive entre nosotros y entiendo que no hay que recorrer medio mundo para intentar sentarse a una mesa en la que puede que se debata el acierto o desacierto del sistema capitalista. No. Lo que hay que hacer, líbreme Dios de dar consejos a nadie, es estudiar cómo ha llegado esta crisis mundial hasta nuestras familias. Ayer, me llegó un documento '50 propuestas para mejorar la productividad española' que es un estudio realizado por el prestigioso Instituto de la Empresa Familiar y que trata de conocer los índices de productividad de nuestras empresas y el buen hacer de sus directivos o empresarios. Pues bien, este estudio afirma que el debate sobre la productividad es muy antiguo, pero la competitividad de un país exige una revisión constante de los puntos sobre los que se apoya. Me refiero a que uno de los aspectos determinantes de los grandes avances que ha vivido nuestra sociedad está basado en la capacidad de las sociedades modernas en reinventarse. Para ello, habrá que trabajar en aspectos como la formación de las personas, la flexibilidad del mercado laboral, la eficiencia del resto de mercados básicos, las infraestructuras -no sólo en términos de inversión sino también de gestión-, la evolución del mercado legal y la orientación del sector público hacía las necesidades del mundo privado.
Leyendo este estudio me quedo con lo siguiente. La productividad en España, según este estudio, sólo crece en épocas de ralentización económica y pérdida de puestos de trabajo. Segundo, ni siquiera el país con el mejor sistema universitario del mundo puede ser competitivo sin una formación profesional de calidad. En cuanto a la flexibilidad laboral, existen centros de producción con niveles insostenibles de absentismo laboral, superiores al 10%. Según el informe anual The Global Competitiviness Report, en 2007 España ocupaba a nivel mundial las siguientes posiciones: 119º en flexibilidad laboral; 115º en rigidez del marco legal para contratar y despedir y 104º en costes laborales no salariales. Según este informe del IEF, y en cuanto al marco normativo, se debería de reducir el 25% de las cargas administrativas que soportan las empresas antes de 2010.
Usted se preguntará mis motivos para reflexionar sobre estos asuntos a partir de la noticia del compromiso de Nueva Rumasa por mantener los puestos de trabajo de la fábrica sevillana de CAPSA. Pues bien, es fácil. Leyendo este informe del IEF deduzco que las empresas españoles están pasando por momentos complicados al vivir tiempos de gran incertidumbre y desasosiego. Sólo resta aplicar recetas o sentido común a las políticas de gestión o aplicar expedientes de regulación de empleo para así poder salvaguardar a las empresas del declive o desaparición. Pues bien, ante esta lamentable situación, existe un empresario (Ruiz-Mateos) que no sólo se preocupa de mantener los puestos de trabajo de sus fábricas sino que anuncia su firme compromiso y voluntad de incrementar el número de ellos, "especialmente en momentos tan difíciles como los que atravesamos". Y esto no es demagogia. Sólo hay que conocer sus últimos proyectos. La construcción de una planta de platos preparados que generarán más de cien nuevos empleos, procedentes de la antigua Primayor en Jaén, o la de hacerse cargo de la fábrica de yogures de Central Lechera Asturiana en Sevilla, que actualmente se encuentra sin actividad y que ya se encargará Ruiz-Mateos, una vez más, de activarla y mantener todos los puestos de trabajo.
Claro, si uno lee el documento aquí comentado se dará cuenta que lo que prima hoy en día es la "protección y defensa del empresario español" ante tantas amenazadas surgidas por motivos ajenos a su voluntad. Mientras, el de la 'abeja', actúa en sentido contrario: Se deja de lamentar y actúa. ¿Cómo? Pues lo dicho, creando riqueza, apoyando a las instituciones públicas y sindicatos, y en especial manteniendo los puestos de trabajo. Un verdadero ejemplo a seguir. Lo digo por convicción y porque admiro la valentía y el compromiso de Ruiz-Mateos. Ya lo dijo él en su visita a Sevilla: "Aunque el traspaso es a priori por cuatro años con opción de compra, espero que sean al menos 40 veces cuatro años". Con esta frase resumía su intención de quedarse con la fábrica más allá de esos cuatro años. Ahora sólo falta que cunda el ejemplo.

