- Diario de Jerez. Noticias de Jerez
- Opinión
- Cafetería La Vega
Cafetería La Vega
tribuna libre
Cafetería La Vega
José María / Moncasi De / Alvear | Actualizado 11.08.2010 - 01:00No hay terraza en Jerez más solicitada que la de La Vega con vistas a la calle Larga. El café es cita obligada entre los jerezanos para empezar el día, sea para degustar un chocolate con churros mientras uno ojea el Diario de Jerez y ve pasar a la gente. Pues bien, ayer este periódico anunció que la dueña de la legendaria cafetería -Cristina Herrero- estudia su intención de alquilarla a unos empresarios chinos con opción a compra en septiembre, siempre que se reforme el local y se mantengan los puestos de trabajo. Es una de las ventajas o desventajas, según se mire, de vivir en un mercado global. Cualquier ciudadano del mundo puede hacer negocios en cualquier punto del planeta. Es el juego de la oferta y la demanda. La adquisición de bares de tapas españolas se ha convertido en una de las principales oportunidades de negocio para los chinos, aprovechando la crisis económica. Financiados en la mayoría de los casos por la familia y los amigos, sólo en la ciudad del Turia la comunidad china regenta ya cerca de 120 bares tradicionales de tapas. Convencido estoy de que estos empresarios interesados en La Vega saben de la buena localización del local y del nombre que tiene en la ciudad desde hace años. En mayo pasado, el responsable de un bar situado en la avenida Diagonal de Barcelona recibía a diario a lo largo de un mes la visita de unos chinos, muy educados, que le preguntaban por cuánto traspasaría su negocio, que estaban dispuestos a pagar 170.000 euros por el traspaso y que pagarían en metálico. Es cierto, la comunidad china tiene muy arraigado en su cultura el espíritu de sacrificio, el trabajo -a destajo-, lo que les convierte en idóneos herederos de bares tradicionales (reproducen la oferta que encuentran sin tocar rótulos ni nombres, aunque sí el personal) donde no hay relevo generacional. Los farolillos rojos de los 80 han sido sustituidos por la sepia, las bravas o la puntilla, tapas exquisitas cuya elaboración -tras muchos años de formación como cocineros- han dejado de ser un misterio para ellos, lo que demuestra su alta capacidad de adaptación a la cocina mediterránea. Quizás la duda sea si el negocio en manos chinos sea el comienzo del desembarco o apertura de un 'wok' o restaurantes de comida oriental en el mapa jerezano. Ayer, en este mismo periódico, una jerezana le lanzaba una idea a la propietaria: Vender el negocio al empresario José María Ruiz-Mateos que, aparte de querer a Jerez, anda comprometido en crear riqueza y empleo.

