Rakocevic mira hacia el título

  • El serbio eleva al Tau y liquida al Barça

El mejor anotador de la Liga ACB,el serbio Igor Rakocevic, agarró la bandera del Tau en el Palacio de los Deportes de Madrid, se salió en una actuación acorde a la categoría que atesora y, para orgullo y felicidad de su entrenador y de toda la afición alavesa, apuntilló al Barcelona como ejecutor de un magnífico despliegue de superioridad.

El técnico montenegrino Dusko Ivanovic abandonó el banquillo del Barcelona, destituido antes de acabar la temporada pasada, sin haber conseguido una sola muesca para el extenso palmarés que relata su camino como adiestrador -una extensión de los logros conseguidos como jugador-, pero ahora maneja la opción de agrandarlo gracias al tercer triunfo consecutivo del año sobre los azulgranas en el timón del Tau. Circunstancias del deporte y de la vida. El montenegrino enterró al Barcelona en el primer choque de la temporada -semifinales de la Supercopa, primer título del curso, en Bilbao (73-70)- y también lo tumbó en la Liga (70-74) a domicilio en la decimosexta jornada.

Las semifinales de la Copa, sin embargo, sacaban brillo al 2-0 y volvían a requerir al Barca para demostrar de lo que puede ser capaz cara a cara ante el principal competidor del curso 2008-09. Ivanovic y, por extensión el Tau, salieron triunfadores por tercera vez esta campaña. Aunque con una gran diferencia.

Esta vez, en la Copa, la hegemonía de los alaveses sobre el pasado más reciente de Ivanovic alcanzó cotas inesperadas. El Tau completó un trabajo impecable en la semifinal de Madrid. Y no sólo por el hecho de que el serbio Igor Rakocevic, máximo anotador de la ACB, lustrase los números que plasman el excelente rendimiento que, noche tras noche, en España y por toda Europa, brinda en la capital de Alava.

Rako ganó el pulso personal con el enorme Juan Carlos Navarro. Un pequeño punto dentro de la inabarcable galaxia de opciones baloncestísticas manejadas en la semifinal del Palacio. El Tau aniquiló al Barcelona con un parcial de 4-24 que, mediado el tercer periodo, presagiaba el desenlace (38-55).

La semifinal estaba ya clara. El Barcelona sólo podía intentarlo y el Tau únicamente debía conservar el tesoro encontrado. Ambos interpretaron el papel y, como era de esperar, el conjunto baskonista remató la tarea. Ahora mira con descaro al prestigioso título copero.

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