Fútbol - segunda división a

Sigue la media inglesa

  • El Xerez sumó un punto en Motril adelantándose de nuevo en el marcador y encajando el empate en una acción de estrategia en la que no supo reaccionar la defensa azulina

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El Xerez de Esteban Vigo sigue empeñado en abonarse a la media inglesa y aunque mantiene su buena racha, volvió a perder ayer una oportunidad para salir de la zona de descenso y dar definitivamente un zarpazo a la clasificación. Al igual que en anteriores ocasiones, los azulinos se pudieron por delante en marcador, pero fueron incapaces de mantener la ventaja en un partido que tuvo dos mitades para cada equipo.

El Xerez comenzó viéndolas venir y tratándose de adaptarse cuanto antes a las dimensiones del terreno de juego. El Granada 74, por su parte, apretó desde el inicio colgando constantemente balones al área, una circunstancia que complicaba mucho la vida a la zaga azulina.

Con el paso de los minutos el conjunto xerecista se fue afianzando sobre el césped, pero aún así el ritmo de partido fue tremendo. El ir y venir era constante hacia una y otra portería y las acciones de peligro se alternaban, unas veces con fútbol directo y otras en jugadas trenzadas.

La primera llegada con cierto peligro no llegó hasta el minuto ocho, cuando una buena combinación entre Viqueira y Pedro Ríos acabó con un disparo alto de Yordi.

Instantes después el Granada 74 ofreció la réplica. Fue en un error de Aythami en el despeje que no supo aprovecharlo Xisco Nadal, cuyo lanzamiento salió muy desviado.

El encuentro mantuvo la intensidad durante casi toda la primera parte, y el gol se mascaba en una y otra portería. El Xerez, mucho mejor asentado, buscaba siempre la calidad de Viqueira para llegar arriba, mientras su rival esperaba algún que otro rechace o balón al suelo para intentar crear peligro.

La jugada polémica del primer periodo, por llamarle de algún modo, sucedió a los dieciocho minutos. Y es que el colegiado Hernández Hernández anuló acertadamente un gol a Luque, ya que la falta señalada había sido como libre indirecto y el sevillano la había ejecutado, eso sí de manera magistral, como directo.

Precisamente dicha jugada terminó con protesta generalizada, pues mientras el Granada 74 celebraba el tanto los jugadores del Xerez sacaron con rapidez e inteligencia y cuando la contra parecía letal, desde el banquillo local se lanzó un balón al terreno de juego que provocó el malestar en toda la parroquia azulina y la consiguiente expulsión del preparador físico granadino, autor de tan antideportiva acción.

Pero lo mejor estaba por llegar. Primero con un lanzamiento al larguero de Abel Aguilar, ayer omnipresente y sensacional, y luego con el gol de Viqueira. Corría el minuto 37 cuando Pedro Ríos, otro de los destacados, recibió un balón de Aguilar en la frontal, cedió al gallego y éste, de disparo raso, mandó el balón al fondo de la red.

Con el 0-1 se llegó al descanso. En la segunda mitad el Xerez salió con ímpetu y a punto estuvo de sentenciar el partido nada más ponerse el balón en juego. Fue de nuevo Viqueira quien agarró un balón en el pico del área, vio a Jaime adelantado pero su preciosa vaselina se fue rozando el larguero.

Viendo que su equipo no reaccionaba, Tapia decidió tirar del banquillo. Lo hizo dando entrada a Javi Guerra y acertó. Y es que el valenciano revolucionó el encuentro y puso en jaque a la hasta entonces segura defensa xerecista. Con sólo unos minutos en el campo, Guerra remató a la red un perfecto centro de Luque que sorprendió a la zaga, ya que el delantero remató incomprensiblemente en el primer palo. Con el empate el Xerez se desinfló y se convirtió en una marioneta en manos del Granada 74, muy superior a los azulinos en la segunda mitad. A ello contribuyó también una infantil expulsión de Yordi, primero con una tarjeta estúpida al entrar a Jaime con todo cuando no tenía todas las de perder y luego con un rifi-rafe con Cristian Díaz, viejo zorro éste, que acabó con el isleño en los vestuarios.

La expulsión no hizo sino agravar más al moribundo equipo de Esteban Vigo, que a partir de ahí se vio asediado por su rival. Assemoassa, en el minuto 67, pudo desnivelar la contienda en un remate dentro del área tras una mala recepción de Porato, y posteriormente fue Aythami quien a punto estuvo de introducir el balón en su propia portería al despejar un centro envenenado de Luque.

Ya al final, Crespí remató de media chilena un pase de la muerte de Gibanel y un cabezazo alto de Falcón pudieron cambiar el marcador, pero no fue así y el Deportivo terminó arañando un punto merecido aunque también sufrido.

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