Fútbol Xerez CD 1-1 Lebrijana · CD Guadalcacín 3-1 Alcalá · CD Rota 0-2 Xerez Deportivo FC

Fútbol l Primera División

El Teatro de lo Absurdo se instala en el Calderón

  • Los locales ganaban por 2-0 a los cinco minutos contra diez pero llegaron a dejarse empatar en dos ocasiones

El Vicente Calderón revivió ayer un episodio del Teatro del Absurdo y el Atlético fue su principal protagonista en un duelo loco ante el Almería, en el que se vivió un exagerado alarde de lo disparatado, como lo hacía la tendencia de literatura dramática que emergió en París en los años cuarenta y principios de los cincuenta.

Si la afición rojiblanca se pensaba que ya lo había visto todo, ayer comprobó cómo con el Atlético la capacidad de asombro nunca se agota y cómo siempre hay algo con lo que, de nuevo, llevarse las manos a la cabeza.

En el minuto 5, el Atlético gozaba de una renta de 2-0 y el Almería había sufrido la expulsión de Rubén Pulido, autor del penalti sobre Agüero que dio origen al segundo tanto. El gol lo marcó Diego Forlán para convertirse en el máximo anotador uruguayo de la historia de la liga española. La grada, que estaba a reventar, se preparaba para una tarde plácida. Pero la lógica hace tiempo que huyó del Calderón, donde no tardó en comparecer lo absurdo. En siete minutos el Almería igualó, con un hombre menos, y se hizo dueño absoluto de la contienda.

Pero en vista de tanta extravagancia, el cancerbero brasileño Diego Alves decidió sumarse a la insensatez y regaló a Simao Sabrosa el tercer tanto para el Atlético. El portugués lanzó una falta directa al borde del área que iba fácil a las manos del portero, que falló ante la perplejidad del respetable. Tardó tres minutos el Almería en anular la ventaja de nuevo. Lo hizo Alvaro Negredo, solo dentro del área pequeña de Abbiati, a la salida de un córner.

El tanto fue un capítulo más del despropósito que se estaba presenciando, que tuvo continuidad con la expulsión de Juanito en el minuto 40 al ver la segunda tarjeta amarilla por una falta a Maxi Rodríguez. Simao hizo el cuarto poco después y, ahora sí, dejó el camino expedito para el triunfo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios