Ellos conocen Chapín como su propia casa

  • Los cinco ex xerecistas que ahora visten de blanquiverde coinciden en resaltar el carácter emotivo del duelo del domingo

Son cinco, ni más ni menos. Salvo Guzmán, todos tienen muchas horas de vuelo y por tanto están expuestos a vivir sensaciones extrañas cada domingo. El pacense integra, junto con Antonio, Julio Pineda, Katxorro y Julio Iglesias, la nómina de ex xerecistas del Córdoba.

"Tuve cuatro años muy buenos, muy grandes para mí. Sobre todo, en la etapa en Segunda. En los dos años con Schuster fui el máximo goleador del equipo. Tengo muy buenos recuerdos porque he dejado muchos amigos allí, y de hecho sigo yendo bastante por Jerez". Julio Pineda lució el azul durante cuatro temporadas (99-03), quizá en el mejor momento de su carrera. Ahora está triste. Sin ir más lejos, "el domingo no salí ni a calentar, siendo delantero y perdiendo por 0-1. Pero en el mundo del fútbol pueden pasar muchas cosas y en cualquier momento se le puede dar la vuelta a la tortilla".

Katxorro fichó por el Córdoba en agosto, tras completar dos años en el Elche y, previamente, un lustro en el Xerez. "Allí pasé cinco años de mi vida y estuve muy cómodo. Estoy muy agradecido", comentó ayer el de Baracaldo, a quien le "hace mucha ilusión retornar a la que fue mi casa". Pese a que el cuadro de Casuco es antepenúltimo, el centrocampista avisa de que "no te puedes fiar de nadie, porque la categoría es muy competida. Tenemos que intentar sumar de tres en tres para que ese tipo de equipos no se nos eche encima".

A Guzmán, que estuvo a préstamo en el curso 05-06, la cita también le despierta emociones encontradas. "Vuelvo a un sitio donde estuve bastante bien ese año. No tanto en lo deportivo, pero sí en lo personal: conocí a gente maravillosa y espero ver a la gente que quiero", apuntó el interior diestro. A su juicio, "con el equipo que tienen, creo que van a salir de ahí abajo".

Por su parte, Julio Iglesias recaló en el Córdoba el pasado verano tras cumplir un periplo de cuatro campañas en tierras jerezanas. El de Avilés recuerda que "fueron años muy bonitos, tanto en lo personal como deportivamente. Es un partido especial, porque vuelvo a la que fue mi casa hasta junio. Es bonito volver a ver a los antiguos compañeros. Ojalá saquemos el partido adelante, aunque sé que el Xerez lo está pasando mal y le deseo lo mejor a partir del domingo". El portero ya se siente en plenitud de condiciones para disputarle el puesto a David Valle, pues "estoy entrenándome bien, a tope. Como siempre he dicho, hay que darlo todo en los entrenamientos, y luego es el míster quien debe decidir".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios