Liga de Campeones - Leicester-Atlético

Contra otro milagro

  • El Atlético de Madrid quiere evitar que el Leicester pueda soñar siquiera con protagonizar otra gesta

Griezmann y Godín, durante el entrenamiento de ayer en el King Power Stadium de Leicester. Griezmann y Godín, durante el entrenamiento de ayer en el King Power Stadium de Leicester.

Griezmann y Godín, durante el entrenamiento de ayer en el King Power Stadium de Leicester. / Hannah Mckay / efe

El Leicester buscará un nuevo milagro futbolístico, como sería avanzar a las semifinales de la Liga de Campeones, en el partido que lo medirá al Atlético de Madrid más sólido de la temporada. Ésa, por tanto, es la cuestión para la tropa de Diego Pablo Simeone, evitar que el actual campeón de la Premier pueda llegar a creer siquiera en la proeza.

El conjunto inglés tiene un 1-0 adverso que remontar, una pequeña diferencia que el Atlético de Madrid suele transformar en gigantesca. Con sólo cuatro goles recibidos en la presente edición de la Champions, el conjunto rojiblanco convierte en oro cada tanto anotado y, de momento, el penalti transformado por Griezmann en el Calderón es el botín que debe proteger.

El Leicester está utilizando la Liga de Campeones como una invitación a soñar. Fue primero de grupo contra todo pronóstico y eliminó al Sevilla por sorpresa en los octavos de final. Su hinchada cree en un equipo acostumbrado a lo impensado. Para ello contará con tres factores importantes: el buen momento del delantero Jamie Vardy, los lanzamientos en largo de Christian Fuchs y el indesmayable aliento de su afición.

Vardy está en racha y marcó seis goles en los siete últimos encuentros de la Premier inglesa, tantos que ayudaron a la "resurrección" del campeón en los dos últimos meses. El Leicester ya no teme por el descenso después de sufrir durante toda la campaña.

Sin embargo, el Leicester está obligado a mostrar más cosas que las exhibidas durante la ida disputada la semana pasada en el Vicente Calderón. Entonces, el técnico inglés Craig Shakespeare se conformó con defender muy agrupado atrás y lanzar balones en largo a Vardy. Apenas creó situaciones de gol y quedó muy expuesto ante un Atlético que generó suficientes ocasiones para lograr una renta mayor, pero que paradójicamente marcó su único gol en un penalti señalado por una caída de Antoine Griezmann que ocurrió fuera del área.

El conjunto rojiblanco, actual subcampeón de Europa, está en su mejor momento de la temporada y el sábado ganó 3-0 a Osasuna incluso jugando con suplentes y después de desperdiciar hasta dos penaltis. Diego Simeone recuperó la esencia de un equipo que es una roca atrás. El ataque queda para un Griezmann en plena forma.

Simeone podrá alinear a su equipo favorito. Con Gameiro todavía con problemas físicos, lo más probable es que siga confiando en Fernando Torres como pareja de Griezmann, dejando a Yannick Carrasco como enganche o como jugador de banda. El centro del campo tendrá a sus fieles: Koke, Gabi y Saúl Ñíguez, los tres titularísimos durante la mayor parte del presente curso.

Cada paso que da el Leicester en la Liga de Campeones es un hito, como corresponde a su debut en el máximo torneo continental. Para el Atlético, supone la oportunidad de jugar su tercera semifinal en cuatro años, una circunstancia que explica el altísimo nivel de fiabilidad alcanzado con Simeone en el banquillo. Es el favorito, pero no se fía del carácter irreductible de su rival.

"Una noche de fútbol puro", en palabras de Simeone, le aguarda al Atlético en el King Power de Leicester, la resolución de los cuartos de la Liga de Campeones.

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