La pelea continúa

  • El Sevilla supera a un Celta que jugó más de media hora en inferioridad numérica y alcanza al Atlético

El Sevilla, gracias a una trabajada victoria por 2-1 ante el Celta, alcanzó al Atlético de Madrid, tercero en la Liga, a falta de cuatro jornadas para la conclusión del campeonato y mantiene vivo el sueño de clasificarse directamente par la Liga de Campeones.

El cuadro vigués, pendiente de la histórica cita de la semana que viene ante el Manchester United de la Liga Europa, salió más intenso, con más posesión de balón ante un Sevilla que repitió el once inicial que le ganó el viernes en el Ramón Sánchez-Pizjuán al Granada (2-0). Pese a ello, fue Iborra quien a los 22 minutos gozó de una gran oportunidad de abrir el marcador con un remate de cabeza que acabó con el balón repelido por la cepa de un poste izquierdo de Sergio Álvarez.

La ocasión hizo despertar algo al conjunto local frente a un rival que, de todas formas, siempre mantuvo una presión adelantada con la intención de ser el protagonista. Con más equilibrio en el juego, los de Jorge Sampaoli mostraron más peligro a la contra y también en alguna jugada de estrategia, mientras que a los visitantes les faltó algo de decisión ante el meta Sergio Rico.

La inercia con la que acabó el Sevilla el primer periodo la ratificó pronto en el segundo con el tanto del argentino Correa, quien logró su cuarto gol en la liga y octavo en la temporada entre todas las competiciones. La reacción visitante fue rápida al señalar el árbitro un penalti del francés Lenglet al sueco Guidetti que transformó Iago Aspas, que sumó su decimoséptimo liguero, aunque no lo celebró por su condición de ex sevillista.

Poco después el Celta vio cómo expulsaron al chileno Tucu Hernández por doble amonestación y eso obligó a Berizzo a reforzar la defensa con Roncaglia en lugar del delantero Guidetti. Ello permitió que el Sevilla se volcase en busca de su segundo tanto y Escudero lo pudo firmar, pero el balón lo rechazó el larguero, lo mismo que en otro remate de Nasri cuyo rechace no pudo dirigir bien Iborra con el portero batido.

El tiempo corría en contra de los intereses del equipo andaluz ante un conjunto gallego que, ante las circunstancias de su inferioridad numérica, dio por bueno el empate, pero que también tuvo su oportunidad en las botas del danés Wass en un disparo desde la frontal. Acto seguido, sin embargo, Ben Yedder, que había salido poco antes como otra solución de ataque, puso el 2-1 a los 79 minutos y eso hizo reaccionar a los visitantes en una recta final del duelo llena de incertidumbre.

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