golf

Una puerta abierta al futuro

  • El doctorado de Sergio García con un 'major' augura un resurgir español con Rahm

  • A los 37 años hizo por fin de su debilidad, la cabeza, su fortaleza

El inglés Danny Willett, ganador del Masters en 2016, le coloca la chaqueta verde a Sergio García tras ganar el desempate a Justin Rose. El inglés Danny Willett, ganador del Masters en 2016, le coloca la chaqueta verde a Sergio García tras ganar el desempate a Justin Rose.

El inglés Danny Willett, ganador del Masters en 2016, le coloca la chaqueta verde a Sergio García tras ganar el desempate a Justin Rose. / tannen maury / efe

La victoria de Sergio García en el Masters de Augusta no sólo rubricó su exitosa carrera con un major tras tantos intentos fallidos, sino que también sirvió para colocar una piedra más en el legado del golf español. Es una puerta hacia el futuro con el propio Sergio García en plena madurez y el pujante Jon Rahm.

El camino abierto por Severiano Ballesteros en 1979, cuando celebró su primer gran título en el Open Británico, lo continuó José María Olazábal en la década de los noventa y ahora toma el testigo Sergio García. Se lo esperaba antes, hace muchos años, pero hasta el domingo en Augusta se había quedado siempre a las puertas del éxito, a veces incluso de forma cruel.

España es el sexto país con más títulos en los cuatro grandes torneos con un total de ocho

"¡Seve, Chema y ahora Sergio!! ¡Qué grande! Si ya era mi ídolo, ahora mucho más", escribió al que muchos apuntan como el siguiente en esa lista, Jon Rahm, de 22 años y gran foco en España en los días previos al Masters. Por encima incluso de Sergio García.

Ballesteros, considerado el padre del golf español, ganó el British en 1979, 1984 y 1988 y triunfó en Augusta en 1980 y 1983. Olazábal, por su parte, se vistió dos veces con la chaqueta verde, en 1994 y 1999. "Son los dos ídolos de toda mi vida", señaló Sergio García por la noche tras vencer al inglés Justin Rose en el desempate, justo el día en el que Ballesteros, fallecido en 2011 por un tumor cerebral, hubiera cumplido 60 años. "Hacerlo en su cumpleaños y unirme a él y a Olazábal, mis dos ídolos, es algo increíble", agregó el castellonense, de 37 años, después de enfundarse por primera vez la prestigiosa chaqueta verde.

Con su octavo major, España es el sexto país con más títulos en los cuatro torneos más importantes. Por delante están Estados Unidos, Escocia, Inglaterra, Sudáfrica y Australia. Por detrás hay países con enorme tradición como Irlanda del Norte, Alemania, Irlanda, Nueva Zelanda, Gales o Suecia.

Instantes después de que Sergio García metiese el putt que le dio el título, su padre, Víctor, estaba celebrándolo con el chef español José Andrés. Olazábal, de 51 años, también estaba ahí. Cuando Olazábal conquistó su primer Masters en 1994 consiguió un eagle en el hoyo 15 de la ronda final. Sergio García lo repitió el domingo e incluso se quedó a centímetros de haber conseguido un albatross, lo que le habría dado el título sin necesidad del desempate. "Fue uno de mis mejores golpes con un hierro 8", explicó Sergio García, que con su triunfo ascendió hasta el número siete del ranking mundial, regresando así al top ten de la clasificación al subir cuatro posiciones

El flamante campeón reveló además que Olazábal, que no pasó el corte en esta edición, le envió un mensaje de ánimo antes de la jornada decisiva. "Me dijo todo lo que él creía en mí y lo que yo tenía que hacer: creer en mí mismo, mantener la calma y no dejarme influenciar por lo que me ocurrió en el pasado".

Quizás, en el futuro sea el propio Sergio García el que envíe un mensaje similar. Su destinatario podría ser Jon Rahm, que saltó al profesionalismo el año pasado. Ganó en enero su primer título, el Farmers Insurance Open, en el campo californiano de Torrey Pines, y está actualmente en el puesto décimo tercero del ranking mundial. En Augusta pasó el corte y finalizó en la vigésima séptima posición lastrado por u triple bogey en el último hoyo.

"Estoy feliz por ver a otro golfista español haciéndolo bien", dijo Sergio García. "Cuando ganó en Torrey se unió a Olazábal, Seve y a mí como los únicos españoles en conseguir un título del PGA Tour. También estoy orgulloso de eso, porque ayuda al golf en España y en todo el mundo", afirmó.

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