Endesa no descarta reabrir Garoña y esperará a la opinión del Gobierno

  • La eléctrica mantiene el pulso a Iberdrola, socia en la central nuclear, que quiere su cierre

Borja Prado, presidente de Endesa, y José Bogas, consejero delegado de la eléctrica, ayer en la junta de accionistas. Borja Prado, presidente de Endesa, y José Bogas, consejero delegado de la eléctrica, ayer en la junta de accionistas.

Borja Prado, presidente de Endesa, y José Bogas, consejero delegado de la eléctrica, ayer en la junta de accionistas. / fernando villar / efe

El presidente de Endesa, Borja Prado, aseguró ayer que Endesa, copropietaria de la central nuclear de Garoña junto a Iberdrola, no tomará ninguna decisión sobre la vuelta a la actividad de la planta hasta que el Gobierno se pronuncie sobre su reapertura. En declaraciones a los medios tras la junta de accionistas que la compañía celebró en Madrid, afirmó: "No vamos a tomar una decisión, sino a esperar a que haga las consultas el Gobierno", que tiene previsto acabar a finales de junio el periodo para requerir puntos de vista sobre la reapertura de la central.

"Nosotros con Garoña tenemos la posición que teníamos el año pasado", dijo Prado, quien recordó que Endesa esperó a que se pronunciase el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), que emitió un informe favorable a la reapertura, y ahora aguardará a la decisión del Gobierno. Indicó que ese día tomarán la decisión de si reanudan la actividad en la central, aunque el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, les haya pedido que desistan de solicitar el permiso para que Garoña, parada desde 2012, pueda volver a producir y verter energía a la red.

Respecto a lo dicho por Sánchez Galán, que considera que la instalación no es rentable, el presidente de Endesa comentó: "Respeto mucho los comentarios y las opiniones del señor Galán, como espero que él respete los míos".

En cuanto a las centrales de Almaraz (Cáceres) y Vandellós, en Tarragona, que serán las próximas que tendrán que renovar sus permiso, señaló que no van a tomar decisiones antes de tiempo y que lo harán cuando lleguen las fechas.

Prado negó que las nucleares sean "negocios inviables", aunque admitió que soportan "cargas fiscales importantes, pero no vamos a ser nosotros es los precursores de cargarnos el sistema". Respecto al coste al que puede ascender la reapertura de Garoña, manifestó que lo evaluarán después de que el Gobierno decida si puede volver a operar.

Antes el consejero delegado de Endesa, José Bogas, durante su intervención en la junta de accionistas, dijo que para alcanzar el objetivo de cero emisiones en 2050 será necesario alargar la utilización de las centrales nucleares y que "anticipar innecesariamente" su cierre exigiría construir plantas nuevas de gas para no sufrir problemas de abastecimiento.

Indicó que esto supondría incrementar las emisiones totales de CO2 e impediría cumplir con los objetivos contra el cambio climático. Además, señaló que la tarifa eléctrica aumentaría en unos 10 euros el megavatio hora (MWh), lo que "agravaría el problema de la pobreza energética, reduciría la competitividad de la economía y limitaría la electrificación de la demanda energética". Posteriormente, en declaraciones a los periodistas, explicó que esto no quiere decir que haya que alargar la vida de Garoña, que es una central pequeña dentro de la potencia nuclear instalada en España.

Por su parte, la junta general de accionistas aprobó el reparto de un dividendo de 1.411 millones correspondiente a 2016. Endesa ya procedió el pasado 2 de enero al reparto de un dividendo de 0,7 euros brutos por acción y ayer dio luz verde a uno de 0,633 euros para el próximo 3 de julio. Esta retribución supone un alza del 30% con respecto a la del año anterior.

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