Sin vacaciones por miedo al despido

  • Con una tasa de desempleo que ya alcanza el 9,5%, el miedo a perder el empleo es cada vez más frecuente en Estados Unidos, donde la flexibilidad del mercado laboral facilita además el despido.

Medio mundo está de vacaciones y el otro medio acaba de regresar, pero millones de empleados estadounidenses prescindirán este año del merecido descanso por miedo a perder su puesto de trabajo. Según una reciente encuesta de la web de búsqueda de empleo CareerBuilder.com, un 35% de los trabajadores de EEUU no tomará vacaciones este año debido a la falta de medios económicos o por temor a que su puesto de trabajo no esté ahí a la vuelta del verano.

Y entre los que sí aprovecharan sus días libres no todos desconectarán por completo del trabajo. Un 28% de los encuestados ha contestado que planea contactar con la oficina al menos una vez durante sus vacaciones, independientemente de sí están trabajando en un proyecto de importancia o no. Con una tasa de desempleo que ya alcanza el 9,5% y pocos signos de que el paro se reduzca a corto plazo, el miedo a la pérdida del empleo es cada vez más frecuente entre los trabajadores de EEUU, donde la flexibilidad del mercado laboral facilita además el despido.

Rosemary Haefner, vicepresidenta de recursos humanos de CareerBuilder.com: "la actual situación económica está provocando en los trabajadores ansiedad sobre las vacaciones, pero un descanso del trabajo es esencial para mantener un nivel sano de productividad en la oficina". Además, ha apuntado que "gastar los días libres es ahora incluso más importante debido a la responsabilidad y presión añadida sobre muchos empleados por la recesión", y ha destacado que ya un 15% de los estadounidenses no tomó todas sus vacaciones el pasado año.

Precisamente, otro estudio de ComPsych Corp., una consultora especializada en temas laborales, concluyó que un 10% de los encuestados está trabajando más horas o no puede coger vacaciones porque falta personal en sus empresas. En un 20% de los casos, destaca ComPsych Corp., esta situación acaba generando tensiones y conflictos entre los compañeros. La difícil situación económica ha provocado que muchos de los que sí han aprovechado sus vacaciones este año las estén pasando en casa o, como mucho, en algún lugar cercano, en lugar de hacer largos viajes como en el pasado.

Esta práctica -que no es nueva pero sí muy popular este verano- cuenta incluso con un término propio en inglés -staycation, una fusión entre stay y vacation- que a comienzos de este mes fue incluido por primera vez en la última edición del diccionario Merriam-Webster's. Uno de los principales problemas para muchos empleados es que las vacaciones pagadas no son obligatorias en EEUU, una práctica contra la que diversas organizaciones están luchando.

El Congreso tiene pendiente una propuesta de ley para garantizar los días de asueto remunerados, pero entre la recesión y la más urgente reforma sanitaria, la legislación tiene pocas probabilidades de salir adelante a corto plazo. John de Graaf, coordinador nacional de Take back your Time, una organización que promueve la introducción de vacaciones pagadas obligatorias en EEUU, opina que la ley no tiene "ninguna posibilidad" de ser aprobada este año, pero espera que haya más suerte en 2010: "sencillamente, hay muchas otras propuestas de ley sobre la mesa que serán consideradas antes por el Congreso, pero esperamos que se vote en 2010 y, con el suficiente debate público, podría ser aprobada".

Graaf destacó que EEUU es junto a Birmania, Nepal y Guayana "el único país en el que la ley no garantiza las vacaciones pagadas". "La mitad de los estadounidenses sólo recibe una semana de vacaciones pagadas al año y un 30% no tiene absolutamente nada". La opinión del coordinador nacional de Take Back your time al respecto es clara: "las vacaciones son esenciales para la salud y en parte esta es la razón por la que los norteamericanos son mucho menos saludables que los europeos pese a gastar el doble en sanidad".

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