La corrupción sacude al PP

"El PP no es ni juez ni policía"

  • Maíllo justifica que la dirección nacional se cruzara de brazos ante la denuncia de la cuenta de González en Suiza.

  • Catalá sale al paso de las "teorías conspirativas" contra Mioix y asegura que cuenta con el apoyo de Rajoy, qu elo llamó tras difundirse su sms a González.

Fernando Martínez-Maíllo, coordinador general del PP Fernando Martínez-Maíllo, coordinador general del PP

Fernando Martínez-Maíllo, coordinador general del PP / EFE

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El coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maíllo, defiende la actuación que ha tenido Génova en todo momento con Ignacio González, también cuando fue informada de su cuenta bancaria en Suiza, y apunta que el PP "no es la Policía". "Hicimos lo que teníamos que hacer", ha subrayado.

Maíllo asegura además, en una entrevista, que el PP "no teme" debatir sobre la corrupción y está "dando la cara", niega injerencias del Gobierno en la investigación del caso Lezo y garantiza que se ha actuado en todo momento con "pulcritud". Prueba de ello, apostilla, es que "los supuestos culpables están en la cárcel", entre ellos González, a quien, como ha recordado el PP, ya ha expulsado provisionalmente del partido.

El número tres del PP recalca que su partido "actuó correctamente" cuando recibió información sobre Ignacio González y recuerda además que no había pruebas suficientes para denunciar al entonces presidente madrileño.

Maíllo defiende asimismo que la dirección nacional de entonces remitiera el asunto a Esperanza Aguirre, entonces presidenta de los populares madrileños, porque, según subraya, el PP es un partido "jerarquizado pero también con organizaciones territoriales".

Y también considera que se hizo lo correcto al hablar con González, quien "lo negó hasta la saciedad".

Maíllo rechaza además la idea de que Génova no hiciera lo suficiente cuando recibió esta información sobre González. "No somos la Policía ni somos jueces para poder juzgar a nadie ni para llevar a nadie ante los tribunales cuando no existen pruebas y cuando además la persona (González) y la organización, en este caso el PP de Madrid, lo desmienten con rotundidad", insiste.

Los populares, afirma, están "muy tranquilos" y "dando la cara" ante los ciudadanos, porque no tienen "nada que ocultar".

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, salió este jueves por su parte en defensa del fiscal jefe Anticorrupción, Manuel Moix, ante "las teorías conspirativas" de las que, a su juicio, es víctima y ante las "barbaridades" que se están diciendo sobre la supuesta obstaculización a la investigación del caso Lezo.

Catalá fue tajante en su argumentación a favor del jefe de los fiscales anticorrupción, cuya dimisión, como la del fiscal general del Estado, José Manuel Maza, han solicitado formalmente el PSOE y Ciudadanos a través de una proposición no de ley.

Para ello, aseveró que es "falso" que Moix haya trabado las pesquisas y haya intentado apartar al fiscal del caso Carlos Iáñez y criticó a quienes así lo han expuesto. "No sé si los que hablan o escriben saben lo que dicen, porque no es cierto y hacen un flaco servicio a las instituciones".

Moix y el fiscal de Lezo tuvieron un encontronazo antes de que se desarrollara la operación por la negativa del primero a incluir en ella el registro de Inassa. En ese momento, Iañez acudió a un precepto del Estatuto fiscal raramente usado y sometió el asunto a la junta de fiscales de Anticorrupción, que le dieron la razón de manera prácticamente unánime.

Catalá también desveló este jueves que cuenta con el apoyo del jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, quien -según relató el ministro- lo llamó cuando se conoció que había enviado un mensaje a Ignacio González, en prisión por el caso Lezo, en el que le deseaba que se cerrasen "los líos", y el presidente le dijo que "estas cosas pasan".

"Luces y sombras de Aguirre"

Sobre la dimisión de Esperanza Aguirre como concejal del PP en Madrid, Catalá ha señalado que las responsabilidades políticas "tienen un plano distinto" de las jurídicas y en ese contexto ha enmarcado la decisión de la exmandataria, que adoptó "después de una larguísima vida de servicios al interés general y una trayectoria extraordinaria", si bien ha matizado "con luces y con sombras, aunque en su caso con muchas luces y reconocimientos".

Por ello, considera que la expresidenta de la Comunidad de Madrid y exlíder regional del PP "ha considerado que debería abandonar sus ultimas responsabilidades" y cree que "merece el reconocimiento de esa decisión y de esa voluntad de trabajar por el interés general y por un partido al que tanto servicio ha prestado".

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