Un drama evocado como un vodevil

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EL susto se sublimó en recuerdo, en catarsis colectiva de dónde estabas tú. Una pregunta tan interiorizada que hasta los que no habían nacido lo vivieron . 23-F que genera series, libros y hasta una película con Juan Diego encarnando a Alfonso Armada, enigma de tragedia griega devenida en vodevil. Treinta años después, la Guardia Civil es una de las instituciones más respetadas en España. Ha resistido la leyenda negra del romancero de Lorca, el quijotismo tabernario de Tejero o los engaños de Luis Roldán. Un daguerrotipo de la transición, del tránsito rayano en el haraquiri de Suárez a Calvo-Sotelo. El centrismo dilapidado por un país de extremos que hoy se mira de nuevo en el retrovisor de la historia. 30 años.

16 José Bono, la foto fija de Montesquieu

Si Alfonso Guerra es el único de aquellos diputados que sigue con su escaño en la Carrera de San Jerónimo desde 1977, el manchego José Bono es quien 30 años después aparece en el mismo sitio. Antiguo militante del PSP que lideró Enrique Tierno Galván (alcalde de Madrid en 1981), el 23-F formaba parte de la Mesa del Congreso que hoy preside. Consuegro del cantante Raphael, Bono puede decir que Yo soy aquel. Aspiró a la Presidencia del Gobierno, pero no pasó  de las primarias en beneficio de José Luis Rodríguez Zapatero, que lo nombró ministro de Defensa antes de dar el salto de Montesquieu.

17 Juan Gómez 'Juanito', junio 82: del juicio al Mundial

El juicio por el golpe de Estado del 23-F se celebró entre el 19 de febrero y el 3 de junio de 1982. Diez días después del término del megaproceso por el que hoy nadie cumple prisión, el partido Argentina-Bélgica inauguró el Mundial de España. En 1981 nacen David Villa, Xabi Alonso e Iker Casillas, tres héroes del Mundial de Sudáfrica conquistado casi 30 años después. La España de Saura, Camacho, el gran Juanito (en la foto) o López Ufarte dio el cante en su Mundial: empatamos con Honduras y perdimos contra Irlanda del Norte. El Mundial lo ganó la Italia de Rossi y Pertini y las elecciones de octubre Felipe.

18 Rafael Román, el primero pensó que era el último

No eligió un buen día para dar su primera rueda de prensa como primer consejero de Cultura de la Junta de Rafael Escuredo. Primero y último, debió pensar en su fuero interno Rafael Román. Un objetivo de los golpistas era acabar con la España de las autonomías y sustituirla por la de las Regiones Militares. El pabellón Real estaba junto al cuartel de la Guardia Civil de Eritaña. Se le acercaron una pareja de la Guardia Civil. "No sabía si era para protegernos o para detenernos". Convocó el primer encuentro de Poetas Andaluces. Fue chófer de Rafael Alberti en las manifestaciones de repulsa en Sevilla y Cádiz.

19 Soledad Becerril, el mismo año que Calvo-Sotelo la hizo ministra

Soledad Becerril Bustamante tenía esa tarde 36 años y acta de diputada desde las elecciones de 1977. Una Cámara a la que volvió muchos años después, en 2008, después de una dilatada carrera municipal. Esta madrileña que tiene la medalla de Oro de Andalucía es una política de Guinness: a finales de 1981, el mismo año del tejerazo, Leopoldo Calvo-Sotelo la nombró ministra de Cultura. Desde que lo ocupara Federica Montseny en la República, ninguna mujer había vuelto a un Consejo de Ministros. Es la única fémina que ha ocupado la alcaldía de Sevilla, entre 1995 y 1999, con el apoyo recíproco de Alejandro Rojas-Marcos, que también figuraba entre los diputados secuestrados. Con otro compañero de hemiciclo, el antaño comunista Fernando Pérez Royo, vivió Soledad el susto de un avión secuestrado por un desequilibrado que exhibió una pistola de juguete. Nada que ver estos sustos con la pérdida de su compañero, amigo y sucesor in péctore Alberto Jiménez-Becerril, asesinado junto a su esposa Ascensión  García Ortiz a dos pasos del Palacio Arzobispal el 30 de enero de 1998. 

20 Alfonso Guerra, el diputado que le temía más a Kafka que a Tejero

En cuestión de honores, el tiempo ha jugado a su favor. El décimo aniversario del 23-F coincidió con la eclosión del caso Juan Guerra (y con el final de la primera guerra del Golfo). El trigésimo aniversario coincide con su nombramiento como Hijo Predilecto de Andalucía. Y con su inclusión en el número 33 y último en la lista de Juan Espadas a la Alcaldía de Sevilla. Guerra en el testimonial furgón de cola que ocupara la bailaora Cristina Hoyos. Este periodista lo entrevistó cuando regresó a Sevilla tras la experiencia de pasar 17 horas de angustia en el Congreso de los Diputados. El animador de la obra de Antonio Machado, valedor de muchos autores noveles, dijo que a él le daba más miedo Kafka que Tejero. 30 años después, se entiende como una licencia literaria más que kafkiana quinteriana. En 1981 la librería Antonio Machado todavía se encontraba en la calle Miguel de Mañara. Poco después se trasladaría a la calle Álvarez Quintero, vecino libresco de su buen amigo Ramón Carande Thovar, que a sus jovencísimos 94 años siguió la marcha de los acontecimientos pegado a un transistor.

21 Carlos Álvarez-Nóvoa, el miedo llegó después, cuando hizo de Miralles

Treinta años después, Carlos Álvarez-Nóvoa (La Felguera, 1940), Goya al actor revelación por Solas, la película de Benito Zambrano, cineasta de Lebrija (el municipio con más Tejero por habitante), se arrepiente de haberse quedado a dormir  en su casa de Gines la noche del 23-F. "En el pueblo había jóvenes militantes socialistas que durmieron fuera, y yo les decía que tras 40 años de dictadura no tenía nada que temer". Vio en su casa el discurso del Rey, que no era una película para Oscar, pero se los llevó todos. El miedo llegó a posteriori. Conoció a Javier Cercas, autor de Anatomía de un instante, cuando el actor afincado entre Coria y Palomares interpretó a Miralles en la adaptación teatral de Soldados de Salamina. De novela a novela, leyó la del 23-F y le dio la razón a los jóvenes de su pueblo. Ese 23-F suspendieron los ensayos de Pajaritos 27  en la Sala San Hermenegildo que dirigía Pedro Álvarez-Ossorio, cuyo hermano Eusebio regenta una tienda de juguetes en miniatura a la que pertenecen los guardias civiles que ilustran esta página. 1981 fue el año de su divorcio.

22 Agustín Luna y Elisa Ruiz, las hermanas dieron a luz el mismo día de autos

Agustín nació a las doce y media de la mañana. A las cinco y media de la tarde, en el mismo hospital Macarena, nacía su prima Elisa. Agustín Luna Palacios y Elisa Ruiz Palacios (en la foto, ayer en Ciudad Expo)cumplen hoy 30 años. El 23 de febrero de 1981 dieron a luz sus madres, las hermanas Manoli y Elisa, hijas de un pescadero de Huelva. Manoli se adelantó en el parto y Elisa, ya cumplida, fue al hospital a ver a su hermana y la ingresaron en la misma habitación. Los dos niños acababan de salir y a Tejero le dio por entrar una hora después del alumbramiento de Elisa. A la madre le sorprendió ver al ginecólogo, doctor Ladrón de Guevara, entrar al paritorio con un transistor. "Si fuera domingo, lo entendería por el fútbol. Pero era lunes". La madre de Agustín es bética y la madre de Elisa, sevillista. Una vive en Mairena del Aljarafe, la otra en Montequinto. El 23 de febrero de 1981 fue día de buena esperanza por partida doble. Sigue teniendo secuelas. Elisa, la niña que nació ese día, se casó con Alberto, su novio de toda la vida. A mediados de abril hará abuela a una de las madres del 23-F. La otra, Manoli, ya lo es.

23 Manuel del Valle, buscando agua en el Peñón de Algámitas

Luis Uruñuela era alcalde de Sevilla, tiempo de sequías, y Manuel del Valle Arévalo, que le sucedería en la Alcaldía en 1983, era presidente de la Diputación Provincial de Sevilla, con sede en lo que actualmente es la Casa de la Provincia. El autor de la foto de la tortilla en la que aparecen tres de los diputados rehenes de los golpistas (Felipe González, Alfonso Guerra, Luis Yáñez) vivió un primer periodo en la Diputación marcado por las marchas jornaleras, las carencias del empleo comunitario y la sequía. La tarde del 23 de febrero de 1981, Manuel del Valle estaba buscando agua en el Peñón de Algámitas, la cumbre más alta de la provincia de Sevilla. Dos años después llegaría a la Alcaldía. Con él fue la que en 1981 era su jefa de prensa, Nani Carvajal, ahora presidenta de la Asociación de la Prensa. Su predecesor en la Alcaldía, Luis Uruñuela, vivió hitos históricos: no fue el menor asistir ese mismo año 1981, en plena Feria de abril, a la primera promoción de mujeres policía. Una de ellas se apellidaba Tejero y era hija de un guardia civil con bigote. Que no estaba en el Congreso.

24 Juan Carlos Aguilar, Buñuel, Berlanga y el héroe involuntario

Juan Carlos Aguilar era uno de los cinco diputados del Grupo Andalucista. Asocia lo que vivió con su memoria de espectador de cine. "Cuando vi a Tejero con la pistola, el bigote y el tricornio, era una película de Buñuel o Berlanga. Después fui a otros directores". Desmenuza la escena en plan Blow Up de Antonioni. Se habla de Suárez, de Gutiérrez Mellado, de Carrillo. Él se queda con un héroe involuntario, que en cine son los mejores. "El 23-F coincidió con una de las muchas crisis del partido. Emilio Pérez Ruiz dimitió, pero quiso ir ese día para despedirse. Lo recuerdo tirado en el suelo diciendo: "¿Por qué se me habrá ocurrido venir?". Compartía grupo con Alejandro Rojas-Marcos y Emilio Rubiales, ya fallecido (por Cádiz), Miguel Ángel Arredonda (por Málaga) y Pérez Ruiz (por Sevilla). "Detrás teníamos a los del PNV con un miedo horroroso porque creían que era cosa de la ETA, y los de la Minoría Catalana". Bono los ha citado hoy en el Salón de los Pasos Perdidos. "Ya se han muerto cien. Los golpes del tiempo sí que son terribles".

25 Adolfo Salvador, enviado especial en la Brunete

Adolfo Salvador (Madrid, 1957), redactor-jefe de Nacionale Internacional de los periódicos del Grupo Joly, el 23-F se le cruzó dos veces. La primera, en el servicio militar. Lo hizo en la unidad de Carros de Combate de Burgos. Se licenciaba tres días después de la intentona y los dejaron un día más. Entró de prácticas en Diario 16. Su primer reportaje lo hizo a la entrada de la División Acorazada Brunete. Habló con soldados que ocuparon el Congreso. Se publicó coincidiendo con el comienzo del juicio y motivó que las defensas se plantaran y exigieran la expulsión de la sala de Pedro J. Ramírez, director del periódico.

26 Fernando Fernán-Gómez, el viaje a ninguna parte

Faltaban seis años para los premios Goya. La primera película galardonada fue El viaje a ninguna parte, de Fernando Fernán Gómez. Uno de sus actores, Gabino Diego, vuelve el 14 de abril al teatro Quintero (del loco de la colina).  En 1981 Paco Martínez Soria presentaba La tía de Carlos en el teatro Álvarez Quintero. El cine San Vicente daba Roma de Fellini. Tiempos de uniformes... y de destape. Para mitigar el miedo, más de uno entraría en cines donde ese 23-F ponían La frígida y la viciosa, Orinoco, paraíso del sexo, Aberraciones sexuales femeninas, La maestra va al mar con toda la clase o ¡Chupa, chupa, Palomitas!

27 José María Ruiz-Mateos, el maleficio de los febreros

Febrero no es un buen mes para la familia Ruiz-Mateos. El 23 de febrero de 1983, el entonces ministro de Economía Miguel Boyer anunció la expropiación de Rumasa. El empresario jerezano padeció un calvario judicial y mediático. Su 23-F, por razones bien distintas, también le costó la cárcel. El ministro que lo expropió se casó con Isabel Preysler. Ruiz-Mateos fundó Nueva Rumasa, abrió nuevos negocios, empleo para 10.000 personas. El estadio del Rayo Vallecano lleva el nombre de Teresa Rivero, su mujer. En febrero de 2011 sus empresas se han acogido a la ley concursal, al borde de la suspensión de pagos.

28 Carlos Amigo Vallejo, transistores en la tarde de Tánger

Fue el canciller secretario del arzobispado de Tánger el que le dio la noticia: "¡Señor arzobispo, señor arzobispo, que en España ha entrado la Guardia Civil en las Cortes!". "Nos pusimos a oír el transistor". Carlos Amigo Vallejo era arzobispo de la diócesis norteafricana, clave para entender su visión ecuménica de las cosas. Un año después llegó a Sevilla de auxiliar de Bueno Monreal. En Tánger se doctoró en el diálogo entre religiones; también en Roma, viendo desfilar a comunistas y democristianos (lo cuentan Carlos Navarro Antolín y Alfonso Pedrosa en el libro Cardenal Amigo. Perfil y pensamiento).

29 José García Pérez, el himno de La Salle como consigna

Era el único que conocía al guardia civil que encañonaba a Landelino Lavilla. Los tres hermanos Tejero estudiaron con José García Pérez (Melilla, 1936) en La Salle de Melilla. Hizo prácticas de Magisterio con don Ramón Tejero, padre del teniente coronel, y fue compañera de carrera de Carmina Díaz Pereira, esposa de Tejero. Su poesía convive con el libro 18 horas con Tejero donde relata su cautiverio, con perlas como el Señor Mío Jesucristo que rezó Juan María Bandrés, el mitin de Fraga para que le dejaran coger la máquina de afeitar. Si la cosa se complicaba, no descartaba levantarse y cantar el himno de La Salle.

30 Santiago Carrillo, dictadura, ni la del proletariado

Dictadura, ni la del proletariado. Esta frase que acuñó Santiago Carrillo Solares la podría haber repetido aquel día en dos escenarios separados por cuatro mil kilómetros de distancia. Con Carrillo digno en su escaño del Congreso, el 23 de febrero de 1981 Leonidas Breznev inauguraba en Moscú el XXVI Congreso del PCUS. Carrillo y Berlinguer, líder del comunismo italiano, adalides del eurocomunismo, se desmarcaban de la ortodoxia del Politburó soviético. En el XXV Congreso, celebrado en 1976, Carrillo, todavía clandestino, tampoco fue. Se quedó en Roma y mandó a la Pasionaria, rusa adoptiva.

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