Cuando la corrida concurso se vistió de Feria

  • Hace un cuarto de siglo "Subversivo" de Juan Pedro Domecq ganó el concurso

En los últimos años, con ocasión de las corridas de Feria del Caballo hemos echado la vista atrás para conocer cómo era la feria de hace cien años. Hemos comprobado que ha cambiado mucho, incluso la estructura del festejo con el protagonismo del primer tercio y los quites y la soberanía de la estocada como principio fundamental del magisterio del matador.

Este año vamos a asomarnos a un pasado más reciente y nuestra máquina del tiempo nos va a remontar veinticinco años atrás, cuando se incluyó la corrida concurso de ganaderías en el cartel de feria.

Vamos pues a mayo de 1983 don en al tarde del viernes 6 de mayo nos encontramos una corrida del arte ecuestre con tres jinetes míticos: Álvaro Domecq que fue el triunfador con un balance de palmas y dos orejas; Manuel Vidrié, que fue premiado con ovación y palmas y una joven revelación venida de Portugal: Joao Moura que sumó palmas en los dos.

El balance fue pobre por los fallos en los rejones de muerte y la corrida de toros, de Javier Osborne, estuvo bien presentada aunque algunos de los toros quedaron reservones al final de la pelea. En aquella calurosa tarde, en la que ocupó el palco el presidente Charro, hubo más de tres cuartos de entrada. Domecq brindó al embajador de México y Vidrié a otro coloso, Fermín Bohórquez.

El calor siguió al día siguiente en la feria, con lleno total en la plaza para otro cartelazo: Curro Romero, Rafael de Paula y Paco Ojeda.

Aquel sábado 7 de mayo de 1983 fue tarde de triunfo para paco Ojeda, que cortó dos orejas sumando una ovación en el que cerró plaza, saliendo a hombros. Era el año en que el sanluqueño, que vistió de nazareno y oro, ascendía a las cumbres del toreo.

Curro Romero, de Burdeos y oro, recibió pitos y bronca mientras que Rafael de Paula, con el vestido del mismo tono que el camero, pero en azabache, fue abroncado en ambos toros, sonando los tres avisos en su primero.

La corrida de Barral tuvo escasa presencia y fue mansa hasta el punto de que el segundo de la tarde fue condenado a banderillas negras. Los hermanos del toro fogueado fueron más o menos toreables y mientras Ojeda salía a hombros, quienes años más tarde daría la última vuelta al ruedo en esta plaza junto a Finito de Córdoba al son de una emotiva y tronante ovación, fueron despedidos a almohadillazos.

La tercera y última corrida de feria fue la que había llegado a ser en otros tiempos la más importante de la temporada taurina española, la corrida concurso de ganaderías. En los años anteriores había bajado de tono y se decidió, en esa temporada, incorporarla a las corridas de Feria del Caballo. Y en domingo ¿quién lo iba a pensar hoy?

Fue un éxito, el nivel de la corrida superior al de otros años y con el público saliendo satisfecho de la plaza. Por lo menos, después de la suerte de varas, los matadores pudieron torear de muleta, cosa que en los últimos años no era posible.

Aquel domingo 8 de mayo e 1983 Paco Ojeda, dos tardes en la feria igual que Rafael de Paula, con tres orejas y un rabo, se adjudicó el catavino de plata. El de oro fue para Juan Pedro Domecq por el toro "Subversivo".

Abrió plaza Antoñete, de verde y oro, que cortó oreja y vuelta al ruedo.

Rafael de paula, de grana y oro que daba gloria verlo, tuvo palmas en su primero y pitos en su segundo. Paco Ojeda, de azul y oro, dos orejas y rabo y una oreja, saliendo a hombros. Aquel día dos toreros jerezanos de renombre, Copano y Luque Gago, bregaron de maravilla y además Copano tuvo que corresponder montera en mano a la ovación que mereció banderilleando. Pedrín Sevilla también destacó con los palos.

El primero de la suelta, un número 12 "Subversivo", negro mulato y de 471 kilos, fue cuatro veces al caballo. Los otros toros en concurso fueron "Bilbadero" de Atanasio Fernández; "Barbero" de Herederos de Carlos Núñez que también fue cuatro veces al caballo y quedó solamente a un punto del toro premiado; "Ambulanero" de Manolo González que fue cinco veces al caballo; "Mañoso" de Jandilla y sexto "Jandillo", un cárdeno de Marcos Núñez. Todos, salvo el segundo de la suelta, fueron aplaudidos en los arrastres.

En la plaza, lleno en Sombra y algo más de media entrada en Sol, entusiasmo y en el ruedo el entonces alcalde de Jerez, Pedro Pacheco, entregando los trofeos en una de las contadas ocasiones en que se le ha visto en el coso de la calle Circo. No hay que olvidar que nuestro apreciado José González "Copano" recibió el premio que otorgaba la Peña Juan Antonio Romero al mejor banderillero. ¿Qué tal hoy una corrida concurso para el domingo de feria?.

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