El cine "accesible y exportable" de 'Fin' inaugura el Festival de Sevilla

  • Para Cienfuegos, el filme es un ejemplo de "película sólida que trata al espectador con respeto". Jorge Torregrossa define su cinta como "una montaña rusa, pero de la que el espectador sale pensando en ella".

La novena edición del Festival de Cine Europeo de Sevilla se inauguró ayer con la adaptación a la gran pantalla de Fin, la novela de David Monteagudo, dirigida por Jorge Torregrossa y con un reparto protagonizado por Maribel Verdú, Daniel Grao, Clara Lago, Carmen Ruiz, Antonio Garrido y Blanca Romero, y en el que debuta como actor el modelo Andrés Velencoso.

El director del festival, José Luis Cienfuegos, definió como "un momento casi perfecto" y un "regalo" la apertura del certamen con un filme que, en opinión del especialista, refleja "un modelo de cine español sólido, exportable, accesible y que trata al espectador con respeto".

En la rueda de prensa de presentación de la cinta, a la que no pudo asistir finalmente Maribel Verdú debido al ingreso en el hospital de un familiar de la actriz, el director Jorge Torregrossa reconoció que cuando el productor Fernando Bovaira le ofreció llevar al cine el texto de Monteagudo, uno de los fenómenos editoriales de los últimos años, él no había leído aún el libro. Al entrar en su trama, la peripecia de unos amigos del pasado que se reencuentran en una casa de la montaña tras años de distanciamiento y tras ser testigos de un extraño incidente sufrirán la progresiva desaparición de los integrantes de la pandilla, el realizador sintió "emoción", porque esa historia de corte apocalíptico "tenía cosas muy cinematográficas", pero también entendió que el proyecto "era un reto enorme, por lo abstracto y abierto de la propuesta, que a mi entender era también una de las claves del éxito del libro".

Torregrossa, que firma aquí su primer largometraje tras una aplaudida carrera en el terreno del corto, leyó un guión inicial que había escrito Jorge Guerricaechevarría, colaborador habitual de Álex de la Iglesia y responsable de otras adaptaciones literarias como Los crímenes de Oxford y Celda 211. Aquella primera revisión "se acercaba mucho al tono hiperrealista del material original", cuenta Torregrossa, que encargó a su amigo Sergio G. Sánchez (El orfanato, Lo imposible) que completara esa versión "ahondando en toda la aventura, la épica, y en la sugerencia de los personajes". Fin, que ya se exhibió en el Festival de Toronto y que tendrá su estreno en salas el 23 de noviembre, es así para su director "una montaña rusa" que arrastra al espectador, pero también una intriga llena de enigmas e interrogantes "para salir del cine pensando en ella".

Torregrossa asegura que han trabajado mucho "las relaciones interpersonales, las historias de amor que no fueron", una red de sentimientos, rencillas y verdades no reveladas que "no se pueden improvisar en un rodaje, donde no hay tiempo para esas dinámicas", y por ello era importante buscar un grupo de actores que tuvieran empatía entre ellos. "Era importante un grupo que se entendiera, para que abordaran esos matices de las cosas que no se expresan", señala el realizador, que quería para esta película coral "un grupo muy variado, gente con trayectoria como Maribel Verdú o Clara Lago, y alguien que empieza como Velencoso, un grupo que diera la impresión de algo no visto". Torregrossa definió como "una esponja" a Velencoso y apuntó que "a veces llega un personaje que necesita otra cosa que un actor, alguien con presencia e instinto que aporte algo diferente".

Velencoso negó su intención de dejar su profesión de modelo cuando le preguntaron si el salto al cine significaba un adiós al campo en el que ha destacado hasta ahora. "¡No me retires todavía, me queda un rato!", exclamó. El actor novel relató que albergó miedo, pero en la primera lectura de guión conjunta descubrió que el resto del reparto estaba nervioso. "Y yo pensaba que íbamos a leer y ya está, no le daba importancia", comenta divertido.

Clara Lago y Daniel Grao se metieron en la filmación con una perspectiva diferente de la historia: ella decidió no leer el libro -"ya he trabajado en otras adaptaciones, y hay quien te recomienda la lectura de la novela para que te dé pistas, pero otros piensan que puede confundirte, por eso siempre pregunto qué debo hacer"-, mientras que él, al ver la escasa documentación que le pasaba la directora de casting, devoró el libro "en un fin de semana". Sin embargo, Grao acabó componiendo su personaje a partir de una frase concreta del guión, "en la que Félix confiesa que se ha pasado toda la vida siendo lo que los demás querían que fuera y ahora que está solo no sabe quién es. Trabajé desde ese vacío, ese dolor". Lago, Eva en la ficción, también defiende un personaje con dobleces, "una mujer fuerte que se da cuenta de que podría vivir sola, pero no quiere. Fin habla de ese momento en que el ser humano se encuenta en una situación límite, se cae la máscara y surge la verdad de cada uno". Para los actores, la complejidad psicológica de sus retratos es una de las virtudes de un filme que tendría en la ambigüedad con la que se niega a resolver los enigmas otro de sus hallazgos. "Cuando leí el libro", admite Grao, "me dije: ¿Pero no me van a contar lo que pasa? Pero en la película no me queda esa sensación, porque Torregrossa le pone una poesía al tercer acto que realmente no hacen falta explicaciones".

Carmen Ruiz remarca ese componente de humanidad de la propuesta, que encierra "historias personales, que hablan del destino, de las incapacidades de cada uno, de la soledad", y la actriz, más volcada hasta ahora en la comedia, agradece que le hayan dado "la oportunidad" de demostrar su talento dramático. "Todo el mundo dice que Fin es el debut de Andrés Velencoso, pero también la siento como mi debut... en el drama", afirma.

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