oPINIÓN

Ana Parrilla en el recuerdo

Para la III Bienal de Arte Flamenco Ciudad de Sevilla, "El toque", la correspondiente al año 1984 (12 de septiembre/12 de octubre), me fue solicitado un texto a fin de que sirviera para presentar a la embajada artística que bajo el título genérico "Soníos de Jerez" iba a desplazarse hasta la ciudad hispalense con el fin de actuar el 18 de septiembre en el patio del Hotel Triana, lo que así aconteció con la participación de Manuel Morao, Paco Cepero, "Parrilla de Jerez", Manuel Soto "Sordera", "La Paquera", Fernando de la Morena y Ana Parrilla con su grupo para bailar por cantiñas y, por último tomar parte en el fin de fiesta por bulerías.

Como quiera que el texto en cuestión estaba referido a cada uno de los artistas citados, a fin de responder al título de este comentario quiero centrarme exclusivamente en lo que escribí para describir el baile de Ana Parrilla, obviando lo escrito sobre el resto de la troupe jerezana. Decía en aquella ocasión: … Y el baile, que fue siempre, que continúa siéndolo, protagonista, encuentra en Ana Parrilla -sin olvidar juventud y belleza- por qué habríamos de hacerlo? todo el embrujo ensolerado de su tierra jerezana. Sus brazos semejan verdeantes sarmientos que surgen de las tierras de albariza; su cintura, pudorosos pámpanos galantes… encontrándose alejada de esa especie de frenesí tan imperante en los últimos tiempos y, todo ello desde su autodidactismo, gracias exclusivamente a la herencia de sangre de quien le dio el ser y le transmitió su pasión por la verdad del baile. Aquí siempre el recuerdo emocionado y más sincero a Tío Parrilla, el patriarca ido. Esto fue en 1984. Tres años después, en 1987, para el espectáculo que Ana y Manuel crearon a fin de ofrecer un nuevo homenaje póstumo al autor de sus días, titulado "En torno a Tío Parrilla", incidí en destacar la calidad bailaora de Ana aún fundiendo el comentario con la personalidad de su hermano Manuel "Parrilla de Jerez". Dicho espectáculo fue ofrecido en el Centro Cultural de la Caja de Ahorros de Jerez, en Plaza de las Marinas y, en el que Ana puso en pie el baile por caña. Escribí para aquella memorable ocasión, entre otras cosas, lo siguiente: Manuel heredó de su padre la pasión que aquel sentía por la guitarra y ella, Ana, la intensa vocación de su progenitor por el baile, sin que Manuel pudiera eludir la herencia bailaora ni Ana el amor por la verdad de una sonanta. En ambos existe un enamoramiento íntimo y profundo hacia esa facultad heredada de la que suelen hacer religión y sobre la que sustentan la historia y la realidad de una etnia con una especial sensibilidad para transmitir el sentimiento de un compás, una cadencia, mediante el baile y el toque sin artificiosas concesiones; para ellos y para aquellos que se sientan llamados a acercarse al altar en el que se consagra el rito.

De ser posible desearía ver publicada en el suplemento que el Diario dedica a la XIX edición del Festival de Jerez, la foto que debe acompañar este comentario y que fue captada por A. Álvarez en Los Claustros de Domecq con ocasión de ser presentada en dichas instalaciones una colección discográfica en la que "La Macanita" era -entre otros artistas-, figura. En la foto, de izquierda a derecha aparecen "Parrilla de Jerez", Ana Parrilla, el autor de esta información, Tomasa "La Macanita", Frederic Deval -productor de la serie- y Manuel Moreno Junquera "Moraíto".

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