La mejor versión de Taylor Swift

  • La cantante no sólo sumó tres Grammys más a su vitrina, sino que una vez más fue la más aplaudida por su modelito en la noche más importante de la música

La música se sofistica estilísticamente hablando. Si algo ha caracterizado a la alfombra roja de los Grammy a lo largo de los tiempos en su deshibición y descaro, pero la tendencia va cambiando y la última edición de la gran cita de la música, celebrada la pasada noche del lunes en el Staples Center de Los Ángeles, ha dado buena cuenta de ello. Vestidos más elegantes y suntuosos de lo habitual en esta entrega vistieron un photocall de lo más concurrido en el que hubo una sobrada ganadora: Taylor Swift. La cantante no sólo fue la gran triunfadora de la noche sumando tres Grammys más a su ya de por sí abarrotada vitrina de premios sino que se encumbró como la mejor vestida gracias a su 'no-vestido' firmado por Atelier Versace, compuesto por crop top naranja y falda de mucho volumen con gran abertura delantera fucsia. En su paso ante los flashes, Swift coincidió con su íntima Selena Gomez -que también tuvo que encontrarse en la fiesta con su ex Justin Bieber, que ahora luce un look oxigenado y muy elegante, por cierto, de Saint Laurent-, también muy llamativa con un cut out dress azul de Calvin Klein Collection. También lucieron detalles cut out en sus creaciones la top brasileña Alessandra Ambrosio, una de las más sensuales de la red carpet con vestido negro de Versace, y Bella Hadid, hermana de Gigi, que también optó por el negro para su modelito, un diseño de sugerente escote y manga larga de Alexandre Vauthier Haute Couture.

Adele, otra de las estrellas de la entrega, brilló literalmente con su vestido de negro con aplicaciones de Givenchy. A pesar de no arriesgar demasiado nadie puede negar que la cantante sabe sacarse el mayor partido con sus estilismos. En esta ocasión ciñendo su cintura lo que hacía más esbelta su silueta. Su outfit era muy parecido al escogido por Megan Trainor. Al otro lado, de blanco, Kaley Cuoco, de las más originales con pantalón de pata elefante de Naeem Khan, y Ellie Goulding, una de las más sexies con vestido segunda piel con gran escote en la espalda adornado con cadenas.

El color, además de mano de Taylor Swift, lo puso Ariana Grande, muy de red carpet con un vestido rojo pasión de corte sirena terminado en cola. La joven cantante fue una de las más sensuales a la par de elegante gracias al cuerpo del vestido que imitaba un corsé lencero. Y Lady Gaga, que a unos días de su paso por los Oscar hollywodienses, dejó en casa la dulzura de sus últimas apariciones públicas, con nueva melena teñida de naranja y ataviada con un vestido-abrigo azul intenso con bordados en hilo de seda, pedrería y lentejuelas creado especialmente para la ocasión por Marc Jacobs y con el que quiso rendir tributo al desaparecido David Bowie.

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