Alarma por grietas en un inmueble de San Miguel

  • Los vecinos de un edificio de la calle Pollo se llevan un susto aunque no hubo que desalojarlos, destaca la GMU

Los vecinos de un inmueble de la calle Pollo, en el barrio de San Miguel, se llevaron ayer un gran susto al detectar una grieta de relativo tamaño en su casa, que colinda con un solar donde una promotora está realizando unas obras de construcción de unas viviendas. Los inquilinos avisaron tanto a las fuerzas de seguridad como a los bomberos y a los medios de comunicación en previsión de que pudiera ocurrir algún percance grave, como ha sucedido en la calle Lealas recientemente, donde un derrumbe provocó el desalojo de dos familias que casi de forma milagrosa salvaron su vida antes de que una vivienda se viniera abajo por causas que se siguen investigando.

Sin embargo, y pese a la alarma inicial, los técnicos de la Gerencia Municipal de Urbanismo y bomberos descartaron que el edificio afectado por la grieta corra peligro de derrumbe, explicó una portavoz del primer organismo después de la revisión del edificio. No hay ningún peligro ni riesgo evidente de derrrumbe, añadió esa responsable, aunque reconoció que es normal que se registre cierta alarma social ante los problemas ocurridos en otros puntos del centro histórico. La GMU recomendó a la dirección técnica de la obra colindante que extreme la precaución y las medidas de seguridad mientras realiza sus tareas para evitar cualquier posible percance.

Los bomberos fueron requeridos sobre las 11.50 horas del mediodía de ayer, así como la Policía Local. El Consorcio Provincial de Bomberos de Cádiz (CPBC) envió cuatro funcionarios que revisaron el edificio antes de avisar a los expertos de disciplina urbanística de la GMU que inspeccionaron los números 6 y 8 de la céntrica calle. No se ha aconsejado el desalojo, aunque sea provisional, del edificio habitado.

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