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Jerez, tiempos pasadosHistorias, curiosidades, recuerdos y anécdotas

Antecedentes históricos de la Escuela de Artes y Oficios (y II)

  • Primitivo salón de la lectura de la Biblioteca Municipal, en el Cabildo antiguoSeis profesores y un grupo de destacados jerezanos 'cimentaron' la idea del alcalde doctor Revueltas

EL alcalde Dr. Revueltas y Montel, autor el 15 de octubre de 1868 de una propuesta al Ayuntamiento, para la creación en Jerez de una academia de bellas artes, "si mi pensamiento es aceptado - dijo - me atrevo a proponer, para su más pronta realización, la creación de una junta preparatoria, compuesta de 13 individuos: los 6 profesores; y los restantes, personas conocidas por su amor a las artes, que unidas formalicen la manera de llevarlo a cabo".

Los seis profesores propuestos por el alcalde, eran Juan Rodríguez García, Severino López, Manuel Berruti, Augusto Franzi, José Esteve López y Lutgardo Ruiz.Y los demás miembros de la junta, a título de conciliarios, eran los destacados jerezanos Pedro López Ruiz, Francisco García Ruiz, Diego de Agreda, José Bertemati, Ramón Esteve López, Modesto de Castro y el mismo Revueltas y Montel.

El siguiente paso, habría de ser elevar dicha propuesta, para su aprobación, a la Junta Provisional Revolucionaria de Jerez, la cual contestó, seis días después, aprobándola "con agrado", y acordando "que las personas indicadas para componer la junta preparatoria, se sirvan hacer a la vez su estudio, referente a los medios necesarios, para que pueda realizarse tan beneficiosa idea; así como indicar el edificio que consideren más apropósito, toda vez que esta corporación se halla dispuesta a contribuir, en cuanto esté de su parte, al pronto éxito de tan laudable, como útil pensamiento".

El 26 de octubre se reúne por vez primera la junta preparatoria, eligiendo ésta como presidente de la misma al alcalde Dr. Revueltas y Montel (padre de la idea) y en calidad de secretario a Modesto de Castro, presidente, a su vez, de la Junta Local de Instrucción Pública. Se nombra una comisión encargada de redactar el reglamento de la academia y, después de una amplia discusión, "quedó convenido que la antigua casa consistorial reunía, tanto como por su capacidad, como por su situación y aspecto exterior, las condiciones apetecidas para el intento, acordándose exponerlo así a la municipalidad, expresándole que establecer la academia en dicho lugar, "será el medio de salvar de la destrucción lenta, pero segura, a que camina el único monumento artístico digno de conservarse que la ciudad posee" y que la escuela, y demás, que entonces lo ocupaban, encontrarían colocación más idónea, en los templos que se habían suprimido en nuestra ciudad, por orden de la Junta Central Revolucionaria.

En efecto, la escuela que entonces funcionaba en el antiguo Cabildo, se acordó trasladarla a uno de dichos templos y la Caja de Ahorros y Monte de Piedad, la primera que se había creado en toda España, que también ocupaba parte del edificio consistorial, se trasladaría a la capilla de los Remedios, como ya había sido acordado; ocupando parte de las dependencias que la misma dejara libres el despacho de los Juzgados.

Pero pasan unos años, sin que el proyecto avance, en absoluto. Hasta que la Liga de Contribuyentes de la ciudad, vuelve a tomarlo en 1875, dos años después de que, también por iniciativa de Revueltas y Montel, en el viejo Cabildo hubiera comenzado a funcionar una aún muy modesta e incipiente Biblioteca Pública, de hecho inaugurada oficialmente el 28 de abril de 1873, fecha del aniversario de la muerte de Cervantes.

Porque, como veremos más adelante, el proyecto de la Biblioteca Pública había ido parejo con el de la Escuela de Artes y Oficios. La Liga de Contribuyentes quiso entonces que, en las mismas dependencias de la Biblioteca Municipal, funcionasen también, al mismo tiempo, unas cátedras de enseñanza superior, para los hijos de los socios de dicha Liga, y para todos "los que deseen disfrutar de aquellos beneficios; de forma que por la insignificante cuota de cuatro reales al mes (cantidad al alcance de todas las fortunas, se decía) pueda adquirirse en Jerez una instrucción que, en otra forma, no les sería a muchos dado obtener".

Las cátedras que se ofrecían, subvencionadas por dicha Liga, serían diez, en total: de agricultura; de idiomas francés, inglés e italiano; de aritmética general, algebra, geometría, trigonometría y dibujo lineal; de anatomía pictórica, con aplicación a las artes; de dibujo natural de adorno y perspectiva, de física, química y mecánica; de moral y religión; de higiene pública y privada y de instrucción primaria para adultos.

Además, se hablaba de una escuela dominical de Artes y Oficios y se daban como probables "la instalación de otras cátedras de literatura, música y declamación". El proyecto respetaría el salón de lectura de la Biblioteca, aún en proceso de formación (para lo que se pedían más donaciones de libros) y otro salón iría destinado a dar las cátedras, que serían nocturnas, en tanto no se consiguiese de Madrid la creación del Instituto Provincial de Enseñanza, que ya se venía gestionando.

Sería finalmente, en 1883, cuando se decide instalar la antiguamente proyectada Academia de Bellas Artes, en las galerías altas del desamortizado convento de los frailes dominicos, puesto que en su planta baja venía funcionando el llamado Museo de Santo Domingo, con más de 550 cuadros, expuestos para su venta. Allí estaría la Academia, desde 1883 hasta 1911, aproximadamente, en que pasa a ocupar como sede adaptada y definitiva el antiguo monasterio de la orden de frailes mínimos de La Victoria, en la calle Porvera, lugar donde definitivamente ha venido funcionando hasta nuestros días, como escuela de Artes y Oficios Artísticos y, últimamente, como Escuela de Artes.

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