Bruselas ofrece concesiones a España y al Brandy en su nueva reforma del vino

  • El texto presentado ayer posibilita los apoyos a la destilación de uso de boca -vitales para el espirituoso jerezano- a través de los sobres nacionales · El Consejo Regulador pide prudencia hasta conocer el acuerdo final, que España ve ahora más cerca

El Consejo de Agricultura de la UE comenzó ayer una reunión decisiva para la reforma de la OCM (Organización Común del Mercado) del vino con el rechazo inicial de los Veintisiete a la nueva propuesta de la Comisión Europea (CE) y la presidencia portuguesa de turno, que incorpora cambios sustanciales por los que se contemplan concesiones en algunos de los principales escollos para el acuerdo final.

Los ministros de Agricultura proseguirán hoy por la tarde la negociación con un escenario, como telón de fondo, más satisfactorio a priori para los intereses españoles, ya que el nuevo texto presentado ayer en la UE flexibiliza la postura de la Comisión y el Consejo europeos en relación a las ayudas que pedía España, entre ellas las destinadas a la destilación de uso de boca de vital importancia para la industria del brandy de Jerez, aunque no hace referencia explícita a las mismas.

Sin embargo, la titular española de Agricultura, Elena Espinosa, subrayó ayer que la nueva propuesta recoge la posibilidad de mantener los apoyos a la destilación para uso de boca a través de los denominados sobres nacionales -parte del presupuesto que recibe cada Estado Miembro-, con lo que se compensaría la pérdida de las ayudas de este mecanismo de mercado que perciben los viticultores y que permite que el brandy sea competitivo frente a otras bebidas espirituosas que se elaboran con destilados que no proceden del vino.

En cuanto al resto de las ayudas a la destilación, la de crisis -que Bruselas quería eliminar y que defiende Francia- y las del mosto -Italia-, la Comisión y la presidencia proponen mantener las primeras durante un periodo transitorio de tres años, al tiempo que apuntan a la continuidad de las segundas, a las que se destinaría una partida extra de 132 millones de euros que se recortaría de las asignaciones nacionales.

Junto a la mayor flexibilidad mostrada por Bruselas en el destino de los fondos de los sobres nacionales, entre las novedades de la propuesta que benefician a España destaca igualmente la posibilidad de conceder a los viticultores un pago directo por hectárea o superficie, similar al que se aplica en otros sector agrícolas- y que distribuirían los Gobiernos según sus criterios.

Además, la Comisión también aceptaría la petición española de mantener el presupuesto que actualmente destina la UE al sector -1.268 millones de euros-, pero estableciéndose algunos cambios en la forma de repartirlo.

Mientras los negociadores españoles valoraron ayer la nueva propuesta que, según manifestó Espinosa, acerca la posibilidad de cerrar las sesiones del Consejo de Agricultura el miércoles con un acuerdo, el presidente del Consejo Regulador del Brandy de Jerez, Evaristo Babé, pidió "prudencia" hasta conocer "cómo terminan las negociaciones", que "son complicadas", pues recordó que hay implicados 27 países, 1.300 millones de euros y muchos conceptos, como el uso de boca, la chaptalización o los derechos de plantación del viñedo.

En el caso de la chaptalización o añadido de azúcar al vino, que Bruselas planteó eliminar inicialmente para ahora ceder ante la presión de los países del norte encabezados por Alemania, el nuevo texto ofrece su continuidad en las regiones donde es habitual mencionándolo en la etiqueta. Para la liberalización del viñedo, la nueva propuesta se fija el 2013 como meta, aunque con una prórroga de dos años "a nivel regional", se entiende que para proteger las viñas enclavadas en denominaciones de origen.

A juicio de Babé, "el periodo transitorio que se establezca a las ayudas a la destilación de uso de boca no puede ser menor que el que se conceda a la chaptalización o al mantenimiento de los derechos de plantación". "España no puede conformarse con menos".

El presidente del Brandy reiteró, no obstante, su confianza en el Gobierno español, "que es consciente de lo que se juega España", y "la apuesta mayor es poder favorecer que 600 millones de litros de vino al año se comercialicen con la destilación de vino". De lo contrario, significó el presidente del Brandy, "habría un excedente que generaría problemas a cien mil hectáreas de viñedo".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios