Castigo judicial a un menor por pegar a un compañero de clase

  • El juez le impone una medida de veinticinco horas de prestaciones en beneficio de la comunidad por unos hechos que sucedieron hace poco más de un año

La violencia entre menores en los colegios y fuera de ellos sigue evidenciándose en algunos de los fallos que está emitiendo el Juzgado de Menores de la ciudad, que tiene por titular al magistrado José Miguel Martínez González del Campo. Así, uno de los últimos fallos emitidos refleja esta situación. En esta ocasión, se ha condenado a un menor de quince años de edad a una medida especial que consiste en veinticinco horas de prestamiento en beneficio de la comunidad al considerarlo culpable de una falta de lesiones. La resolución que se ha dictado ya es firme, puesto que se llegó a ella tras un acuerdo de conformidad entre las partes, esto es, entre Ministerio Público y la defensa del adolescente.

Los hechos por los que se le abrió este expediente sucedieron hace poco más de un año en la puerta de un centro educativo de la zona norte de la ciudad. A la salida del colegio, sobre las dos de la tarde, el menor expedientado salió del centro como tantas otras veces. En un momento dado coincidió con uno de sus compañeros de clase con el que de buenas a primeras inició una discusión por motivos desconocidos.

En medio de esa pelea verbal el menor al que se le ha impuesto el castigo le acabó propinando un puñetazo en la cara a su compañero, causándole diversas lesiones. En términos coloquiales, le puso un ojo 'morado'. Las heridas no precisaron de tratamiento médico alguno y tardó en sanar un periodo de siete días.

Así, el magistrado considera culpable al menor, que entonces contaba con tan sólo catorce años de edad, de una falta de lesiones del artículo 617 del Código Penal. Fue el mismo adolescente el que se reconoció en la sala de vistas culpable de los hechos en cuestión. Así, el expedientado presenta un perfil que no evidencia carencias significativas en ninguna de las áreas estudiadas, por lo que se encuentra dentro de los patrones normalizados de conducta. Cabe destacar además que el menor y sus representantes legales se comprometieron a pagar al perjudicado la suma de 150 euros en concepto de indemnización por las lesiones causadas al otro adolescente, de edad similar a la del menor inculpado.

La violencia escolar es uno de los temas más que más preocupan en los últimos tiempos, no sólo porque cada vez surge un mayor número de casos, o se dan más conocer, sino por la extrema crudeza de algunos de ellos. Además de las agresiones, verbales o físicas y dentro o fuera de las aulas, se les llega a dar publicidad al hacer grabaciones con el móvil de ese acoso al menor, como se ha visto recientemente en otras causas que han llegado al órgano jerezano de esta jurisdicción. No hace mucho se castigó a tres menores que en Sanlúcar dieron una paliza en plena calle a otra chica, algo que además filmaron.

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