Doce años de prisión por tratar de quemar las dependencias de la Policía Local de Ubrique

  • El acusado no recuerda los hechos y alega que en 2004 estaba enganchado a las drogas

Un hombre que responde a las iniciales de A.M.V. se enfrenta a una pena de doce años de prisión por un delito de incendio, en concreto, por tratar de prenderle fuego a parte de las dependencias de la Policía Local de Ubrique. La parte más afectada fue la del depósito carcelario, donde en esa fecha, mayo del año 2004, se encontraba incluso detenido un joven que estaba pendiente de pasar a disposición judicial.

El encausado poco pudo decir de lo ocurrido en la madrugada del 10 de mayo de hace cuatro años. Ni siquiera se acordaba de haber sido detenido, y eso que su arresto se produjo apenas dos minutos después de lo ocurrido. Sólo se dio cuenta de que estaba apresado cuando "estaba en el juzgado", según apuntó en la sala de vistas de la Sección Octava de la Audiencia Provincial, donde se enjuician los delitos de la Sierra. También recordaba el calabozo, pero poco más, pero de lo que presuntamente había hecho nada de nada. El acusado estuvo en prisión un mes y medio después de los hechos, algo que le pasó factura hablando de su estado físico, tal y como apuntó la persona que lo trató en el colectivo Brote de Vida. Afirmó que la adicción que presentaba, algo que sabía por referencias del propio acusado, era muy fuerte y que su perfil respondía al de un politoxicómano. Por esa razón, podía tener sus facultades volitivas mermadas y tampoco ser muy consciente de lo que llegaba a hacer.

Esa noche el primero que dio la voz de alarma alertando de que había fuego fue el joven que se encontraba en el calabozo. Estaba medio dormido y vio el resplandor y notó el humo. "Un policía primero apagó el fuego y luego me sacaron de allí y me llevaron a un piso superior. Se veía que el acusado no estaba en sus cabales. En condiciones normales no estaba", subrayó el testigo. Los dos se conocían del pueblo y comentó que de oídas sabía que el acusado tomaba drogas. Por su parte, los dos agentes de la Policía Local que se encontraban en las dependencias en esos momentos no se pronunciaron sobre esa cuestión formulada por la defensa, ejercida por el letrado Diego Arenas. No estaban capacitados para ello, dijeron, y tampoco se percataron si el procesado olía a alcohol. Sólo se atrevieron a decir que el acusado estaba "pasivo" y que no dijo nada en la detención. Uno de ellos fue el que se encargó de sofocar el incendio con un extintor. Otro policía, que no compareció en un principio y al que se tuvo que requerir, señaló que tardó dos minutos en ir donde estaba el acusado y arrestarlo y eso pese a haber una corta distancia. La defensa plantea ahí la duda de si fue el encausado el que provocó desde fuera de las dependencias policiales el fuego o si por el contrario fue otra persona que salió huyendo en ese corto periodo de tiempo. Solicita la libre absolución. Arenas dice que existen dudas acerca de la autoría y además pide la eximente del 20.2 por intoxicación de drogas. "No hay pruebas concluyentes", afirmó.

Expertos en criminalística señalaron que el incendio estuvo poco desarrollado y que en una ventana que da al exterior había estado el foco principal.

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