Pernod Ricard recibe ofertas por sus marcas procedentes de Domecq

  • La multinacional francesa es propietaria del 'catálogo clásico' excepto 'Fundador', que es de Beam Global · Los brandies 'Carlos III' y 'Carlos I' serían la clave de una operación de compra-venta

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La multinacional francesa Pernod Ricard está sondeando la venta de las marcas de Domecq que le correspondieron -todas, salvo 'Fundador'- tras la compra de Allied Domecq con el apoyo de Fortune Brands (Beam Global). Casi dos años y medio después de aquella compra, Pernod ha tanteado el mercado a la espera de ofertas por lo que podría definirse como el catálogo clásico de Domecq Jerez, salvo 'Fundador', claro está. Se trata de marcas como 'La Ina', 'Río Viejo' o 'Botaina', entre otros vinos, y brandies como 'Carlos III' y 'Carlos I'.

Según distintas fuentes del sector consultadas, los primeros contactos de Pernod Ricard con casas del Marco habrían comenzado justo después del verano, coincidiendo aproximadamente con los dos años de la compra-venta. Hasta donde ha podido saber este medio, son tres los grupos bodegueros que se habrían interesado por esta adquisición. Se trataría de Osborne, Estévez y Nueva Rumasa, sin que se pueda descartar que haya otras empresas ajenas al Marco que pudieran estar interesadas en realizar esta compra. Cada uno de los grupos tiene sus razones, razones que tienen que ver más con el brandy que con el vino (en principio, la venta sería de las marcas en bloque): Osborne conseguiría una hegemonía absoluta en el brandy con marcas como 'Carlos III' y 'Carlos I', que vendrían a sumarse a su portafolio, que ya cuenta con marcas como 'Magno', 'Veterano' o 'Conde de Osborne'. Estévez conseguiría dos grandes marcas de brandy, algo que ahora no tiene, y cerraría el año de consolidación 'premium' que inició con la compra de 'La Guita'. Por último, Ruiz-Mateos siempre ha sentido devoción por Domecq (en su día ya la intentó comprar) y, en realidad, forma parte de su estrategia acudir a todas las compra-ventas.

La relación de Pernod Ricard con Domecq se puede decir que es ambivalente. De una parte, ha dado este nombre a su división de vinos españoles (con bodegas en las principales denominaciones de origen) e incluso en la división de México mantiene este nombre histórico, mientras que, por otra parte, los vinos de Jerez, pese a ser la cuna de Domecq, ni siquiera figuran en dicha división. El uso de la propia palabra Domecq si se confirma la venta queda en el aire.

La compra-venta de Allied Domecq estuvo motivada por el interés de Pernod por hacerse con las grandes marcas del grupo británico ('Ballantines', 'Beefeater' y 'Malibú', entre otras), para lo que contó con Fortune Brands como socio que le dio cobertura económica y le evitó cualquier problema con las autoridades comunitarias antimonopolio. Esa sociedad generó en Jerez la situación paradójica de que Fortune Brands se quedó con las bodegas Domecq, las marcas de Terry y Harveys más el 'Fundador' (marca líder en Filipinas), mientras Pernod se quedó con las marcas tradicionales de Domecq, que siguen 'residiendo' en la calle San Ildefonso. Ambas bodegas firmaron acuerdos con vigencia inicial de cinco años, aunque este tipo de contratos no suelen obstaculizar una operación de este tipo.

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