Plaza Sinfonía, bloque 10, bajo D

  • La familia Alconchel Benítez revive su particular tragedia 19 años después · Los vecinos creen que la vivienda "está maldecía" · "Habría que tapiarla para siempre"

Cuando el pasado domingo trascendió la noticia, la familia Alconchel Benítez sufrió un vuelco al corazón. El matrimonio Alconchel Gavira había ocupado durante años la vivienda 1 letra D del bloque 10 del San Telmo Viejo, pero después de aquella desgraciada madrugada del 29 de marzo de 1989 no volvieron a poner el pie en la vivienda. El patriarca José Alconchel Benítez era hombre apreciado en el barrio. Electricista de profesión, estaba empleado en la antigua firma de Rumasa Electrificaciones del Sur (Elesur). Un cáncer se lo llevó cinco años después del suceso en el que perdió a dos de sus hijas. Un drama sobre otro drama.

Aquella madrugada del 29 de marzo de hace diecinueve años, el matrimonio dormía junto a sus hijos. Un incendio acabó con la vida de las pequeñas Sonia y Mercedes. La tragedia pudo ser mayor, pero la valentía del vecindario lo evitó. Nicolás Jiménez, uno de esos héroes anónimos que siempre aparecen en situaciones desesperadas, logró arrancar una de las rejas de las ventanas haciendo palanca con un madero y salvar a dos de los hijos de las llamas. El vecindario asistió aterrorizado a la imagen de los jóvenes pidiendo auxilio desesperadamente a través de los barrotes. Otros dos hermanos lograron salvar a sus padres de morir asfixiados. Cuatro miembros de la familia Alconchel tuvieron que ser atendidos en el hospital Virgen del Rocío de las quemaduras. Las secuelas aún han quedado en sus memorias y una de las hijas, María del Carmen, arrastra todavía problemas que le impiden hablar con normalidad.

Junto a las pequeñas Mercedes y Sonia, el suceso acabó también con la vida de Consuelo Cruz Dionisio, vecina del tercer piso, letra C. Logró salir con vida, pero los síntomas de asfixia y una crisis de ansiedad le provocaron un infarto. En la calle le asistió José Trujillo, Pepe, vendedor de la Once y presidente de la comunidad que, después del domingo, ha tenido que asistir a dos tragedias en el mismo lugar. La tardía reacción de los bomberos, que llegaron al lugar sin los medios adecuados, levantó una gran polvareda que puso en evidencia la falta de personal y precariedad de medios de que disponía el parque.

Los Alconchel no volvieron a habitar la vivienda tras el suceso y, oficialmente, no trascendió qué pudo provocar el incendio. Pepe Alconchel insistió en que había sido provocado desde el exterior. No pudo ser un cigarillo y él era electricista, por lo que descartaba un posible cortocircuito.

Durante años, la vivienda siguió sin ser ocupada. Trujillo recuerda que se alquiló alguna vez por poco tiempo. Desde hacía nueve años el matrimonio Fernández Gómez y su hijo venían ocupando la casa. Ya se han disparado las especulaciones y leyendas. Para muchos vecinos del viejo San Telmo, la vivienda está "maldecía". "Que la tapien y que no la ocupe nadie. Imagínese: Ya había muchos vecinos del bloque afectados con las dos niñas, y ahora esto..."

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