El rebusco

Retratos de bodegueros

  • Sus firmas y soleras tuvieron prestigio internacional. Apellidos que aún permanecen en el imaginario colectivo.

Tomás Abad Caballero (en el centro, junto a su padre e hijo). Tomás Abad Caballero (en el centro, junto a su padre e hijo).

Tomás Abad Caballero (en el centro, junto a su padre e hijo).

Como hemos dicho alguna vez, se hace necesario, y cada vez es más urgente, elaborar un quién es quien de la industria vinatera del Marco, un diccionario biográfico de las personas que hicieron posible que nuestros vinos alcanzaran fama mundial. sobre todo de los siglos XIX y XX. Estas nuevas semblanzas es un tímido intento a la hora de poner en pie ese proyecto antes mencionado.

Eduardo Bohorques Carrasco

Este activo empresario nació en Ubrique el 29 de marzo de 1863, y estuvo casado con la sanluqueña, Carmen La Cave. En los años `10 vivía en calle Caballeros, con bodegas en calle Cazón.Su firma adquirió fama con su jerez Quina Bohorques, vinos de su cosecha unidos a la fórmula del doctor Luque, que obtuvo un gran éxito comercial. En la exposición de Buenos Aires en 1911 se le concedió a esta firma el gran diploma de honor. Desde 1885, año de su fundación, exportó vinos a toda América,Oriente, la India, Australia y Japón.En 1912 fue honrado como proveedor de la Casa Real.La revista nacional, Nuevo Mundo, le dedicó un amplio reportaje en julio de 1913, dándole el apelativo del rey de los aperitivos.Reseñar que el artista jerezano, Teodoro Miciano, diseñó algunas de las etiquetas de la casa.Por otra parte, destacó como agente general de la empresa americana compañía norteamericana manufactura de motores de aire, uno de los primeros que hubo en España se instaló en una de sus fincas, La Serrana.Ostentó la representación consular de Paraguay en la ciudad, falleciendo en la segunda mitad de los años `10 del siglo XX.

Tomás Abad Caballero

Nació en Barcenamayor (Santander), en 1895, hijo de Cecilio Abad Pérez y de Genoveva Caballero y de Viaña. Estuvo casado con Rosario García-Pelayo Moreno. Tomas, y sus hermanos, heredaron de sus padres casas, bodegas y viñas. Entre estas propiedades estaba la casa conocida popularmente como las Piedras Negras, con bodega en calle Francos. En ese lugar comenzó su actividad empresarial en torno al vino de Jerez. En 1949 funda su propia bodega, Tomas y Francisco Abad Caballero, con domicilio en calle Doctrina 6. En el año 1955, cambia el domicilio social a la Ronda del Palenque nº1, donde tenía sus bodegas, y en el año 1969, cambia la razón social por Tomas Abad S.A. En el año 1999 fue adquirida por Emilio Lustau S.A., que siguió utilizando el nombre para la exportación. Las marcas que embotellaron fueron: Fino Maravilla, Amontillado Santanderino, Palo Cortado Solera 1890, y Vieux Rhum Piedras Negras entre otras marcas.Los Abad han estado relacionados con Jerez, de forma ininterrumpida, por intereses económicos y familiares. Coincidiendo con el flujo de montañeses que se instalaron en Jerez desde 1700, buscando nuevos horizontes, pero sin duda, con el amparo de familiares ya instalados en Jerez . El padre de Tomas vino a Jerez en 1899, al heredar unos bienes de su tío Francisco Abad Martín, el cual ya estaba en la lista de Mayores Contribuyentes de Jerez del año 1876. Los Abad han tenido una relación con las bodegas desde antaño. María del Carmen Abad y Balbás se casó con José de Soto Ruiz en el año 1877, aportando al matrimonio un gran patrimonio en Bodegas, viñas etc. Con ello se fundo la bodega "José de Soto Abad". Falleció en Jerez de la Frontera en 1980.

Ernesto Ruiz de Villegas Pérez

Los trabajos de un miembro de la familia, Ignacio Ruiz de Villegas, autor del libro Montañeses de Jerez (1999), nos ha proporcionado una valiosa información sobre el bodeguero a tratar.En 1901, Ernesto Ruiz de Villegas Pérez (Ruiloba,1854–1935,1935) se traslada de Inglaterra a Jerez dejando la dirección de la sucursal londinense de la bodega familiar, A. Rodrigo Ruiz y Hermanos.Al año siguiente abre un negocio de crianza y almacenado de vinos en la calle Jardinillo 7 y otro en el 14 de la misma calle, a partir de unas soleras heredadas de su padre Rodrigo (Ruiloba, 1814–Ruiloba, 1899). Con el llevó a su hijo Raúl Ruiz de Villegas García (1908-1970) que impulsó la bodeguita, pues Ernesto fue puesto por Primo de Rivera al frente de la bodega del recién creado Sindicato de Viñadores de Albariza (SAVA) sita en calle Lealas.Sus vinos se preparaban para exportadores tales como Sandeman, o a marquistas como J. M. de la Sierra Reguera.Posteriormente, en 1944, los hermanos de Raúl; Rodrigo, Ernesto y Benito constituyen la sociedad Ruiz de Villegas y Cía., trasladándose, en 1945 a la calle Clavel 2 y luego en el 1946 a Cazón 9-11. Marcas como Brandy Goleta, Manzanilla La Parrala, Ponche Azul, son de esta etapa.En 1953 cesaron sus actividades, vendiendo los activos a Rivero que registró la marca “Ruiz de Villegas y Cía.”. Rodrigo entró en Sandeman, y Ernesto y Benito en González Byass y Williams Humbert respectivamente.

Enrique del Pino

En mi artículo dedicado a las bodegas de Cayetano del Pino omití una información sobre uno de los miembros de la misma, tal como me lo hizo notar una de sus hijas, y que deseo completarLa muerte de Cayetano del Pino Balbontín, como vimos, no fue óbice para que la firma siguiera funcionando. En este sentido Mª Jesús, Cayetano, Angel y Enrique retomaron la labor antes iniciada compaginándolas con otros negocios de su propiedad.Fue el caso de Enrique del Pino Bohorquez (Jerez,1935), que fallecido el 26 de mayo del 2016, y casado con Margarita Benjumeda Osborne, ostentó el cargo de secretario de la sociedad.Hay que añadir además que gran parte del archivo de la bodega fue adquirido por el Ayuntamiento en el 2004, con una inversión de 8.000 euros.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios