San Martín de Agricultura

  • El campo al día

Atacado de los nervios se ha tenido que poner el almeriense, Martín Soler, cuando le ha echado el primer vistazo a su recién estrenada agenda de consejero de Agricultura y Pesca. Y es que lo que se le avecina, tiene tela marinera.

Por lo pronto se va a tener que poner las pilas y empollarse el tema algodonero ya que en mayo entra en su recta final. Isaías le ha dejado los peores augurios encima de la mesa y va a tener que hacer malabares para contentar a los agricultores. Por lo pronto podría dar un giro y plantearse el desacoplamiento total de las ayudas. Ya va siendo hora.

Ahí no queda la cosa porque comienza a apretar el calorcillo y el mosquito puñetero que transmite la lengua azul estará despertando de su hibernación. Ojalá el consejero haga honor a su nombre y comparta con San Martín de Porres el don de la obediencia de los animales y le sirva para persuadir al coleóptero.

Otro de los grandes temas que estará puesto con fluorescente en la agenda de Soler es el agua. La sequía y los trasvases, conducciones o como se llamen, están de plena actualidad y el nuevo consejero que es un hombre preocupado por el cambio climático tiene que solucionar la papeleta o por lo menos sentar las primeras bases. En este asunto también tendrá que parecerse a su santo, patrón universal de la paz, porque tendrá que conciliar su consejería con Medio Ambiente de Cinta Castillo y poner de acuerdo a todos los sectores implicados que son muchos y cada uno de su padre y de su madre. Cabe pensar que viniendo de Almería tendrá la sensibilidad a flor de piel y se convertirá en uno de sus asuntos prioritarios.

Pérez Saldaña le ha dejado un suculento legado, el Plan de Desarrollo Rural 2007-2013, el niño está apadrinado por Bruselas y hay que ponerlo en marcha y cumplirlo. Es de suponer que no traerá los mismos problemas burocráticos y de papeleo que entraña la PAC porque si no, apaga y vámonos.

Martín Soler va a necesitar para encarar todo lo venidero la mitad de los dones de San Martín de Porres, la bilocación le va a hacer falta, el control de la naturaleza, la dominación de los animales y el don de sanar, también. El sector necesita un consejero entregado, que crea en el sector y que esté dispuesto a colocar a la agricultura y a la ganadería en un lugar preferente. El lugar que le corresponde aunque algunos se empeñen en robárselo. Ánimo y ojalá su tiempo al frente de la consejería sea tan dulce como las batatas de Soler.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios