Los empresarios reeligen a su presidente

Sánchez Rojas: "Hay que gestionar el miedo al cambio"

  • El presidente de los empresarios de Cádiz, reelegido por aclamación, confirma que hay recuperación económica si bien los empresarios aún deberán "seguir pedaleando".

Javier Sánchez Rojas recibe ayer felicitaciones de representantes de otras confederaciones empresariales. Javier Sánchez Rojas recibe ayer felicitaciones de representantes de otras confederaciones empresariales.

Javier Sánchez Rojas recibe ayer felicitaciones de representantes de otras confederaciones empresariales. / pascual

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Javier Sánchez Rojas, reelegido ayer presidente de la Confederación de Empresarios de Cádiz (CEC), promete cuatro años de mandato, cuando menos, movidos. Ayer dijo a los empresarios de la provincia que hay que avanzar, que no se pueden dormir en los laureles y que la CEC pondrá medios para ello. Tremendamente arropado, Sánchez Rojas se plantó en el salón de actos con el apoyo de 129 avalistas procedentes de más de 80 organizaciones. "Hay que gestionar el miedo al cambio, tanto el propio como el de los demás", dijo a sus compañeros de organización. En suma: hay que avanzar y evolucionar. En su aclamación (no fue necesario siquiera pasar por las urnas) habló del pasado, del presente y del futuro, que era exactamente lo que esperaba el auditorio. Así, señaló, en forma simpática que "las caras que vi aquí hace cuatro años no tienen nada que ver con las que veo ahora". La provincia, en cuatro años, ha avanzado en su peculiar guerra contra la crisis económica. "En estos cuatro años hemos percibido que la 'cosa' va, puede que lo haga de una forma más lenta o más rápida, pero va. Hace cuatro años no la 'cosa' no iba", en clara alusión al cataclismo económico y financiero que supuso la pérdida de 10.000 empresas de las que por ahora se han recuperado 1.500 a nivel provincial. "La recuperación es aún insuficiente -dijo- pues hay que seguir pedaleando".

Estamos en tiempos de recuperación económica, es un hecho, pero ya hablando del presente manifestó que "muy mal vamos si la recuperación se quiere cargar sobre las espaldas de los empresarios", dijo señalando al gobierno nacional. No se olvidó de la Junta de Andalucía a la que exigió el fin del impuesto de sucesiones. No dejó exento tampoco de crítica al Gobierno central a este respecto pues, vino a decir, la solución a este asunto es simple: "Es Madrid quien tiene que eliminar el impuesto de sucesiones, el más feudal e injusto de todos, pues grava sobre unos bienes que cotizan todos los años". El impacto de dicho impuesto sobre una empresa puede ser, sencillamente, brutal. El Gobierno también fue objeto de sus críticas acerca de las "sorpresas" que deparó el pasado mes de diciembre cuando alcohol, tabaco y la subida del salario mínimo interprofesional llegaron a la actualidad por su subida. "Hay una repercusión clara que tiene efecto sobre las cotizaciones, la cual choca de forma frontal con la creación de empleo".

No escaparon de su discurso las numerosas modificaciones que se han realizado al impuesto de sociedades en las dos últimas legislaturas: nada menos que 35. Igualmente denunció el peligro que tiene la hiper-regulación, llenar de normas la actividad económica, algo que merma la capacidad del sector productivo para saber qué medios dispone para cumplir su fin: "Crear empleo y riqueza".

Otra gran parte de su discurso versó en sus planes de futuro. Fue claro: "Hay que mantener las comisiones que han funcionado y mejorar todo lo mejorable". A este respecto fue crítico al apuntar que hay dos cuestiones que debe afrontar con urgencia la CEC. De un lado, "la digitalización de la empresas, algo en lo que ya vamos tarde" y de otro la renovación de unos estatutos que se crearon hacen 39 años y hace ya 15 que se tocaron por última ocasión. En la más abierta acepción de la expresión, el reelegido presidente de la CEC señaló que "esa frase tan nuestra que dice que 'esto se ha ce así porque se ha hecho así de toda la vida' debe ser repensada. Todo puede ser revisado", lanzó a la atenta asistencia.

Javier Sánchez Rojas, que promete nuevos tiempos en la Confederación, abre la organización a todos los empresarios. "Os invito a repensar la organización, teniendo en cuenta que debemos sentirnos orgullosos en lo que hemos conseguido en estos casi 40 años". "Hay que perder el miedo al cambio", espetó. Igualmente se mantuvo en su línea de mantener las convenciones empresariales cada dos años así como la 'La Noche de la Empresa', la gran gala, la cual se celebrará el próximo 30 de junio en la plaza de toros de El Puerto.

Otra de las grandes consecuencias de la crisis ha sido la pérdida de talentos de la provincia que se han marchado fuera. Sánchez Rojas tiene como objetivo recuperarlos. Así, está dispuesto a crear un grupo de confluencia de talentos donde tendrán cabida los nuevos modelos empresariales, las nuevas actividades empresariales, las nuevas tecnologías así como las nuevas generaciones de empresarios.

Otro de sus grandes mensajes versó sobre la provincia, esta tierra que tantas veces se ha dicho que está rota en tres (Bahía, Campiña-Sierra y Campo de Gibraltar). El mensaje de Javier Sánchez Rojas a este respecto es unificador. Así, por ejemplo, señaló que "hay que romper con la barrera mental que nos separa del Campo de Gibraltar", tras reconocer que aún hay algo, una especie de pereza, que dificulta viajar hasta allí y que desde allí vengan hasta acá. "Y eso que desde hace casi 20 años tenemos una autovía y se tarda lo mismo que en desplazarse a Sevilla".

A nivel de gran desarrollo industrial apostó por la creación de comisiones sobre actividades aeronáuticas y portuarias, dos grandes potencialidades de la provincia de Cádiz. "¿A dónde habría llegado el puerto de Algeciras -se preguntó en voz alta- si estando en la actualidad entre los cuatro grandes de Europa, hubiera contado con un ferrocarril en condiciones?".

En su tramo final, disertó igualmente en torno al impacto del Brexit sobre la provincia, más concretamente sobre el Campo de Gibraltar. Así, a este respecto apuntó: "En primer lugar debemos tener claro que los ciudadanos (británicos) así lo han decidido, de otro lado no tenemos que asumir este asunto como un problema comarcal pues es provincial y, además, estatal. Los ingleses, también, hablan mucho de lo que el Gibraltar aporta a España pero también deberíamos decirle a Reino Unido cuánto aporta España al Peñón". Para terminar puntualizó un dato importante: "Una ciudad como La Línea padece el 40% de desempleo cuando en el Peñón hay más sociedades que habitantes...". Fue realmente ilustrativo.

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