SuspendidosParados y ex empleados No hace falta que le den cera

Llevar más de un cuarto de siglo gobernando la Junta es demasiado tiempo para atribuir al "retraso histórico"el rotundo suspenso que los estudiantes andaluces se han llevado en el Informe PISA. Sin ánimo de frivolizar sobre el medio ambiente, por menos tiempo te cae ahora un cambio climático. En un varapalo incontestable en ciencias y matemáticas, el informe es especialmente vergonzante en la comprensión lectora de nuestros alumnos. No entienden lo poquísimo que leen. Los gobernantes, para variar, afirman no ser los responsables de semejante bochorno y desempolvan como excusa el árbol genealógico de las criaturitas suspendidas, plagado, según parece, de boinas y gorrillas a cuadros, tildándonos de progenitores mendrugos. Manipulan el boletín de sus notas diciendo que los jóvenes no ven leer en sus casas, mientras la clase política ha sido incapaz de consensuar algo tan básico para un país como es la educación, parcheándola con continuos cambios de planes. Pasar del célebre 'bibliobus' a autobuses gratis a los botellones no es un peldaño, sino un socavón. Combatir los programas estúpidos de televisión dirigidos a ellos y alimentar el uso racional de los ordenadores ayudaría a desentumecer los músculos de los globos oculares, porque incentivar la lectura no debe plantearse como la ingestión de una cucharada sopera de aceite de ricino, sino como algo lúdico que tienen que descubrir. Por cierto, echo en falta una reactivación de los programas Prensa-Escuela.

Superar la barrera de los 18 mil parados ha provocado que se corra el rimel que con tanta profusión aplica Pilar Sánchez a la ciudad. Las crudas cifras nos han hecho subir los colores sin necesidad de maquillar expectativas a corto, como el caso de Area Sur; pero tampoco me creo, ni por asomo, que tal número de personas se levanten por las mañanas con el decidido propósito de encontrar un trabajo. El empleo es un problema grave, muy grave, pero habría que empezar a centrarlo de forma más objetiva, ayudando a quien lo precisa, siendo menos paternalista y mejorando la calidad de la mano de obra, pero de verdad. En este contexto, y ya que algunas viñas han florecido a destiempo, hay un colectivo que también ha querido aportar una 'perla' otoñal, como el de los ex empleados de Delphi. Actualmente acuden a unos cursos de formación -algunos con muy mala cara- para futuros empleos, a los que es obligada la asistencia si quieren cobrar, y no se les había ocurrido otra cosa que pedirse todo este 'puente' libre, incluso renunciando a cobrar el día laborable de por medio. Estos si que son ex empleados con vocación de VIP.

Menos mal que en Jerez sigue habiendo gente cabal. El segundo reconocimiento público al pintor Paco Toro en poco tiempo- el primero fue del Ayuntamiento y el segundo 'Jerezanísimos' de Radio Jerez- viene a enmendar el desaire -también público- que la Unión de Hermandades le ha propinado recientemente al conocido artista. Como recordarán, el órgano que agrupa a las cofradías le encargó un cuadro para el cartel de esta Semana Santa, aunque posteriormente fue relevado del cometido por no encontrarse el pintor en plena forma, y se lo adjudicaron a otro artista. Lo cierto es que a quien habría que haber relevado es a la persona o personas que optaron por una decisión tan burda y desprovista del más mínimo ramalazo de sensibilidad. Deben creer que pintar un buen cuadro es mas o menos como atornillar palcos, o algo parecido. Muchos cuadros de Paco Toro habrían valido como cartel y el presidente de la Unión de Hermandades, Muñoz Natera, no es nadie para intentar descabalgar al artista y menos en público. Este Diario, a su vez, ha decidido, con buen criterio, que sea un cuadro de Paco Toro el que ilustre este año el cartel que edita tradicionalmente en Semana Santa. Hay personas a las que no les hacen falta que les den cera para seguir siendo lo que son.

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