Proyecto de intervención comunitaria

Territorio Sur

  • Cerca de 200 personas ponen en pie una monografía de la zona Sur como herramienta para el cambio desde la participación. El documento recoge las frustraciones por los proyectos que no llegan a ver la luz y los muchos aspectos que han configurado unas barriadas especialmente deprimidas

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"Los políticos se enfadaron bastante cuando una persona con mucho arte puso en la cuesta, con letras grandes 'Bienvenido al infierno'. Pues esto ha sido durante muchos años un verdadero infierno y hay políticos que tienen tapones en las orejas". Lo dice un vecino de la zona Sur y la reflexión aparece recogida en una monografía sobre estas barriadas que se presentó hace una semana, fruto de un trabajo colectivo de muchos meses, auspiciado por la Obra Social 'la Caixa' y que se ha desarrollado a través del Centro de Acogida de Inmigrantes (Ceain) con la colaboración del Ayuntamiento. La monografía, que no estudio -insiste el director de Ceain, Francisco Morales -, ha implicado a más de 30 entidades que trabajan en la zona y a alrededor de 200 personas entre vecinos, técnicos y responsables institucionales, que en un centenar de coloquios han expuesto sus puntos de vista, identificando los problemas y también las soluciones para unas barriadas especialmente deprimidas de la ciudad y hasta cierto punto estigmatizadas. "Con la construcción de Vallesequillo II, se notó un cambio de nivel, hubo mejoras, luego se empeoró con la construcción del Titanic que fue una especie de gueto". (Testimonio de otro de los residentes).

La monografía es un compendio de opiniones, puestas en común, estadísticas de otros estudios que se han realizado a lo largo de los últimos años, junto con una pormenorización de las carencias y los recursos de la zona Sur con el objetivo de que sirva de herramienta de cara a conseguir mejorar la situación. Pero sobre todo, según aseguran desde Ceain, ha servido para fomentar durante estos últimos meses y en el futuro la convivencia y abrir la puerta a un proceso participativo que ha implicado a todos los agentes sociales que tienen algo que decir en la zona desde una metodología basada fundamentalmente en la escucha activa.

Situémonos: La zona Sur ocupa 166 hectáreas, un 6,20% del total del núcleo urbano de Jerez, unas barriadas donde viven alrededor de 26.000 jerezanos. La descripción que la monografía hace del territorio es contundente. Hace referencia a unas características geográficas particulares que han propiciado su aislamiento del resto de la ciudad y también alude a una planificación urbanística "que brilló por su ausencia desde los primeros momentos". En definitiva, "un suburbio urbano que, pese a conformar un continuo con el centro histórico, presenta una situación socio-económica retrasada respecto al resto de la ciudad. Esto ha condicionado su desarrollo social y económico, actuando como factor de exclusión y 'guetización' de la población residente". Algunos testimonios vecinales redundan en la idea. "Hay mucha gente de la zona Norte que no conoce esta zona, como tiene mala fama, no les gusta, no saben venir, no la conocen". "¿La zona Sur se ha convertido en un gueto? Se crea cuando a la gente no se le ofrecen oportunidades y no se atiende a la dignificación de las personas. Personas sin recursos, sin organización…tienen poca opción de darle respuesta a sus problemas. Parroquias, profesorado, agentes sociales… han podido paliar ciertos efectos".

El informe pone el acento en las barreras arquitectónicas y describe los cuatro viales de subida y bajada que sirven de vías de comunicación entre la zona Sur y el resto de la ciudad. "Estos viales sufren la falta de aceras, estrechez de las calles, escasa iluminación, inseguridad, por lo que no son una alternativa para la mayoría de los peatones ni para los vehículos a motor. Otras personas mayores sufren el aislamiento debido a las barreras arquitectónicas ya que muchos de los edificios no tienen ascensores". El documento recuerda la promesa de las escaleras mecánicas, un proyecto que nunca se hizo realidad e identifica como un grave problema de la zona la poca accesibilidad con respecto al resto de la ciudad. "Esta situación condiciona no sólo su propio desarrollo sino sus posibilidades de integración social futura". Menciona en este punto la anunciada Ronda Sur, "competencia de la Junta de Andalucía y proyecto que, en estos momentos, se encuentra en estado de redacción".

A la escasa accesibilidad, une el informe los problemas medioambientales, la existencia de zonas degradadas, el deterioro progresivo de la laguna de Torrox o el abandono del parque situado detrás de la barriada de San Telmo Viejo. Y en cuanto a la vivienda la edad media del parque residencial de la zona Sur se eleva hasta los 38 años y es "de una calidad de construcción baja, por lo que hoy en día preocupa el estado de las viviendas, sobre todo en los barrios más antiguos", aunque advierte que también hay problemas en construcciones más recientes como las de Estancia Barrera ,que no reúnen buenas condiciones de mantenimiento y tienen problemas de humedad. A ello se suma la alta concentración de viviendas de protección oficial: un 42,4 % del total del parque de viviendas de la zona Sur, frente al 14,3 % del total de la ciudad.

La monografía hace además un repaso por los distintos planes integrales que ha habido hasta llegar al Plan Urban, un proyecto de regeneración socioeconómica, del que hasta el momento sólo se han visto actuaciones muy puntuales.

Población

El documento enmarcado en un proyecto de intervención comunitaria intercultural hace especial hincapié en la población inmigrante y en sus relaciones con la autóctona. El porcentaje de inmigrantes, un 5,3%, es superior en la zona Sur al del resto de Jerez, donde están empadronados un total de 7.527 ciudadanos de origen extranjero. "Los precios de los alquileres de la vivienda y el amplio parque de viviendas sociales son, sin duda, uno de los factores que propician esta elección. Pero a esto hay que sumar otros factores como es un cierto agrupamiento que suele darse en los procesos migratorios a partir de los primeros que emigran", se razona en el informe. El colectivo más veterano es el de origen magrebí (marroquíes, saharauis y argelinos), con residentes que llevan más de 10 años viviendo en la zona, mientras que la incorporación de personas procedentes de Latinoamérica es más reciente.

En términos generales, la población de la zona Sur está caracterizada por su gran diversidad generacional y cultural. "Conviven diferentes generaciones, ya que al mismo tiempo que contamos con barriadas antiguas, aparecen en el paisaje del distrito, nuevos núcleos poblacionales al tratarse de una zona en expansión y crecimiento".

Economía

La población presenta unos índices de inserción laboral muy inferiores al resto de la ciudad y en el informe se muestra una especial preocupación por la situación de la mujer, que se ha visto asumiendo el rol de ama de casa. "Con el tema de la crisis este rol ha ido cambiando, ahora en un alto porcentaje son ellas las que están saliendo a trabajar, en la mayoría de los casos, como empleadas del hogar y así sostener la economía de la familia". La población trabajadora se caracteriza por desempeñar puestos de trabajo no cualificados, fundamentalmente algunos años atrás en la construcción, en menor medida en la industria, pero con la caída del ladrillo este sector también se ha visto perjudicado. Destaca el documento el peso de la hostelería. "La mayoría de los jóvenes trabaja de camareros, en la cocina o de pinche. Este sector se ve incrementado en época de verano. En un contexto de altas tasas de paro, las prestaciones sociales y la economía sumergida sirven de sustento mínimo para muchas personas".

Movimiento asociativo

Si por número fuese se podría decir que el movimiento asociativo en la zona Sur goza de buena salud. Nada menos que 90 colectivos aparecen en el Registro Municipal de Asociaciones. "La historia del movimiento asociativo de la zona Sur tiene una larga trayectoria. Nace en los años 60 y 70, como en muchos puntos de España, bajo el paraguas de la iglesia católica", constata la monografía, donde no obstante se señala que el tejido asociativo está muy debilitado, fragmentado "y también frustrado, a consecuencia de expectativas generadas por sucesivos planes integrales proyectados para la zona Sur y que no terminan de materializarse". Además se identifican problemas relacionados con la dificultad para la renovación de sus dirigentes, recayendo la participación real y efectiva en muy pocas personas. "Esto responde a un contexto general de crisis de la participación a través de los cauces tradicionales". Por contra, el documento valora la aparición de grupos o colectivos informales con ganas de participar y contribuir al desarrollo de la comunidad, "el papel relevante que juegan los colectivos de mujeres, así como colectivos minoritarios como los inmigrantes, que empiezan a visibilizarse".

Educación

En torno a un 70% de la población de la zona Sur tiene estudios inferiores al graduado escolar, no tienen estudios o no saben ni leer ni escribir. Según datos correspondientes al curso escolar 2011/2012, el total de alumnado en los centros educativos de la zona es de 3.968, y la etapa con más alumnado es la educación primaria. El número de protocolos de absentismo escolar atendidos durante el curso 2.011/2.012 en Jerez fue de 108, de los que 42 corresponden a la zona Sur. El informe señala que es un tema que preocupa y que muchos profesionales de diferentes sectores lo apuntan como un rasgo que sobresale por encima de la media de la ciudad, pero, no obstante, asegura también que en la zona Sur hay una mayor sensibilización sobre el absentismo escolar.

Es en los institutos donde hay mayor índice de desmotivación hacia el estudio y falta de referentes. "Hay un grupo de alumnado que espera a cumplir los 16 años para dejar de estudiar y provoca la expulsión presentando conductas que impiden el funcionamiento de las clases".

En cuanto al seguimiento de las tareas escolares y la motivación para el estudio es "aún escasa en la mayoría de las familias", y para paliarlo el programa de acompañamiento ha sido instaurado en la mayoría de los centros educativos de la zona.

En cuanto al número de alumnado de origen extranjero su presencia en general es minoritaria. Los centros educativos donde se aprecia una presencia más significativa son el CEIP Torresoto y CEIP Al Andalus (12-15%). En el resto de centros no se supera el umbral del 5%. Entre las nacionalidades más destacadas están los marroquíes, bolivianos, o colombianos.

La zona Sur cuenta con recursos educativos en el ámbito no formal, como el SADIJ (Servicio de atención de día infantil y juvenil, dependiente de la delegación municipal de Bienestar Social) o la biblioteca municipal de barrio. "Sin embargo, si se tienen en cuenta las amplias necesidades de la zona vinculadas a la infancia y la juventud, se constata que es necesario incrementar las respuestas en este ámbito, de forma que se incidan en programas educativos que ayuden a combatir el fracaso escolar y en ofrecer el aprendizaje en horarios no lectivos, todo ello en el marco de una estrategia de colaboración con el ámbito educativo formal efectivo".

Sanidad

Muchos profesionales y ciudadanos coinciden en el informe en señalar las oportunidades que existen en la zona para desarrollar una estrategia de participación comunitaria en salud. Resalta la elevada tasa de solicitudes de interrupciones voluntarias de embarazos (IVE), tomando como ejemplo datos de 2008 en el centro de salud de San Telmo, cuando se alcanzó una tasa de 15,87 por mil en la población femenina en edad fértil. Se trata de la cifra más alta de todos los centros de salud de Jerez, seguida del consultorio Jerez Centro, 14,19 y del de Madre de Dios, 13,07. "Además muchas mujeres acuden a otros centros próximos para salvaguardar la intimidad, por lo que parte de las solicitudes incluidas en estos otros centros pueden corresponder a mujeres de la zona Sur". El 29,09% de solicitudes se produjeron en el tramo de edad de los 15 a los 19 años. Respecto al suministro de la píldora post-coital o píldora de emergencia, en el mismo año en San Telmo se alcanzó una tasa de 16,15 por mil y el 55,24% de las prescripciones se produjo en el tramo de edad de 15 a 19 años.

En términos ya más generales, la monografía hace referencia a estudios realizados en la zona Sur, en los que casi las tres cuartas partes de los encuestados tienen una percepción positiva sobre su estado de salud, ya que se considera sana o muy sana, siendo esta apreciación más negativa en las mujeres mayores de cuarenta y cinco años. Las enfermedades crónicas más frecuentes percibidas por la población son las relacionadas con dolores de cabeza, problemas articulares y de espalda. "Los niveles de prevención son bajos si nos atenemos a la frecuencia con que la gente se hace un chequeo médico, se somete a controles rutinarios (azúcar, colesterol, toma de tensión, citologías, mamografías, visitas al dentista, etc.), utiliza métodos anticonceptivos o practica hábitos higiénicos".

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