Urbanismo vuelve a parar las obras de unos pisos junto a La Guarde

  • La Justicia exige a la promotora que respete la fachada de la guardería

Los propietarios de La Guarde han vuelto a denunciar que la promotora Jardines de San Bernardo continúa sin respetar lo que dicta la Justicia con las obras que está realizando en calle Cañameros esquina con Leones, en Madre de Dios, junto a la guardería.

El litigio entre ambas partes comenzó hace un año. La promotora prevé la construcción de 19 viviendas en Cañameros y ya en marzo pasado Urbanismo obligó a parar dicha obra y a reformar el proyecto de edificación para salvaguardar los derechos de los propietarios de la guardería, evitando los perjuicios declarados en sentencia recaída por la vía jurisdiccional.

Las ordenanzas municipales dejan muy claro que hay que respetar la distancia de 3 metros en toda la fachada, pero la promotora tan sólo ha respetado el hueco de la ventana y, el pasado viernes, el propio delegado de Urbanismo, Juan Pedro Crisol, comprobó de primera mano cómo las obras continuaban afectando al resto de la fachada sin mantener la distancia fijada por Ley.

La promotora obtuvo nueva licencia de Urbanismo en octubre pasado tras presentar el proyecto reformado. Así, pudo continuar las obras. Sin embargo, un Juzgado de Primera Instancia dictó en noviembre pasado que se tenía que respetar la totalidad de la fachada en una nueva resolución judicial ya firme, que ha sido trasladada a Urbanismo.

Así las cosas, desde el edificio de Los Arcos le trasladarán hoy a la promotora el escrito de la guardería donde se hace constar dicha determinación judicial. Con ello, la promotora tendrá ahora 10 días para comunicar su decisión.

Al mismo tiempo, Crisol señaló a este medio que "vamos a suspender las obras cautelarmente, hasta ver que la aplicación judicial sea efectiva". Los propietarios de La Guarde tuvieron que avisar de nuevo a la Policía el jueves pasado al contemplar sin dar crédito que los trabajos se reanudaban junto a la fachada de su propiedad. Los agentes, tras comprobar lo dicho, no pudieron más que explicar que dicha obra contaba con la licencia oportuna.

No obstante, Urbanismo ha reaccionado al tener conocimiento a través de La Guarde de la determinación de la Justicia, de ahí que haya comunicado a la promotora los pasos a seguir.

Los propietarios de La Guarde, que pasaron el año pasado hasta tres meses durmiendo en el centro para evitar en lo posible que la obra solapara su fachada, ahora temen que esta Navidad la tengan que pasar como la de 2006, cuando incluso se estuvo a punto de llegar al altercado de orden público. Sin dudarlo, ellos entienden que la promotora tiene que derribar los pilares que ha levantado junto a su guardería, porque de lo contrario la promotora incurriría en desobediencia a la Justicia.

Ya en noviembre de 2006, la Justicia consideró a través de un auto que la ejecución de la obra perjudicaba a La Guarde "al cegar el aire, luces y vistas que tenía". Los propietarios tuvieron sus más y sus menos, sobre todo, con el jefe de la cuadrilla de la obra, que, "desafiante", según los primeros, aseguraba que terminaría de levantar los pilares junto a la fachada como fuese. Incluso, fue necesaria la intervención de los agentes de la Policía Local en más de una ocasión.

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