Vecinos denuncian la proliferación de nuevos focos de botellones en el centro

  • Quejas de residentes del entorno de plaza del Clavo, Tornería y San Marcos por los ruidos

  • La asociación del centro histórico asegura que tendrá "tolerancia cero" ante las ilegalidades

Imagen de la plaza del Clavo, ayer a media tarde. Imagen de la plaza del Clavo, ayer a media tarde.

Imagen de la plaza del Clavo, ayer a media tarde. / pascual

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Vecinos del entorno de la plaza del Clavo, Tornería y San Marcos celebraron el pasado jueves una asamblea en la calle en la que se pusieron de manifiesto las quejas de muchos residentes por la proliferación del botellón en esta zona y lo que entienden como incumplimientos reiterados de la normativa por parte de algunos negocios de hostelería. Según la asociación de vecinos del centro histórico, que estuvo representada en la asamblea y que respalda las reclamaciones de estos residentes, a la reunión acudió más de una treintena de personas. "Se pudo constatar que los problemas siguen el mismo patrón que los ya diagnosticados en otras zonas de intramuros: ruido, incumplimiento de horarios de cierre, venta de alcohol a menores o consumición de las bebidas en la calle sin tener licencia de veladores", señaló el presidente de la asociación de vecinos, Alejandro González, quien recordó que precisamente la plaza del Clavo es una de las que tiene abierto el procedimiento para su declaración como zona acústicamente saturada. "Según el bando publicado por el Ayuntamiento para la Semana Santa, los bares de estas zonas no podrían beneficiarse del cierre dos horas más tarde, pero por supuesto, eso tampoco se cumplió".

La asociación de vecinos, que hay que recordar que se constituyó a raíz de las molestias que provocaba el botellón en San Mateo, se ha ofrecido a tramitar cuantas reclamaciones tengan los residentes de esta otra zona del centro. "El problema del ruido y la quebrantación del derecho al descanso es un mal endémico que afecta por igual a todas las zonas de intramuros".

El dueño de Las Cuadras afirma que no ha criticado ni al vecino que denunció ni a la Policía

En medio del malestar creciente entre los residentes por los botellones, la asociación del centro histórico ha salido en defensa del vecino que llamó a la Policía Local para que acudiese al establecimiento Las Cuadras, en la plaza de la Asunción, por el ruido que hacían los tunos que habían acudido al IV Certamen de Tunas. La asociación afirma que el establecimiento aparece registrado como 'Asociación para la integración de minusválidos hispano-africana', aspecto que el propietario del local, David Fraser-Luckie, no niega, afirmando además que en ello no hay ninguna ilegalidad. Fraser-Lukie, que contó en las redes sociales lo ocurrido el sábado por la noche, cuando la Policía Local les advirtió que los tunos tenían que dejar de cantar, admitió ayer, como afirma la asociación de vecinos, que la licencia de su establecimiento es de bar-cafetería y que no puede ofrecer ni música en directo ni música pregrabada. Señaló, en este sentido, que ya en la madrugada del viernes al sábado intentó que los tunos dejasen de cantar, pero que le resultó imposible y que el sábado cuando fueron advertidos por la Policía les insistió para que se callasen.

Fraser-Luckie manifestó que no entiende la repercusión que han tenido sus comentarios en las redes sociales y que en ningún momento, como dice la asociación de vecinos, "yo he despotricado del vecino ni de la Policía Local. El vecino ejerció su derecho a llamar a la Policía Local y ésta hizo su trabajo, actuó de forma impecable y muy educadamente".

La asociación vecinal reiteró por su parte que mantienen "una tolerancia cero ante ilegalidades manifiestas que quebranten el legítimo derecho al descanso" y que seguirán pidiendo el amparo tanto a la Policía como a la administración competente, y una actuación contundente de estos organismos. En concreto en el caso de Las Cuadras, la asociación se mostró especialmente combativa y manifestó "que dicho establecimiento conoce las ilegalidades que está llevando a cabo", asegurando incluso que en febrero de 2016 la delegación de Urbanismo le impuso una multa de más de 4.000 euros y el precinto de un equipo de música pregrabada. Fraser-Luckie indicó que esa multa está recurrida y que "no tenemos nada que esconder".

También salió al paso de los comentarios del propietario de Las Cuadras el teniente de alcaldesa de Urbanismo, Francisco Camas, quien señaló que la presencia de la Policía Local en el local responde "al estricto cumplimiento de las ordenanzas municipales de convivencia y derecho al descanso de los vecinos". Camas corroboró que el local no tiene licencia concedida como lugar de conciertos, por lo que no está insonorizado y aseguró que la actividad musical denunciada no formaba parte "del IV Certamen de Tunas que se ha celebrado en nuestra ciudad durante el fin de semana y que sí ha supuesto un revulsivo como actividad de dinamización del centro histórico". Fraser-Luckie mostró su sorpresa ante esta afirmación, ya que en el programa del Certamen de Tunas presentado por el Ayuntamiento, una de las actividades era la animación por parte de las tunas participantes en diversos bares del centro, tanto el viernes como el sábado a partir de las 23 horas. Incluso la alcaldesa, Mamen Sánchez, aludió ayer a la polémica creada, afirmando que el Certamen de Tunas había sido un éxito y que ha beneficiado a la hostelería.

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