El vino convierte el Alcázar en su recinto

Vinoble refuerza la apuesta por las catas y genera grandes expectativas

  • Ayuntamiento y Consejo Regulador presentan el programa oficial del Salón, del que destacan el interés suscitado a través de la web y las redes sociales

Presentación ayer en la bodeguita municipal del avance del programa oficial de la edición de este año de Vinoble. Presentación ayer en la bodeguita municipal del avance del programa oficial de la edición de este año de Vinoble.

Presentación ayer en la bodeguita municipal del avance del programa oficial de la edición de este año de Vinoble. / vanesa lobo

Vinoble vuelve con fuerzas renovadas y con grandes expectativas de organizadores, comité asesor y profesionales. El Salón de los Vinos Nobles cumple este año su décima edición y, como en todo, en sus veinte años de existencia ha habido grandes altibajos, hasta el punto de "casi desaparecer", reconoció ayer la alcaldesa, Mamen Sánchez, en el avance del programa oficial de la cita que se celebrará en el Alcázar del 3 al 5 de junio, que presentó acompañada de la teniente de alcaldesa Laura Álvarez y del director del Consejo Regulador, César Saldaña.

Ciertamente, la crisis hizo mella en Vinoble, que tras dos ediciones podría decirse de transición regresa a su cita bienal con la firme intención de "recuperar el prestigio que tuvo en su día" y volver a ser "algo especial", indicó la regidora jerezana, quien subrayó el trabajo y esfuerzo conjunto realizado por el Consejo Regulador, el Ayuntamiento, la Diputación y la Junta para reflotar un evento que sirve tanto de escaparate para los vinos de Jerez como para la ciudad y su gastronomía.

No en vano, Sánchez recalcó la oportunidad que representa para la hostelería y la restauración local el cierre a primeras horas de la tarde del Salón, del que dentro del programa oficial destacó a grandes rasgos el aumento de las catas por el interés que generan entre los profesionales, al tiempo que recalcó la apuesta por las propuestas alternativas, como la recuperación de las catas gratuitas en El Arenal -habrá tres catas, uno por cada día de Vinoble, con capacidad para cien personas con los vinos presentes en El Alcázar-, a las que se une la cata especial de vinos de Tokaj con aforo limitado para 30 personas, que ofrecerá el lunes la Embajada de Hungría en la 'bodeguita' municipal.

La colaboración público-privada, apuntó el director del Consejo Regulador, empieza a dar sus frutos, en este caso con "el impulso muy grande que creo que entre todos hemos dado este año a Vinoble", gracias sobre todo al desarrollo de nuevas vías de comunicación, en concreto la plataforma web y las redes sociales, a través de las que la organización y el comité asesor detectaron el interés que suscitan las catas.

En el programa de catas, uno de los platos fuertes de la décima edición, "van a estar los grandes vinos de estas tipologías especiales" -generosos, licorosos y dulces especiales-, explicó Saldaña, quien detalló que las catas tienen un valor añadido en lo que respeta al Marco de Jerez, como es apuntar nuevas líneas o tendencias y ofrecer cosas únicas a las que no se pueden acceder normalmente".

Las catas trascienden los vinos presentes en la zona expositiva, donde este año estarán representados distintas regiones de España, Portugal, Francia, Italia, Hungría y Estados Unidos, para "hacer un barrido por todo el panorama mundial de estas categorías de vinos especiales, como son los generosos, licorosos y dulces especiales". En este sentido, prosiguió el también miembro del comité asesor del Salón, "hay catas de fondillones, de Burdeos, de Oporto... está muy repartido, pero con independencia de que hay también catas protagonizadas por bodegas señeras del Marco, como González Byass y Osborne, también hay alguna cosa muy especial de esas líneas de futuro que se apuntan en el Marco de Jerez, de esos vinos que expresan el territorio".

El jerez, en su calidad de anfitrión y gran referente de estos tipos de vinos, tiene especial protagonismo en las catas, donde hay programadas dos sesiones dedicadas a los pagos del Marco, además de la cata que organiza el Consejo Regulador que. "al final, siempre se saca algo de la chistera".

La propuesta del Consejo para esta edición "es algo muy especial" que se presenta bajo el título 'Tesoros de San Ginés' y consiste en una selección de las botas conmemorativas de la Pisa de la Uva que se realiza en la Catedral en el inicio de las Fiestas de la Vendimia, es decir, añadas entre las que hay "vinos interesantísimos, vinos espectaculares que se salen de todos los parámetros, pues hay vinos que tienen 27 años porque se han ido concentrando por las mermas y que tienen sesenta años, pero también hay otros vinos especiales, como el de la bota de la visita del actual Rey Felipe cuando era Príncipe de Asturias o los de las botas de los poetas laureados".

Según Saldaña, "Vinoble tiene este año todos los mimbres para marcar un momento muy especial y cuantos más vinos de más países del mundo vengan a Vinoble, mejor para Jerez y sus vinos, porque al final los jereces se convierten en el referente de toda esta tipología de vinos tan especiales y que quedan un poco ocultos en otras ferias por la marea tinta y blanca de los vinos tranquilos". "Hablamos de vinos apegados a las tradiciones, que se resisten a la globalización, que reivindican formas de hacer seculares", dijo Saldaña.

"Para el mundo del vino, Vinoble es muy importante", indicó el director del Consejo, no sin recordar el "enorme valor" que tiene la marca Vinoble, que "hay que cuidar para que cada vez sea mayor". "Creo que estamos en un momento estupendo y tanto la ciudad como nuestros vinos tienen que aprovechar el tirón para que, a partir de ahora, siga siempre para arriba", reseñó el responsable de la institución jerezana del vino.

La alcaldesa, por su parte, aseguró que "lo importante es que este Salón estuvo a punto de desaparecer y aquí está", al tiempo que mostró su deseo "de que empiece esa celebración tan especial, porque hay gran expectación e interés".

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