El billete de autobús es un 57,14% más caro desde la llegada del euro

  • El viaje ordinario en Jerez sube otro 10% y es el más costoso de Andalucía junto al de Sevilla · El crecimiento continuado de las tarifas del transporte urbano concuerda con una pérdida de más de 1,3 millones de viajeros

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Año Nuevo, gastos nuevos. Jerez forma parte, por desgracia, del grueso de las grandes ciudades andaluzas -excepto Huelva- cuyo gobierno municipal ha aprobado para este año subidas en el precio del billete de autobús. En esta ocasión, el pleno municipal aprobó en octubre pasado un incremento en las tarifas de un 10 por ciento, una subida muy por encima del IPC y sobre todo muy elevada si se compara con los incrementos, de entre un 4 y un 5 por ciento, registrados en el resto de grandes aglomeraciones urbanas del conjunto del país. No hay que olvidar que el récord inflacionista nacional de 2008 en lo que a transporte urbano se refiere, según diferentes estudios de organizaciones de consumidores consultados por este medio, lo detenta Castellón con una subida del 13 por ciento, valor no muy alejado del experimentado en Jerez.

En el caso de la ciudad, además, el servicio que presta Cojetusa, empresa concesionaria del transporte urbano, se ha encarecido sobremanera desde la entrada en vigor del euro en 2002. En concreto, según datos a los que ha tenido acceso este medio, el billete ordinario es un 57,14 por ciento más caro que en el momento en el que comenzó a circular la moneda única, cuando costaba poco más de veinte duros. Hoy, apenas cinco años después, tanto el billete univiaje de autobús urbano, el más caro de Andalucía junto al de la capital hispalense, como el bonobús de diez viajes -un 70,21 por ciento más costoso que hace sólo un lustro- cuestan prácticamente el doble.

En el primer caso, el billete ha pasado de costar 0,60 euros a los 1,10 euros que se pagan ahora, mientras que en el caso del bonobús, una de las modalidades más demandadas por los usuarios, las reiteradas subidas han hecho que crezca de los 4,70 euros de 2002 a los 8 euros que hay que desembolsar en la actualidad, dos euros más caro que el mismo bono con transbordo en capitales como Sevilla y Cádiz.

Al margen de lo anterior, el cuadro de tarifas de autobús en la ciudad se completa con el bonobús de 20 viajes, que se paga ya a 14 euros y se ha encarecido este año un 7,6 por ciento; y con la tarjeta mensual, que cuesta ahora 36 euros, un 2,8 por ciento más que en 2007 y un 42,5 por ciento más que hace cinco años. Asimismo, el bono de diez viajes para pensionistas también crece en 2008 un 10 por ciento y pasa de costar un euro a 1,10, un 15 por ciento menos en este caso que a comienzos de 2002.

Al hilo de esto último, no todo son malas noticias para el bolsillo de los usuarios más habituales del autobús, pues una de las decisiones que adoptó el gobierno municipal ante la nueva subida generalizada de las tarifas fue rebajar la tarjeta de estudiantes en un 14,29 por ciento, lo que supone que ésta se pague a 18 euros y mantenga un precio muy similar al de hace un lustro.

Esta tendencia alcista en las tarifas del bus urbano concuerda, de forma paralela, con la caída constante y permanente de los usuarios que utilizan con frecuencia el servicio en la ciudad, que descendieron entre los años 97 y 2004 en 1.328.292 viajeros, un dato que refleja un 14,44 por ciento menos de viajeros y que, en cualquier caso, está a la espera de ser actualizado, por lo que aún podría ser más acuciante. Algo, no obstante, que no es ajeno al resto de la región, donde según un sondeo realizado por la Unión de Consumidores de Andalucía, un 64 por ciento de los ciudadanos de la comunidad reconoce prácticamente no usar el autobús para sus desplazamientos habituales en su ciudad.

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