La caída de los ingresos urbanísticos en un 70% ahoga al Ayuntamiento

  • La recaudación municipal ligada al ciclo económico pasa de 40,6 a 12,3 millones en un violento desplome en el último año · Desde 2007 hay 160 empleados públicos menos pero la masa salarial ha crecido un 6,5%

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El Ayuntamiento de Jerez, como la inmensa mayoría de administraciones locales españolas, trata de sacar la cabeza del agua. Pero no es sencillo. Tantos años nadando a corriente de un ciclo económico ligado, principalmente, al sector del 'ladrillo' han provocado que ahora, con el fin de la edad dorada del 'pelotazo', las finanzas municipales sufran un severo colapso. Éste ha desembocado en los conocidos impagos a las empresas concesionarias y en los atrasos en el abono de las nóminas de los 2.429 trabajadores del 'consolidado' -Ayuntamiento matriz y ocho empresas municipales-.

Si el contribuyente medio ha ido cumpliendo con sus obligaciones tributarias y la Participación en los Ingresos del Estado (PIE) ha ido engordando la tesorería, la tercera de las principales fuentes de abastecimiento de recursos económicos del Ayuntamiento se ha secado. Sólo en un año el desplome ha sido espectacular. Ya lo expuso el pasado jueves la alcaldesa, Pilar Sánchez, en el Debate sobre el Estado de la Ciudad, donde aparcó el discurso de la "diabólica" herencia del pasado por el del dramático presente. Según los datos aportados por la Delegación municipal de Urbanismo, si en el conjunto de 2008 los ingresos por conceptos urbanísticos y patrimoniales ascendieron a 40,68 millones de euros, en los doce meses posteriores de 2009 estos ingresos descendieron en picado hasta los 12,37 millones. Esto significa una caída del 70% en una recaudación íntimamente ligada a la coyuntura económica. Si ésta es positiva, crece; si ésta entra en recesión, el resultado es el que ha sido. Los fríos datos no engañan.

Es fácil imaginar, en este contexto, las tensiones extremas de tesorería que sufre el gobierno municipal, cuyos planes de saneamiento son imposibles de aplicar ante un escenario económico tan vulnerable. Los esfuerzos por ajustar las cuentas y la contención por evitar el gasto superfluo han sido enterrados por estas cifras. En el capítulo de personal, el más exigente del Presupuesto municipal, ni siquiera una reducción de la plantilla en 160 trabajadores municipales menos desde 2007 -a raíz de jubilaciones, amortización de plazas...-, han frenado el ahogo financiero actual. En la otra cara de la moneda, pese a este descenso en la nómina de personal que ponen de manifiesto los datos facilitados por Recursos, la masa salarial ha crecido un 6,5% en este mismo periodo, en virtud de la aplicación del nuevo acuerdo-convenio 2008-2011 y la equiparación salarial de trabajadores de sociedades municipales como Jecomusa (Onda Jerez) al resto del personal del Consistorio. Si la masa salarial en 2007 era de 81,3 millones de euros al año, ahora ha crecido hasta los 86,6 millones.

En lo que va de año, sin contar con la última nómina de junio, el gobierno municipal ya ha 'invertido' alrededor de 40 millones de euros en salarios. Con la vía del endeudamiento totalmente agotada -hace años que se llegó al límite máximo de cargas financieras; la Administración jerezana es la que más paga de Andalucía por intereses financieros al año-, el territorio económico en el que se mueve el Ayuntamiento es totalmente hostil, aunque la alcaldesa se empeña en proclamar que la solución "definitiva" está cerca.

Como dato para la esperanza, y volviendo al terreno de los ingresos urbanísticos, hay que reseñar en función de las cifras aportadas que probablemente pueda haber cierta mejoría en el balance general del presente año. Baste señalar, en este sentido, que hasta el pasado mes de julio la recaudación ligada al ciclo económico igualaba prácticamente a la de todo el ejercicio anterior. En concreto, hasta esa fecha los ingresos urbanísticos habían reportado 11,57 millones de euros a las arcas municipales, casi lo mismo que en todo 2009. El sensible incremento de las tasas por licencias urbanísticas y, muy especialmente, la venta de patrimonio municipal de suelo (PMS) han provocado el repunte que espera confirmación a finales de año.

Otra cosa distinta es que estos recursos obtenidos por la venta de suelo público no deban destinarse al pago de gasto corriente. Visto lo visto, a ver quién se atreve en esta coyuntura a negarles a las administraciones locales, que esperan desde hace 30 años la tercera descentralización y una reforma profunda de la financiación local, que busquen oxígeno como buenamente puedan.

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