La carpa del pescado se abarrota en su primer día de funcionamiento

  • La curiosidad y las compras navideñas atrajeron a numeroso público a los nuevos puestos · Los comerciantes admitían la buena acogida pero coincidían en algunos problemas con la carga y descarga

Bien por la novedad o por las compras navideñas, la carpa provisional de los puestos del pescado que se ha instalado en la calle Doña Blanca se estrenó ayer con un lleno absoluto de público durante toda la mañana, un buen comienzo para los pescaderos que, sin embargo, no se atrevían a hablar de momento de la repercusión en las ventas. Casi todos los comerciantes coincidían en que la carpa resulta más cómoda para los clientes ya que los pasillos entre los puestos son más amplios que los que existían dentro del mercado, pero también había una queja generalizada sobre la carga y descarga, que en el primer día resultó un tanto caótica. "Vienen los camiones de la carne y las fruta y se llevan media hora para descargar. Nosotros no sabemos cuándo llegamos del puerto y al venir nos encontramos con que todo está ocupado y eso no puede ser", señalaba Antonio Méndez, uno de los pescaderos. A su lado, Manuel Flores confiaba en que el pequeño desbarajuste en la carga y descarga fuese sólo una incidencia propia del primer día. "Por lo demás, todo va bien, estamos teniendo gente y los clientes no encuentran problema para encontrar los puestos donde compran normalmente porque, salvo unos pocos, se ha mantenido el sitio que teníamos en el mercado".

Juan Manuel Barroso, otro de los pescaderos, afirmaba que "no nos podemos quejar. Al ser la novedad ha venido mucha gente, aunque alguna sólo a mirar". Este comerciante se quejaba también de la carga y descarga. "El horario es un problema, porque todo el mundo venimos a la misma hora. Antes la carne hacía la descarga en un sitio y el pescado en otra".

"Nos estamos adaptando", comentaba Anabel Parada del puesto 'El remendao'. "Yo antes estaba fuera de la plaza y ahora a varios de mis clientes les ha costado encontrarme. Hasta que no termine la mañana no se puede decir cómo han ido las ventas".

La carpa fue bien acogida por los clientes, que valoraban, sobre todo, la amplitud de los pasillos, pese a que en determinados momentos era difícil moverse por ellos, debido a la afluencia de público. "Esto es mucho más cómodo que la plaza. Allí no había forma de pasar entre los puestos", indicaba una mujer. Únicamente se escuchaban algunas quejas por los dos escalones que dan acceso a la carpa por la parte delantera y que ayer, mojados y resbaladizos, resultaban un peligro para las personas mayores. Fue uno de los primeros detalles en los que se fijó la alcaldesa Pilar Sánchez cuando se acercó sobre la una de la tarde a visitar las instalaciones y cambiar impresiones con los comerciantes. "Esto no puede quedar así", apuntaba a los técnicos, con el fin de que ayer mismo por la tarde se pusiese un suelo de goma en las escaleras, con el fin de evitar accidentes. La calle Doña Blanca, junto a la entrada a la carpa, estaba además encharcada, aunque el responsable de la empresa que la ha instalado y el delegado de Urbanismo, Juan Pedro Crisol, se apresuraban a explicar que no era un problema de los desagües de los puestos. "Hay una canalización perfecta. Lo que ha ocurrido es que los comerciantes han baldeado hacia fuera, pero ya les hemos dicho que no lo hagan así".

En cuanto pisó Doña Blanca la alcaldesa se vio rodeada de amas de casa que le hacían ver el peligro de las escaleras. "Sí, sí, ya lo hemos visto y se va a arreglar. Nosotros hacemos bien las cosas", respondía Sánchez. Dirigiéndose ya a los medios de comunicación, manifestó que "hemos intentado que el tiempo que va a durar esto, los comerciantes estén en las mejores condiciones posibles. Hoy he venido a visitar la instalación, porque no la había visto acabada y quiero conocer la opinión de los vendedores".

Sánchez confirmó que ya se ha empezado a trabajar en la reforma de la plaza, en principio en los sótanos, "pero esta misma semana se comenzará a actuar en la estructura principal, la zona de las pescadería". Todo ese espacio, que ayer aparecía cercado con una malla, se sellará por completo para evitar molestias al resto de los comerciantes durante los cuatro meses que se estima durarán los trabajos.

Precisamente, los otros vendedores de la plaza eran ayer los más temerosos por la repercusión de la carpa en sus ventas, ya que frente a la gran afluencia que tuvo esta instalación, en el mercado se observaba menos público. "Antes el que salía del pescado se iba a la fruta inmediatamente, era un sitio de paso, y ahora no, pero bueno es el primer día, tampoco podemos alarmarnos mucho, habrá que estar pendientes un poquito. También es la novedad, ayer se estaban montando los puestos y ya estaba la carpa llena de gente", decía Pablo González, presidente de la asociación de comerciantes de la plaza. González consideraba lógicas algunas de las incidencias del primer día. "Los técnicos de Urbanismo lo van a solucionar, para eso han venido a ver la carpa. Una cosa que hemos pedido es que pongan una rampa por este lado, como la que hay por detrás o algo en los escalones para que no resbalen". Respecto a las quejas en la carga y descarga, el representante de los comerciantes sostenía que el problema está en que "todos quieren poner los camiones lo más cerca posible de la puerta y se juntan con los de la carne y la fruta, pero se irán adaptando". Las fechas, admitía, son muy buenas para las ventas " y para la cantidad de producto y marisco que venden ellos esto se les ha quedado chico, pero bueno, hay que acomodarse a la obra".

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