"Una ciudad peatonal... me quiere sonar"

  • Comercios y hostelería dan un voto de confianza al borrador del plan de movilidad de Jerez, que despierta ciertos recelos en la federación de vecinos

  • Unos y otros se quejan, sin embargo, de la falta de información hasta la fecha

...y los comerciantes se encadenaron a las puertas de sus negocios cuando el ex alcalde Pedro Pacheco proclamó allá por el año 84 que la calle Larga sería un lugar de paseo y no una autopista. El tiempo terminó por dar la razón al confinado líder andalucista, un visionario que supo ver antes que nadie las ventajas de la restricción al tráfico rodado de la principal arteria del casco histórico.

Por aquel entonces la gente pensaba en pesetas, había huelgas generales y manifestaciones de agricultores y estudiantes -vale, estos últimos siguen manifestándose-. También había algo de industria; y sí, había mucho paro, pero menos de la mitad del que hay ahora, ahora que la gente se manifiesta por la violencia de género, el acoso escolar y la corrupción política, porque la sociedad ha cambiado bastante en este casi medio siglo.

Solidaridad entiende que la rehabilitación del centro está antes que la peatonalización

Pero pasarán muchos años y los jerezanos seguirán queriendo aparcar en la puerta del bar, del colegio o de la tienda de turno, costumbre arraigada en un municipio que afronta el cuarto intento en poco más de dos décadas de acercarse al modelo de ciudad sostenible que se extiende por España y Europa como una plaga, pero con un casco histórico despoblado como pocos y con una población muy diseminada que dificulta la prestación de servicios públicos, como el transporte público, con la calidad y eficacia necesarias. "Hacer de Jerez una ciudad peatonal..., me quiere sonar", comenta con sorna una de las fuentes consultadas.

En resumidas cuentas, esta es la opinión de las asociaciones de comerciantes y hosteleros que, con todo, dan un voto de confianza al nuevo plan de movilidad para el centro de Jerez presentado el viernes por el gobierno local, que despierta más recelo entre los vecinos, escarmentados ya de experiencias anteriores que no llegaron a cuajar y en las que, como ahora, los responsables políticos de turno anunciaron que buscarían el consenso con las asociaciones y colectivos más representativas pero a las que nunca llegaron luego a consultar.

Como los vecinos, las principales asociaciones de comerciantes y hosteleros carecían de noticias previas sobre el borrador del plan de movilidad presentado el viernes por la alcaldesa junto a otros miembros de su equipo de gobierno, motivo por el que tanto desde la Unión de Comerciantes de Jerez (Asunico) como desde la federación de vecinos Solidaridad eludieron pronunciarse hasta conocer la letra pequeña.

En pocas palabras, las de los presidentes de una y otra entidad, estos planes tienen muchos flecos que hay que dejar muy bien atados para garantizar el objetivo básico de este tipo de actuaciones, que no es otro que el beneficio de la comunidad y de la convivencia, por lo que aunque a priori la música de dar prioridad al peatón sobre el coche privado suene bien, prefieren esperar a tener toda la documentación para opinar.

Algo más explícitas, la Asociación de Comerciantes del Centro de Jerez (Acoje) y la patronal hostelera (Horeca) interpretan que, a priori, el 'blindaje' del casco histórico para dar mayor protagonismo al peatón es buena para sus intereses, claro que los responsables de una y otra organización valoran la iniciativa con la debida cautela a expensas, también, de que el gobierno local les facilite los detalles de la misma.

"En principio, estamos a favor de mejorar la accesibilidad y sostenibilidad en el centro, porque hay muchos ejemplos de ciudades en las que se ha hecho que son positivos, pero lo primero es tener toda la información, porque para que funcione hay que tener en cuenta otros muchos factores, como el de la necesidad de contar con una red de transporte público eficaz y con bolsas de aparcamientos y lanzaderas en los alrededores", explica Nela García, presidenta de Acoje.

Ciertamente, si se cierra gran parte del centro al coche y, en consecuencia, se suprimen numerosas plazas de aparcamiento, o se garantiza el acceso al casco histórico con fluidez a través del transporte público o las nuevas calles peatonales y semipeatonales se quedarían desiertas.

Así lo entiende también el presidente de Horeca, Antonio de María, quien advierte, no obstante, de que cada ciudad tiene sus características y su personalidad, por lo que hay que hilar fino para preservar la actividad económica y el descanso de los vecinos. A juicio de De María, "hay que partir de la base de que esto no es un plan de peatonalización, sino un plan de aprovechamiento del espacio público en el que hay que ofrecer alternativas para que todo encaje".

Horeca y Acoje discrepan, no obstante, sobre la forma de afrontar el actual caos de los veladores de hostelería, situación que se abordará en paralelo al desarrollo del plan según dejó entrever el director de Urbanismo durante su presentación. Para De María, "las leyes están para cumplirlas", si bien matiza que el Ayuntamiento "carece de autoridad para imponer ahora un cambio radical después de haber hecho la vista gorda durante mucho tiempo", García, por contra, considera que "tan negativo es algo por exceso como por defecto y, más que por la saturación, el tema de los veladores habría que enfocarlo desde el punto de vista de la seguridad".

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