"La crítica es la capacidad de hilar con fundamento"

-Explíquenos su obra.

-Mi obra trata de buscar la esencia de nuestra Semana Santa principalmente. Pero también quiere hablar de rincones con magia y mostrar que existen muchas maneras de poder verlos. No se centra solo en la técnica, ni en la plástica porque quedaría vacio. Trata de transcender hacia el interior, procura reflexionar creando un ambiente recogido de un instante concreto y evocador. Las formas se desvanecen pero mantienen regia la figura. Busco, como a veces la escritura formar una trama, un nudo y un desenlace dando importancia al elemento principal que serian las manos y el clavo. De esta manera se recrea el momento en la quietud y se dirige la mirada al nudo fortaleciendo la estructura visual. A todo lo apoya las grandes manchas y texturas, rayados que aportan movimientos y líneas, el brusco y a veces también sinuoso pincel narra la escena.

-¿Qué opinión tiene de la recepción que ha tenido su trabajo?

-En grandes rasgos es bastante buena, me han felicitado muchas personas y he aprendido mucho de comentarios muy constructivos. Sobre todo me quedo con la reacción de las personas que me han apoyado y a las cuales les doy las gracias. Por alguna razón casi siempre suelo ver el lado bueno a la mayoría de las cosas que suceden en mi vida y dejo a un lado los aspectos negativos, es mucho más gratificante, de esta manera me encuentro aun más satisfecho de la acogida de la obra y puedo disfrutar más de ello.

-Se habla de impresionismo o expresionismo ¿Con qué nos quedamos?

-Estos dos estilos defienden ideas diametralmente opuestas en tanto que uno se centra plásticamente en la plasmación de un instante y de su luz, y el otro trata de ahondar en la visión interior del artista en un arte más intuitivo. Dicho de esta manera mi obra puede participar con ideas de estas dos vertientes estéticas pero esto no me conlleva a ser partícipe de ninguna de ellas. El artista debe de tratar absorber de ellos, de tiempos pasados, asimilar para intentar buscar algo diferente. Esas dos palabras al igual que el resto de estilos es una manera de ordenar en el tiempo los caracteres formales de los artistas, ahora quizás no importe esto para conocer mi obra.

-¿Pensaba qué sería elegido y de la opinión dada?

-Uno se presenta a un certamen con el pensamiento de llevarse un premio que obviamente no siempre sucede y a lo cual hay que habituarse, pero en el momento en el que valoran la obra y es premiada se siente una gran satisfacción personal, más aun cuando el fallo es dado por personas más que aptas para deliberar en tal sentido. Debemos entender que un jurado piense que la obra seleccionada es la mejor no puede ser de otra manera, pero esto no desmerece de ninguna forma las demás presentadas, no sería la primera vez que pasa en el arte. Peor fue cuando en un salón de otoño les llamaron irónicamente por una obra de Monet titulada "impresión de sol naciente", impresionistas, miren ahora lo valorados que están.

-¿Se ha sido injusto o ignorante en algunos casos a la hora de enjuiciar su propuesta?

-Pues como todo trabajo que se dirige a un público está expuesto a críticas divergentes entre ellas, solo que hay que distinguir las realizadas con enjundia y las que no. Pero la capacidad de hilar con fundamento está reservada a quien se molesta por conocer y no al basado en nuestros estímulos más primitivos. Quizás me llame más la atención, cómo sin importarles el ambiente cultural en el cual incluyo la pintura, de repente surjan críticas baladíes por parte de algunas personas. La injusticia en la que repara su pregunta la dirigiría mejor al decaimiento de las buenas formas y al desdén hacia el mundo de la cultura, el resto no le doy la mayor importancia.

-Para su carrera artística, ¿qué supone ser el cartelista de la Semana Santa?

-Como ya dije en otra ocasión la vida artística es una carrera de fondo en la que se trata de ir consiguiendo objetivos para continuar buscando otros. Obviamente nunca ves un final porque siempre aparecen otras aspiraciones, otros anhelos. En el caso del cartel de la Semana Santa para mí ha sido conseguir otra meta más de la cual no conozco sus consecuencias y que por supuesto espero sean buenas. Quizás sea más lo conseguido en el plano personal, llegar con mi edad a ser cartelista de una Semana Santa como la de Jerez es todo un honor y por tanto una gran satisfacción. Pero sin lugar a dudas reconozco que es todo un escaparate donde se fijaran muchas personas y de las que pueden surgir nuevos proyectos tanto artísticos como también de conservador y restaurador que es mi otra labor.

-Es cofrade y sobre todo costalero ¿cambiará algo por ser el 'pregonero gráfico'?

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