Otra cuenta atrás para Domecq

  • Pernod Ricard dará a conocer, previsiblemente antes de que acabe enero, si es Osborne, Estévez o Nueva Rumasa el grupo que se queda con las marcas

Es cuestión de días que Osborne, Estévez o Nueva Rumasa, salvo sorpresa de última hora, se conviertan en propietarios de las marcas de Domecq que ha puesto a la venta su propietaria, la multinacional francesa Pernod Ricard. Después de meses de negociaciones, todo apunta a que a lo largo de este mes se sabrá definitivamente quién es el comprador de nombres con la historia de 'La Ina', 'Río Viejo', 'Botaina', 'Capuchino, 'Amontillado 51-1ª', 'Carlos I' y 'Carlos III' (todas, en definitiva, salvo 'Fundador').

Según ha podido saber este medio, la decisión de Pernod se dilata porque es un proceso complejo, en el que se tienen en cuenta varios factores a la hora de decidir cual es la mejor oferta, es decir, no se trata de abrir las plicas y elegir la oferta más sustanciosa económicamente. Factores como la distribución de las marcas en los mercados, por ejemplo, están teniendo mucho peso. Según fuentes del sector, Pernod querría asegurarse la distribución de las marcas de Domecq en buena parte de los mercados donde tienen presencia, lo que podría chocar, claro está, con los intereses de los grupos de Jerez allí donde ya tienen su propia distribución. El acuerdo incluso implica a Beam Global (Fortune Brands) su socio en la compra de Allied Domecq que se ha quedado con las instalaciones, la plantilla, Harveys y Terry, ya que la venta de las marcas podría llevar asociada a su vez la venta de lo que podría definirse como 'existencias adscritas'.

El uso de la palabra Domecq también es una incógnita. Parece difícil disociar nombres como 'La Ina', 'Botaina' o 'Carlos III' de Pedro Domecq, pero todo podría pasar, incluso que se llegara a acuerdos entre las partes como el que permite a Beam Global seguir 'apellidando' con Domecq al 'Fundador' en Filipinas.

En medio, está la plantilla, aproximadamente doscientos trabajadores, que se teme consecuencias negativas para el empleo si se confirma la venta y la producción de estas marcas se traslada, como todo parece indicar, a otro centro de producción. Las marcas de Domecq, aunque Pernod no las ha mimado especialmente durante estos dos años y medio, son uno de los ejes sobre los que gravita la producción de Beam Global Jerez. Los otros son marcas foráneas que ha trasladado la multinacional ('Sauza', 'After Shock') y las propias que compró (Terry, Harveys y Fundador).

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