"Aquí, donde estamos todos los días, se ven calamidades"

-¿Qué objetivo persigue en esta asociación?

- Aquí hay un problema. Al saber que esto es una perrera municipal, la pregunta primera es: "Me han dicho que matan a los animales nada más entrar". Pues no, y me da coraje que digan eso. Aquí estamos luchando precisamente por las adopciones. Los animales están mejor aquí que en la calle, donde están a expensas de que lo mate un coche o que le hagan cualquier barbaridad.

- ¿Por qué cree que han aumentado los abandonos durante el último año?

- Lo de la crisis es una tontería, porque si no le puedes comprar pienso le das de tu misma comida y no pasa nada. Lo que pasa es que llega el verano y, como ocurre siempre, la gente se va a la playa y no es capaz de ocuparse de buscar una residencia para su mascota.

-¿Cree que realmente existe conciencia de lo que supone tener una mascota?

-No. Hay algunas personas que piensan que un perro es para toda la vida, pero no toda la sociedad es igual. Durante la época escolar hacemos campañas en los colegios junto con la delegación de Educación, en las que tratamos que los niños comparen el mundo animal y el humano, entre los que no existen tanta diferencia. Ahora también queremos que vengan aquí, porque se sensibilizan más al ver a los animales abandonados.

- ¿Falta educar a la sociedad?

- Sí, porque aquí, donde estamos todos los días, se ven calamidades. Existe la idea de que al perro se le deja en la calle para que se busque la vida, y eso no es así. Estoy harta de decir que el perro termina mal.

-¿Desde qué año trabaja usted aquí?

- Desde 1984.

- ¿Y cuál es su trabajo en esta asociación?

- Todos los días se les pone de comer al llegar. Luego, entrevistamos a quienes vienen a adoptar a alguna mascota. Vemos si realmente va a estar bien y, después, se le hace un seguimiento. Además, se firma un contrato de adopción con la idea de que ese animal esté controlado y bajo una responsabilidad. Lo que principalmente nos interesa son las adopciones.

-¿Cuál es el mayor malestar que le produce desempeñar este trabajo?

-Cuando entregan los perros. Tampoco te puedes quejar mucho porque si le dices a esa persona que qué pena, puede darse la vuelta y llevarse al perro. Cuando una persona viene a dejar su mascota, no se puede imaginar la tristezacon la que se queda ese animal mientras mira cómo se va su dueño. Entonces tenemos que empezar a acariciarlo y a darle mimo con el deseo de que venga a llevárselo una nueva familia.

-¿Y la mayor recompensa?

-Cuando se llevan a un perro que, además, sabemos que va a estar perfectamente.

-¿Existe una falta de control jurídico que castige el maltrato a los animales?

-Actualmente, la ley que existe castiga los malos tratos, pero no se lleva muy a cabo. Si la emplearan a fondo se evitarían muchos problemas, sobre todo con los dueños de los llamados 'perros peligrosos', ya que deben tener una serie de papeles y precauciones, como por ejemplo que no salgan sueltos por las calles y plazas.

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