Jerez ciudad

Ocho días de vida obligada en un hotel

  • Las supervivientes del derrumbe de la calle Lealas llevan más de una semana realojadas en El Ancla, a la espera de que el Ayuntamiento les ceda una vivienda en el centro de la ciudad "y no en la zona Sur"l el dato El suceso, que tuvo lugar el martes 27, ha dejado sin hogar a cinco personas. El derrumbe, según los primeros informes, se debió a las obras en un inmueble colindante.

"Llevamos ocho días viviendo aquí y ya está bien. Nos quieren realojar en una vivienda de la calle Azorín cuando yo he vivido toda la vida en el centro, allí que manden a los que tienen la culpa del derrumbe". Así de contundente se mostraba ayer María del Carmen Marín, una de las supervivientes del derrumbe de un inmueble en la calle Lealas el pasado martes día 27 de noviembre. Realojada desde entonces en el céntrico hotel El Ancla, junto con sus dos hijas, esta jerezana exige una respuesta rápida por parte de la Junta de Andalucía. "Soy una persona que he nacido en centro, que me casé y viví en el centro y ahora me quieren mandar a un piso por el Chicle. Y no, no consiento eso porque me han quitado mi casa y todos mis bienes y yo tenía una casa como cualquier pobre podía tener, pero en condiciones y en el centro, muy bien vestida", explica María del Carmen. Al mismo tiempo, asegura que la Administración andaluza "no quiere saber nada de nosotras, pero le ha pagado a la dueña de la casa conjunta que me ha dejado sin nada, pues tenía un solar y le han costeado cuatro pisos. Eso no es rehabilitación sino cuatro pisos nuevos y a mí que soy una de las afectadas, me han dejado sin nada quieren mandarme al Agrimensor". Tal es la indignación que esta vecina no dudará en tomar medidas sino la realojan en una vivienda acorde con lo que pide: "Si no es así, voy a denunciar a la Junta que es la que ha pagado todo y a mí me han dejado sin nada. No tengo nada contra el Ayuntamiento, es la Junta quien tiene que responder".

No en vano, asegura que está viva "gracias a Dios" y al buen trabajo que realizaron los efectivos que participaron en el rescate. "Yo vivía arriba y estoy aquí gracias a los bomberos que lo hicieron chapó", reitera en varias ocasiones, señalando que una de sus hijas lleva collarín porque el derrumbe le ha provocado problemas de cuello y cervicales, y que ambas "tienen depresión por lo que ha pasado". Aún así, pese a haber salvado la vida, María del Carmen asegura que no puede dormir por las noches pensando en la "catástrofe, porque fue horrible y nos salvamos de milagro". Al mismo tiempo, anuncia que denunciará en comisaría la desaparición de muchos objetos personales, porque "sólo me ha aparecido algo de ropa pero nada de abrigo y ninguna de las muchas alhajas que tenía". A la vista de las circunstancias, María del Carmen Marín agradece el tratamiento recibido por parte del Ayuntamiento y del hotel pero reconoce que "estamos intranquilas porque nos gustaría tener ya nuestra propia casa".

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