El empleo sucumbe ante el cierre de Delphi y mira de reojo al ladrillo

  • La subida de desocupados por encima del 10% en ambos sectores ha mantenido todo el año la cota en los 100.000 · La estabilización de la desocupación femenina y la mayor contratación fija, caras positivas

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Será difícil de olvidar 2007, pero tampoco 2008 pasará de largo para el mercado laboral de la provincia. La crisis generada por el cerrojazo de Delphi y los 1.800 nuevos trabajadores industriales en la cola del paro dejaron en agosto un atípico aluvión de desempleados en las estadísticas del SAE, de forma que la sombra de los 100.000 desocupados no ha abandonado la provincia ni siquiera en plena campaña turística estival. A ello se ha unido además el principio del declive de la construcción, que a falta del balance final de diciembre, acumula este año el mayor incremento del paro de Cádiz junto a la industria manufacturera.

Al tratarse de dos sectores altamente masculinizados, los hombres han sido los que han copado las nuevas altas en el SAE, 2.308 más entre enero y noviembre (un 5,9% más), mientras que, las mujeres están de enhorabuena y aunque todavía no puede hablarse de bajada, por lo menos encaran el final del año en el mismo nivel que lo empezaron, en torno a las 65.000. Una evolución dispar que, paradójicamente, ha acercado la proporción de parados entre los dos sexos.

Las nuevas políticas de empleo dirigidas a los sectores de difícil inserción parece que empiezan ya a dar sus efectos, pero todavía son nada menos que 26.200 las desocupadas que superan los 45 años, una bolsa que preocupa porque su perfil es muy bajo al carecer en muchos casos de experiencia laboral. De hecho, el INEM clasifica como de muy baja ocupabilidad a 20.322 de los 106.000 parados existentes al final de noviembre, y si se suman los de nivel bajo llegan a 51.900, casi la mitad.

Junto a la estabilización del desempleo femenino, otro aspecto positivo del año ha sido la contratación fija, que mejora, aunque sigue siendo mínima en comparación con las inserciones temporales. Los casi 13.800 contratos indefinidos firmados hasta noviembre (iniciales y de fomento de la contratación) suponen solamente un 2,8% del total, pero significan un avance de más de 1.300 respecto al año pasado.

Con este panorama, 2008 parece que será un año clave para el empleo porque Cádiz afronta un reto histórico como la reindustrialización, con nuevas empresas, nuevas actividades y nuevos horizontes, y lo hace en un momento de debilidad económica marcada por la caída del sector del ladrillo y las maltrechas economías domésticas, que pueden ser determinantes para la evolución del turismo ya que en los últimos años ha sido el mercado nacional el que ha tirado de la ocupación gaditana.

formación secundaria y en la cuarentena

La clave para afrontar esta nueva etapa será la formación. Lo sabe la Administración como también los sindicatos y los empresarios, de ahí que sea una de los ejes del nuevo plan Atipes (Áreas Preferentes de Empleo), que engloba a ambas bahías y el Bajo Guadalquivir. Y es que la cualificación de los profesionales gaditanos ha mejorado ostensiblemente en la última década, pero todavía hoy son más los analfabetos (716) y los que no han concluido los estudios de Primaria (14.067) que aquellos que tienen formación superior (10.690), el 14 por ciento frente al 10 por ciento. La inmensa mayoría (65%) tiene educación general secundaria, mientras que los que optaron por la rama de la FP todavía tienen una baja representación (7,3%).

Respecto a la edad, treintañeros y cuarentañeros se dan la mano y se alternan en la cabeza del ránking de parados en función del mes. Al término de noviembre eran mayoritarios los desempleados en la cuarentena, con 27.690 frente a 27.250 que tenían entre 30 y 39 años. Mientras, el colectivo más joven, el que no supera los 24 años, es bastante más numeroso que en otras provincias, prueba de la pronta incorporación al mercado laboral que caracteriza a las zonas costeras y turísticas. En Cádiz son más de 11.000 los que se encuentran en el paro, casi tantos como los que hay en Málaga y muy cercanos a los de Sevilla.

cádiz y chiclana, la cara y la cruz

El análisis territorial arroja un panorama distinto al del año pasado. Si Jerez fue el punto negro del desempleo en 2006, este año es Chiclana la que va camino de convertirse en la localidad con mayor aumento del paro. Entre enero y noviembre, la población chiclanera desocupada ha subido un 10,1% hasta los 5.451, el mayor crecimiento entre los principales municipios. Le siguen Sanlúcar, El Puerto y Arcos, cuyos repuntes oscilan entre 9,2% y el 6,8%.

En el extremo opuesto se han colocado hasta ahora Tarifa, que ha registrado la mejoría más destacada de la provincia con una bajada del 10,3%, como también ha sido la de Cádiz, que puede cerrar el año por debajo de los 11.000 desocupados después de haber rebajado su censo en este año en un 3,8%.

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