Una evaluación al informe PISA

  • Cinco profesores de distintas etapas educativas (Infantil, Primaria y Secundaria) analizan los resultados de las pruebas que han dejado en tan mal lugar a los estudiantes andaluces respecto a España y Europa

El sector educativo ha estado durante los últimos días en entredicho a causa del informe PISA, un sistema de evaluación de alumnos de 15 años de 57 países que ha arrojado unos resultados en los que los alumnos andaluces están a la cola de España y Europa, especialmente en comprensión lectora. Para debatir sobre la situación actual del sistema educativo hemos llamado a cinco docentes de diferentes niveles: Infantil, Primaria y Secundaria, de distintas zonas y tanto de centros públicos como concertados. Concretamente son Ignacio Rodríguez Díaz, profesor y orientador del instituto de San Telmo, Manuel Aparicio, profesor de Primaria del colegio público Blas Infante, Juan Cienfuegos, catedrático de Latín del instituto Padre Luis Coloma, Pilar Chico, profesora de Infantil de la Compañía de María y Jesús Caballero Ragel, profesor de Geografía e Historia del instituto Padre Luis Coloma.

-Manuel Aparicio: Los resultados del informe PISA van en consonancia con lo que ya pensábamos los docentes, el resultado de que tenemos una sociedad muy competitiva pero en la que el sistema educativo es "que no sufran los niños" y que cada dos por tres se cambia, así que a los enseñantes nos vuelven locos, tanto que a veces ni se sabe qué es lo que quieren que hagamos. Estos resultados tienen lógica y no creo que a los profesores les extrañe. Casi se esperaba.

- Pilar Chico: Estos resultados son frustrantes para quien, como yo, lleva treinta años en la docencia, pero además yo añadiría la falta de medios. La inversión en educación debería ser mucho más grande porque ha habido muchos cambios, ha habido muchas implicaciones, pero ha sido todo una cabeza muy gorda con los pies de barro y los medios no han llegado. Esos padres que no saben decir que no desde la edad más tierna, esa sociedad del bienestar en la que no hay esfuerzo ni respeto. No es que estemos en los años 50 ó 60, pero para la sociedad que tenemos ahora mismo la escuela no está bien dotada.

- Juan Cienfuegos: Yo me alegro mucho de que PISA por fin comience a aparecer en la prensa. Es una vergüenza que ni siquiera profesionales de la docencia ni gente de la Administración educativa supieran hace una semana qué era PISA . En Andalucía se hizo también en 2003, y ya los resultados eran malos, lo mismo que ahora, un 4,74. Supongo que en adelante intentaron corregirlo, pero no ha habido mucha suerte, porque lo que se ha intentado hacer, una especie de PISA paralela, que son las pruebas de diagnóstico, han dado también malos resultados. Eso era lo esperable porque PISA mide el rendimiento escolar por competencias básicas, algo inédito en España. La Ley de Calidad por ejemplo hacía una apuesta por la excelencia y el esfuerzo, y la Logse por la Igualdad, pero hay que valorar que la Consejería ha hecho una apuesta por incorporar las competencias básicas al lenguaje y a la práctica docente. Eso va a suponer un cambio en las perspectivas docentes. También hay que decir que marcan mucho el desarrollo de las leyes las editoriales. Las editoriales son un grupo de poder dentro de la educación, y yo creo que deberían pensar servir a la educación.

- P.Ch.: Hay intereses que son muy difíciles de trasladar de unas comunidades a otras. Ese es uno de los problemas que hay.

- Ignacio Rodríguez: Pues yo creo que los resultados de PISA son un indicador más, pero no el único. Se está hablando mucho de PISA y haciendo muchas interpretaciones pero sin tener todos los datos encima de la mesa, porque sólo tenemos los que nos ha filtrado la Administración. Creo que no son un reflejo fiel de lo que es la educación de los chavales hoy día. Cuando queremos compararnos con países de la OCDE parece que llevamos un montón de tiempo colocados a su altura, y España universalizó la educación obligatoria hasta los 16 años en 1998, por lo que no llevamos ni diez años. Ha habido un proceso de adaptación grandísimo que no se ha hecho bien, porque la Administración no formó al profesorado adecuadamente hasta entonces para atender a toda la diversidad de alumnado que hay en el aula y que antes no existía. Es verdad que los resultados de PISA reflejan que en algunas áreas estamos por debajo, como en comprensión lectora, pero en el área de Ciencias no estamos significativamente por debajo del resto de los países. La prueba de diagnóstico se ha hecho con bastante sentido, y sin embargo un montón de profesores de Lengua se quejaron porque no se preguntaba nada de Literatura, pero es que no era eso lo que se estaba evaluando, sino la comprensión lectora.

- Jesús Caballero: En definitiva de lo que se trata es que la Logse ha fracasado, un fracaso grave y preocupante, y lo peor es que el PSOE no lo reconoce ni reacciona. Es un problema muy grave. Escolarizar hasta los 16 años provoca que haya en clase un montón de alumnos que no quieren hacer nada y son un auténtico problema, cuando podrían estar haciendo otras enseñanzas distintas. Yo no creo que el problema sea de los padres, porque están más implicados que nunca. Lo que faltan son medios. Faltan aulas, profesores, profesores de apoyo, una ratio menor, el problema de los niños inmigrantes... No podemos tener a 31 alumnos y además a un ecuatoriano que lleva un año sin ir a clase, un chino que no habla absolutamente nada y a otro niño con deficiencias. PISA indica que está fracasando la educación en España y hay que reaccionar. Que se pongan de acuerdo todos los agentes: partidos, sindicatos y la sociedad en general.

- P.Ch.: Yo creo que se ha avanzado. Lo que hay es una falta de adaptación de la escuela al momento social, al momento de bienestar en el que estamos viviendo y a la demanda. Es una falta de planificación. Estudiar hay que estudiar, pero porque parece que los padres quieren obtener también el título a la vez que los hijos, y eso no es. A los hijos hay que enseñarles a trabajar y darles unos hábitos, y eso la familia no lo está trasladando. Hoy en la lectura cuesta mucho trabajo implicar a los niños porque tienen otros atractivos que no exigen esfuerzo. En la enseñanza concertada yo creo que tiene pocas diferencias, sobre todo de alumnado, porque todavía no tenemos el problema de los inmigrantes tan acusado como lo tiene la pública. Los resultados del informe PISA son malos en el momento actual, pero también es cierto que ha habido un gran avance, y en Andalucía si esto se hubiera hecho hace quince o veinte años, no sé los resultados que hubieran salido.

I. R.: No se pueden comparar por ejemplo los resultados de mis alumnos de San Telmo, que tienen un entorno socio-cultural totalmente diferente. Antes decía Juan que "por una vez la educación es noticia, y eso me alegra", pues a mí de esa manera no me alegra. Lo que quiero decir es que la generalidad no es que en la educación todo va mal. Hay un montón de cosas que están pasando en los institutos que van muy bien. ¿Por qué en los periódicos sólo sale cuando hay una pelea o cuando se le pega a un profesor? ¿Por qué no se habla de todo lo que va bien?

- J.C.: PISA está muy bien, pero el mejor indicador es que se coloque el chaval y que trabaje bien.

- M. A.: La cosa no va tanto por los medios que tengamos en nuestros centros, que evidentemente ayuda y contribuye, pero tiene que haber una cierta estabilidad educativa. Para mí la base está en el pacto que han de hacer los políticos obligatoriamente por la educación. Mientras no partamos todos de una misma idea y que lo mantengamos, que haya una cierta línea a seguir, que no vayamos dando tumbos, ahora para arriba, ahora para abajo, que ya no sabemos donde tenemos la derecha ni la izquierda. Esto es lo que nos vuelve locos a todos. Todos hemos luchado con clase de 30 ó 35 alumnos y manteníamos la clase estupendamente, y hoy con 20 ó 25 muchas veces nos perdemos.

- P.Ch.: Tú puedes trabajar muy bien con 29 ó 30 alumnos pero con un estímulo y una continuidad, pero esos altibajos que tenemos, ese miedo a qué. Y luego está también la confusión que hay entre la instrucción y la educación. A nosotros nos corresponde la instrucción, y la educación es mucho más amplia. A lo mejor en la instrucción es en lo que venimos fallando por ese miedo a, porque no te encuentras respaldado por una serie de factores.

- J.C.: Muchos alumnos no quieren estudiar, ¿Y por qué? Porque hoy día el estudio tampoco es un incentivo como antes, en que podía servirle trabajar. Aquí el problema es que yendo a la Universidad española no es que luego vayas a tener fácilmente trabajo, sino a veces todo lo contrario, y más en carreras de humanidades. Cierto es como señalaba Ignacio que también se están haciendo muchas cosas bien, pero con un marketing político...: que si centros TIC, que si bilingüismo... Se está vendiendo una idea de calidad que se ha magnificado. La calidad está muy relacionada con el número de alumnos que se tenga, y más cuando se tienen alumnos de adaptación. Tenemos a alumnos con capacidades muy distintas y hay que adaptar, porque la ley nos dice que hay que adaptar, pero para adaptar hay que tener pocos alumnos, porque no puedes adaptar con treinta alumnos en la clase.

- M.A.: ¿Para qué agrupamos entonces niños de un determinado nivel si luego hay que hacer adaptaciones para cada uno?

- P.Ch.: Los niños que por su edad cronológica van pasando curso... y no. ¿Qué haces ahí?

- I.R.: El 85% de los alumnos que repite en Jerez vuelve a sacar tres o cuatro suspensos, luego estamos viendo que eso tampoco es una solución. No pueden promocionar, pero tampoco debemos darle más de lo mismo en lo que han fracasado.

- J.C.: El Bachillerato español es el único del mundo que tiene dos años. Es un auténtico desastre. Es cortísimo. No ha habido la valentía política de decir que cuarto de ESO es un primero de Bachillerato. Otra cosa que quería decir es que mientras no se crea, no se tenga fe en el concepto de educación en el sentido de que realmente el que estudia y se forma trabaja, mientras que la sociedad no crea eso esto no funcionará con ningún sistema.

- J.C.: Claro, si ven a un ingeniero ganando mil euros y trabajando diez horas o a psicólogas trabajando de cajeras de Hipercor, dicen, ¿yo para qué voy a estudiar? No se puede tener una universidad para que la gente luego trabaje de cajera.

-I.R.: Pues ya van a faltar maestros de Primaria, y también médicos.

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